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# YO ME QUEDO EN CASA (20)

Después de mes y medio, ayer vi a una de mis hijas desde el balcón. Vino a traerme víveres y comida para pasar el encierro al que estoy sometida por voluntad propia. Me dio una gran alegría ver que están bien. No quise ni que entrara al edificio porque ha habido tres casos de contagio. Subí las cosas en una bolsa de compra tirando de una cuerda, digamos que mediante un sistema de poleas rudimentario.

Eso me hizo pensar en los miles de padres que no pueden ver a sus hijos o nietos, muchos de ellos sin un Proyecto de vida personal, que solo sobreviven a través de lo que hacen sus descendientes.

Para no llegar a ese caso, insisto que es indispensable diseñar un Proyecto de Vida Personal. No importa si tienes 20, 30, 60 o 83 años. No importa si estás sano o enfermo.  No importa si padeces una enfermedad terminal,.  En cualquier circunstancia, es conveniente hacerlo.

El núcleo vital de ese Proyecto es tu Misión. Tú no viniste a este mundo a crecer y multiplicarte, eso lo hace cualquier insecto, tú estás aquí PARA ALGO ESPECÍFICO. Descubrir ese ALGO es lo que da sentido a tu vida.

Una vez que identifiques tu Misión,  define tu Visión, lo qué vas a hacer en el tiempo para lograr tu Misión de vida.

Ya hemos dicho que esta es una oportunidad de renovación. Revisa tu Proyecto de vida y modifica lo que creas necesario para llevar a cabo tu Misión. Si aún no tienes tu Proyecto POR ESCRITO, diséñalo HOY.

 

# YO ME QUEDO EN CASA (15)

“Cuando un amigo se va queda un espacio vacío

que no lo puede llenar la llegada de otro amigo

 

Cuando un amigo se va queda un tizón encendido

que no se puede apagar ni con las aguas de un río

 

Cuando un amigo se va una estrella se ha perdido

la que ilumina el lugar donde hay un niño dormido

 

Cuando un amigo se va se detienen los caminos

y se empieza a revelar el duende manso del vino

 

Cuando un amigo se va galopando su destino

empieza el alma a vibrar porque se llena de frío

 

Cuando un amigo se va queda un terreno baldío

que quiere el tiempo llenar con las piedras del hastío

 

Cuando un amigo se va se queda un árbol caído

que ya no vuelve a brotar porque el viento lo ha vencido

 

Cuando un amigo se va queda un espacio vacío

que no lo puede llenar la llegada de otro amigo”

https://www.letras.com/alberto-cortez/413067

Cuando un amigo se va es la canción que Alberto Cortez escribió para su padre cundo éste murió. Ha sido interpretada por muchos cantantes en todo el mundo, y se convirtió en un himno a la amistad, no solo entre padres e hijos, sino entre todos los seres humanos.

A través de esta canción me hermano con todos aquellos que han perdido un amigo.

Es posible que a ese amigo que recién murió no lo habían visto a últimas fechas, mas su recuerdo siempre estaba presente, en una forma u otra, en sus vidas: el tiempo y la distancia no afectan el cariño verdadero.

La amiga que se fue se llamaba Patricia Malo J.. Nos conocimos en 1956, hace ya 64 años, cuando asistimos a la misma escuela. Al recordarla me vienen a mi memoria su agilidad mental y simpatía: le ponía apodos a todo mundo con una agudeza muy fina, rimaba frases sobre lo que le acababas de decir en segundos, ideaba las más increíbles travesuras para molestar a profesores y compañeros.

Patricia se portaba en forma impulsiva, vehemente, entregada, comprometida, y todo lo que estas características conllevan cuando se llevan al extremo. Era tajante en sus afectos: “Te quiero y estoy contigo 100%”, o “No quiero saber nada de ti y no te dirijo la palabra”.

Enfrentó momentos muy duros a lo largo de su vida, y salió adelante de ellos, a veces con cicatrices muy dolorosas. Su adoración fueron sus hijos y nietos, a los que veía o no, según fuesen sus cambios de humor.

Como amiga pasamos épocas en que convivíamos hasta 7 horas cuando yo tenía tres hijos y ella no había logrado llevar a término un embarazo. Le dio a una de mis hijas un cariño sin límites: la vestía, cuidaba, jugaba con ella, la bañaba, le compraba regalos. Cuando mis hijos estaban en la escuela íbamos al supermercado, y se bajaba ella a comprar mi mandado, para que yo no cayera en las “ofertas”  y, después, yo hacía lo mismo con lo que ella necesitaba adquirir.  Jugamos horas enteras scrabble en el que casi siempre me ganaba.

Pasó el tiempo y ella logró tener tres hijos a los que les daba todo su amor y cuidaba con esmero. La disciplina, el orden y la organización para llevar su casa eran ejemplares, así como su buen humor, a veces un poco, o un mucho, cáustico.

Hubo muchas cosas que aprendí a través de ella: a cuidar mi autoestima, a no culpar a los demás por lo que “me pasa”, a mantener la congruencia en todas mis acciones (sentir, pensar y actuar en la misma frecuencia), a utilizar la resiliencia cada vez que tropiezo y me caigo, a tener siempre presente el SENTIDO DE MI VIDA Y MI MISIÓN.

Gracias Paty por haberme ayudado a crecer y a ser mejor persona.  Tú ya cruzaste el umbral que nos lleva a otra realidad según las creencias de cada quien. Que la luz ilumine tu camino.

 

Misión cumplida

¡MISIÓN CUMPLIDA!

Cuando podemos decir muchas veces: ¡MISIÓN CUMPLIDA! podemos estar seguros que vamos por el camino indicado para trascender.

En mi caso, desde hace 35 años, de una forma u otra, me he dedicado a apoyar a quien lo necesita, en lo individual o en grupo, y he asesorado a personas que buscan superarse en todos los sentidos, y he tenido muchas muestras de que mi labor ha sido fructífera en ese campo. Misión cumplida

En 1995, mediante los Grupos de Apoyo al Empleo Creativo, luchamos para combatir la crisis del desempleo, y me consta que muchas personas han encontrado un nuevo camino. Misión cumplida.

Ver que los hijos son personas con altos valores morales y una sólida formación, nos permiten decir: Misión cumplida

Tener el privilegio de que una nieta de 18 años asista a uno de mis cursos sobre como diseñar un Proyecto de Vida, es un privilegio, sobre todo cuando la retroalimentación que te da es positiva, y la ves aplicar la información compartida.

Acabo de recibir un mensaje de ella que dice textualmente: En “El amor en los tiempos de cólera” leí esta frase y me acordé de tu curso en Mérida: “Cada quien es dueño de su propia muerte, y lo único que podemos hacer, llegada la hora, es morir sin miedo ni dolor”.

El que una joven rememore lo que uno compartió sobre la muerte en un curso de Proyecto de vida, en el que yo mencioné que la Meta final de nuestra vida es la muerte, y que nosotros podemos decidir cómo será nuestra muerte, significa que la inquietud y la curiosidad que lleva al aprendizaje, se despertó. Eso es lo máximo a lo que puede aspirar un maestro. Misión cumplida.

Si alguien duda mis creencias sobre la muerte, le recomiendo que lea a Victor E Frank en “El hombre en busca de sentido”, porque ahí podemos encontrar cómo darle sentido a nuestra vida, para entonces encontrar el sentido de nuestra muerte.

¿Ya encontraron su Misión? ¿La están cumpliendo?

Su no saben cuál es su MISIÓN, su vida no tiene un propósito definido ni están en el camino de trascender.

Tal vez están sobreviviendo nada más. Vale la pena reflexionar sobre esto.