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CUMPLEAÑOS

Mayo 23 del 2015

Cuando cumplimos años es una magnífica oportunidad para llevar a cabo un balance de todo lo que hemos logrado hasta ese día, y festejarlo con gran alegría.

Es también el momento de tomar en cuenta lo que hemos venido postergando por alguna “desconocida” razón, y resolver lo que nos tiene frenados. Hablo de lo que nos impide realizar lo que ya hemos planeado, lo que nos hace posponer, una y otra vez, las acciones que nos pueden llevar a realizar nuestras metas. ¿Puede ser el miedo al triunfo? ¿Se tratará del miedo a crecer y a ser responsable al 100% de todo lo que somos, hacemos, sentimos?

Si hemos sido reactivos mucho tiempo, podemos tomar la decisión de dejar de culpar a los demás de nuestros fracasos, y creer que los logros que hemos tenido son gracias a alguien más. Es muy fácil decir: “Mi marido no me deja trabajar”, “Yo siempre hago lo que me indican porque ellos saben más”, “Fulano de tal me hizo enojar”, en lugar de aceptar que tenemos miedo a trabajar, de que no queremos pensar ni tomar decisiones, por lo que preferimos hacer lo que nos dicen para así tener a quién echarle la culpa si las cosas no salen según lo deseado, o de reconocer que nosotros tenemos la oportunidad de decidir cómo y qué sentimos ante lo que hacen los demás.

Si somos proactivos, y por lo tanto asertivos, no vamos a hablar de fracasos, sino de experiencias adversas que nos brindan la oportunidad de aprender de nuestros errores. Reconocerlos, aceptarlos, analizarlos, resolver lo que los generó, evitará que los volvamos a cometer en el futuro.

Vamos pues a realizar nuestro balance y utilicemos los roles de vida como marco de referencia. Recordemos que estos son: PAREJA, FAMILIA, SOCIAL Y LABORAL.

Analicemos las metas que nos hemos plantado en cada uno de esos roles:
• ¿Las hemos logrado?
• ¿Están en proceso?
• ¿Estamos atorados en algún rol?
• ¿Hay alguna lección que no hemos aprendido, por lo que se repiten con inusitada frecuencia las experiencias displacenteras o adversas?
• ¿Hay nuevas metas y objetivos que queremos incorporar?
• ¿Estamos llevando a cabo nuestro Proyecto de vida, que diseñamos hace años por escrito?
• ¿Estamos dónde, cómo y con quien queremos estar?

Para los que ya pasamos el ecuador de nuestro tiempo de vida, es muy importante darnos cuenta de que el tiempo es un recurso no renovable. Si pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo, conviene calcular cuánto tiempo real nos queda para realizar nuestros sueños, y ponernos manos a la obra, cosa que sería útil a los más jóvenes también. .

¡ FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS LOS GÉMINIS!

FUNDAMENTALISTAS

nOVIEMBRE 12 DEL 2014

¿FUNDAMENTALISTAS?

¿Acaso formamos parte del grupo y no nos hemos dado cuenta?

En un evento social conviví con una persona que se creía y actuaba como la dueña de la verdad absoluta, mientras dictaba catedra sobre la excesiva importancia que se le da a que una persona sufra la muerte de un hijo, y se diga que ese dolor es el más fuerte que hay.

Cuando me atreví a diferir de sus tajantes afirmaciones diciendo: “Bajo mi punto de vista, basada en mi experiencia, considero que sí es el dolor más fuerte que existe porque va contra natura, me interrumpió, elevó unos decibeles el tono de su voz, lo hizo más agudo, y reanudó su monólogo ante los que ahí se encontraban, descalificando mi opinión mediante frases como: “Eso es mentira” “No es verdad que sea más fuerte que se muera tu hijo a perder a un padre o a una pareja”, “Eso de que va contra-natura es una tontería”.

Toda su actitud y lenguaje corporal mostraban a una persona radical, fundamentalista, por lo que quise saber a qué se dedicaba y cuál era su formación. Me contestó que era Tanatóloga y Psicóloga, como si ello justificara su posición de superioridad.

Como era joven, le pregunté desde cuándo y dijo que hacía 3 años había cursado un diplomado sobre tanatología (1 año) y la carrera de psicología en la UVM, (pionera en las licenciaturas académicas versión fast track = 3 años), aunque dijo que ella había cursado la carrera en 5 años.

Ante esa información, y lo evidente de su posición existencial, hice mutis e inicié una conversación con el vecino que tenía al lado opuesto, aunque seguía oyendo su verborrea sobre lo equivocados que estamos quienes “hacemos drama por la muerte de un hijo”.

Después me enteré que, además, imparte clases. Triple atentado.

El Magisterio es sagrado, y el que tengamos el privilegio de ejercerlo nos obliga a tener:

• Agradecimiento

• Responsabilidad

• Conciencia de que estamos modelando (PNL) a través de nuestros gestos, ademanes, postura, forma de actuar, del manejo de nuestra voz (tono, ritmo, dicción, énfasis, pautas, silencios), forma de vestir y de movernos, lenguaje verbal, una personalidad asertiva.

• La capacidad de exponer argumentos (no dogmas)

• Interés en escuchar lo que otros plantean

• Respeto por otros puntos de vista opuestos a los nuestros

• Un manejo asertivo del diálogo y planteamiento de nuestra opinión.

• Muy claro que portar momentáneamente la investidura del que sabe más, no nos da derecho a sentirnos sumos sacerdotes.

Dicen por ahí que “En tierra de ciegos, el tuerto es rey”, por lo que quienes “sólo tienen un ojo” (un punto de vista: el suyo), buscan a los que no ven para destacar, y lo manifiestan mediante lo que se conoce como el “síndrome del ladrillo”.

Si hemos estudiado Tanatología, Psicología, Pedagogía, Trabajo Social o alguna otra rama de las ciencias de la conducta, es conveniente que reflexionemos y evaluemos si nosotros:

• Padecemos algún trastorno de personalidad o alguna patología psicológica, para pedir apoyo profesional.

• Acarreamos círculos emocionales abiertos.

• Estamos conscientes que, por mucho que hayamos estudiado, es más lo que no sabemos que la suma de los cnocimientos adquiridos.

• Tenemos la humildad de aprender de todo y de todos cada día, sin importar si el otro es analfabeta o ignorante en el tema que nosotros dominamos.

• Hemos resuelto nuestros traumas, conflictos de intereses o de identidad sexual, limitaciones y carencias.

Contamos con un CE elevado.

• Utilizamos una comunicación integral asertiva y productiva.

• Observamos en nuestro desempeño profesional la ética que requieren todas las ciencias de la conducta.

• Transmitimos conocimientos mediante la aplicación del aprendizaje significativo, el aprendizaje acelerado, el constructivismo, y otras técnicas actualizadas.

• Hemos resueltos nuestros propios duelos.

Somos lo que mostramos inconscientemente, no el performance que realicemos ante los demás.

RENOVACIÓN TOTAL (5)

Ya hemos renovado, o estamos en el camino de lograrlo, nuestro cuerpo:
• vigilamos que todos nuestros órganos funcionen bien,
• tenemos una alimentación sana, balanceada, de acuerdo a nuestra edad, actividades y condiciones.
• hemos incorporado hábitos de sueño sano y no padecemos pesadillas ni trastornos del sueño.
• cuidamos nuestro descanso (diferente del dormir), mediante alguna disciplina, ejemplo: la relajación,
• estamos haciendo ejercicio, también acorde a nuestra edad, condiciones, facilidades. Cuando menos, caminamos a buen paso 30 minutos cada día.

Así que la maquinaria está puesta al día y vamos a darle un mantenimiento constante para que siga en magnífico estado. Vamos ahora a renovar algunos aspectos de nuestra manera de funcionar en los campos mentales, psicológicos, emocionales y espirituales.

Comencemos por tener una actitud positiva en todo momento y lugar. Esto puede iniciarse como una disciplina, hasta pasar a formar un hábito y convertirse en parte intrínseca de nuestra personalidad.

Todos tenemos problemas, contrariedades, tragedias, limitaciones, carencias, unos más que otros. No podemos comparar el dolor por la pérdida de un hijo, al que se siente por perder el trabajo, los dos pueden “mover” a la persona en una forma muy violenta, y una es irreversible y la otra, no. El manejo emocional es distinto en tiempo y forma y, los dos eventos pueden ser superados si se trabaja en ello.

La actitud es la suma de lo que pensamos y sentimos. Es la forma en que nuestra mente y nuestro corazón manejan, o reaccionan, a los estímulos que reciben del medio ambiente y de las personas que nos rodean.

Si mi pensamiento es positivo y mis sentimientos son positivos, mi actitud va a ser positiva.

Si mi pensamiento es negativo, aunque diga que mis sentimientos son positivos (¿?), mi actitud será negativa.

Si mis sentimientos son positivos y la mente se enfanga en pensamientos negativos, mi actitud será negativa.
Pensamiento  +           Sentimiento =            Actitud
Positivo            +          Positivo          =           Positiva
Positivo            +         Negativo         =           Negativa
Negativo          +         Positivo (?)     =           Negativa
Negativo          +          Negativo         =           Negativo

Conviene revisar cuál es nuestra actitud ante la vida, en general y si estamos manejando una dicotomía en esta área, si tenemos una actitud en el trabajo, y otra muy distinta en casa.

Para ello vamos a revisar cuál es mi manera de pensar respecto al trabajo. Aquí hay algunos puntos:
• ¿Me gusta?
• ¿Es lo que quiero hacer?
• ¿Llena mis expectativas?
• ¿Estoy satisfecho con lo que he realizado?
• ¿Tengo probabilidades de crecer?
• ¿Practico mi creatividad para facilitar o enriquecer mis labores?
• ¿Estoy satisfecho con la remuneración que recibo?
• ¿Mi trabajo está siendo valorado y reconocido?
• ¿Las relaciones con mis jefes, compañeros y subalternos son satisfactorias?

En la medida en que estés satisfecho en y con tu trabajo, podrás tener sentimientos positivos. Si pretendemos engañarnos a nosotros mismos, racionalizando o cayendo en negación, las emociones auténticas reprimidas y ocultas, se convertirán en sentimientos negativos y van a minar nuestro sistema inmunológico, y generarán una actitud negativa.

Vale la pena analizar cómo nos sentimos en el hogar, con la pareja, con la familia, y ver qué emociones displacenteras no estamos manejando y qué sentimientos negativos hay.

El primer paso es la sincronicidad positiva de mente y corazón. Es un trabajo arduo, de todos los días, que puede traernos una gran paz interna cuando lo logremos.

SEGUNDA PUERTA

EL OPTIMISMO (1)

La palabra optimismo se deriva del latín optimus, que quiere decir lo mejor. El primer autor que la utilizó en su obra “Ensayos de Teodicea sobre la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal” publicado en 1710 en Amsterdam, Holanda, fue el filósofo y matemático G. Wilhelm Leibniz (1646-1716) al decir que “Dios había creado el mejor mundo posible”.

Años más tarde, Voltaire (Francia 1759) se burla de este concepto en uno de sus escritos y, aunque él popularizó el término, la palabra optimisme ya se había publicado (1737) en una traducción del ensayo de Leibniz.

El Obispo de Gloucester en Inglaterra, William Warburton (1698-1779), fue quien utilizó la palabra optimism por primera vez en el idioma inglés en 1743.

En castellano la encontramos en 1787 en una obra del escritor español Juan Pablo Foner (1756-1797) y, posteriormente, en el escrito “epicúreo optimismo” del escritor, abogado, político y periodista español, Nicomedes Pastor(1811-1863).

Así que ya tenemos una idea del origen, raíces y significado de la palabra optimismo, por lo que abriremos la Segunda Puerta de este proceso de crecimiento que consta de Diez Puertas.

Dentro de la psicología, podemos decir que el optimismo es una actitud positiva que impacta la percepción de los estímulos del medio externo y el procesamiento interno (mental y emocional) de los mismos, generando acciones que favorezcan el resolver la situación que plantean personas o eventos de nuestro entorno.

Como todos sabemos, el pesimismo es la antítesis del optimismo, y aquí no voy a profundizar en el concepto porque me interesa incrementar lo positivo, no dar reforzamiento a las actitudes negativas.

El optimismo/pesimismo es una actitud que aprendemos desde niños de las personas mayores con las que convivimos y, como todo lo que se aprende, se puede “desaprender”, modificar, eliminar, reforzar, incrementar. Nosotros podemos, aquí y ahora, elegir cuál queremos que sea nuestra actitud ante los retos, amenazas, demandas, contratiempos, pérdidas y eventos adversos que surjan en nuestro camino.

Vamos a reflexionar sobre los siguientes puntos:

  • Cuando alguien te regala algo inesperadamente, sospechas que es porque quiere algo de ti, o para “pagarte” algo que hiciste por ella/él.
  • Si algo no te sale bien, culpas a los demás o a las circunstancias.
  • Te cuesta mucho trabajo admitir tus errores, por lo que siempre tienes un pretexto o justificación.
  •  Sueles “ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”.
  • Si alguien obtiene mejores resultados que tú, piensas que es porque tiene más contactos, es más mañoso o hace trampa.
  • Ante los problemas, te pones nervioso, te sientes confundido, no puedes pensar con claridad por lo que decides que vas a fallar.
  • Analizas tus errores, su origen, asumes las consecuencias con madurez y extraes una enseñanza de ellos.
  • Con mucha frecuencia dices frases como: “Así son las cosas”, “No se puede cambiar”, “Yo no puedo hacer nada para cambiarlas”, “Haga lo que haga, todo me sale mal”.
  • ¿En qué porcentaje evalúas tu actitud optimista ante todo lo que la vida te presenta?
  • ¿Por qué? ¿A quién se lo aprendiste? ¿Te conviene seguir así?

Veremos varios puntos sobre el tema del optimismo. De ti depende que lo incorpores a tu vida para mejorar tus relaciones interpersonales con tu pareja, tu familia, en el trabajo y con todos con los que convives en una forma u otra en el ámbito social.  

   ¡Día del NIÑO!

   ¡FELICIDADES A TODOS LOS NIÑOS Y NIÑAS DEL MUNDO!

Felicidades también a todos los que conservan y utilizan la parte Niña de nuestra personalidad, la que va unida a la capacidad de asombro, la creatividad, espontaneidad, libertad y la empatía con la naturaleza y los seres vivientes que en ella existen.

Diviértanse mucho este día y guarden la energía extra, que generarán al hacer este paréntesis, para los exámenes que se aproximan o están pasando, para la falta de trabajo, de dinero, de salud, de seguridad.

No podemos cambiar la realidad, que puede ser adversa en un momento dado,  lo que sí podemos hacer es enfrentarla con una óptica distinta para encontrar opciones donde pareciera que no las hay, para aceptar lo que no podemos cambiar y meditar mucho cuál es la luz al final del túnel.

Un abrazo a todos los peques del mundo, en especial, a mis nietos. Con todo mi amor.