Archivo de etiquetas| salud

Octubre 22 del 2014

Renovación 296

Podemos procesar los sentimientos negativos que hayamos acumulado en nuestro bagaje emocional: rencor, resentimiento, odio, envidia, celos, venganza, etcétera, y evitar el “cáncer del alma”.

Podemos vivir en una forma sana en nuestra mente (emociones, sentimientos, pensamiento y nuestro espíritu, mientras le damos el cuidado y mantenimiento que requiere el único vehículo que tenemos, nuestro cuerpo, y tendremos como resultado que las enfermedades no se apoderarán de nuestro organismo ni seremos víctimas de accidentes.

Cuando sentimos, pensamos y actuamos en armonía, con amor, aceptación, solidaridad, plenos de energía positiva, nuestro sistema inmunológico se mantiene con índices elevados y no nos enfermamos. También somos más precavidos para evitar accidentes que cuando andamos estresados, angustiados o distraídos.

Vamos pues a sintonizar con la energía positiva del universo y de todos a nuestro alrededor, y podremos avanzar con paso firme hacia nuestras metas.

Septiembre 27 del 2014

Renovación 271

¿Estamos involucrados en algún juego psicológico?

Según el Dr. Eric Berne, en el capítulo V de su libro “Juegos en que participamos, los juegos psicológicos son una serie de transacciones ulteriores, complementarias, que progresan hacia un resultado previsto y bien definido. Contienen esencialmente una motivación oculta, cuya carácter ulterior formula una serie de jugadas con una trampa que, cuando es fructífera, provee al jugador de una serie de seudo-beneficios que ratifican su necesidad de ocupar su tiempo, obtener reconocimientos y caricias que reafirmen su Posición Existencial etc., y obteniendo al final una reafirmación de sus Emociones y sentimientos.

El Dr. Eric Berne (1910-1970), fue el creador del Análisis Transaccional, teoría y técnica de la psicología individual y social, y el análisis de los juegos psicológicos es una de las diez herramientas con que se puede conocer cómo está estructurada nuestra personalidad y cómo nos relacionamos con los que nos rodean, entre otras cosas. Pueden bajar su libro en forma gratuita en internet.

Los juegos se aprenden en la infancia y se juegan inconscientemente.

En los juegos psicológicos hay un primer, segundo y tercer nivel. Los juegos que pertenecen a este último grado, son los que terminan en muerte, hospital o cárcel.

Cuando jugamos a juegos como “Pobrecita de mí”, “Pata de palo” o “Mira lo que me obligaste a hacer” por ejemplo, se nos puede pasar la mano y terminar con un cáncer o una enfermedad terminal en el hospital.

Salirnos de estos juegos, o los que nos hayan llevado a perder la salud, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

De nada servirán tratamientos médicos, quimios, radiaciones, si nuestra Posición Existencial no cambia y no modificamos el Argumento de Vida hamártico que estamos poniendo en práctica.

Si nosotros no somos los enfermos y si hemos jugado a algún juego psicológico con la persona afectada, es necesario que nos salgamos del juego y le demos nuestro apoyo y cariño en una forma asertiva, no reafirmando sus patologías, sino relacionándonos con las partes sanas de su personalidad.

Abril 15 del 2014

Renovación 106

Si persistimos en ver todo negro, si por más que luchamos y nos esforzamos, no encontramos la alegría del logro, el bienestar de la Misión cumplida, es probable que estemos sufriendo depresión.

Vale la pena verificar esto y, si es necesario, acudir a un médico psiquiatra calificado para que nos ayude a salir de ella.

La depresión es la enfermedad de las mil caras. Se esconde detrás de muchas otras, y puede confundirnos si sólo vemos la etiología del padecimiento en turno, y no tomamos en cuenta todo el panorama completo.

El ser humano es un ente bio-psico-social-espiritual. Si hay una “avería” en alguno de estos aspectos, va a impactar negativamente a los otros.

Tal vez necesitemos algún medicamento que corrija la alteración bioquímica que hay en nuestro cerebro que produce la depresión, y es muy importante resolver las causas psicológicas y emocionales, que nos condujeron a ella.

En el caso de la codependencia, no es suficiente que nos alejemos de la persona, o que él o ella se vayan o se mueran, se requiere que trabajemos en forma activa todos los aspectos de nuestra personalidad que nos mantuvieron en esa relación enfermiza, y que manejemos las emociones displacenteras que estén reprimidas u ocultas tras sentimientos negativos.

“Manejar nuestras emociones displacenteras nos lleva al equilibrio y salud necesaria para triunfar y trascender”

Abril 5 del 2014

Renovación 96

Vamos a tener fe en nosotros y en nuestra capacidad de renovar nuestra vida para convertirnos en triunfadores.

Un triunfador (triunfadora) no es alguien que acumula mucho dinero, bienes materiales, poder, fama, seguidores, y paga un precio muy alto por ello, ya sea en su salud o en sus relaciones familiares o amorosas.

Un triunfador es quien conoce y asume su MISIÓN en la vida, tiene una VISIÓN muy clara sobre su futuro hasta la meta final.

Ha diseñado su Proyecto de vida para lograr sus metas, y lo vive con alegría y entusiasmo.

Conserva relaciones sanas y amorosas con sus familiares y amistades.

Está comprometido con su entorno, desde el punto de vista ambiental y ecológico, hasta el de cooperación social para ayudar a quienes lo necesitan.

Un triunfador(a) tiene un halo de optimismo, de energía y de alegría. Sabe disfrutar de cada momento y sabe “enfrentar los malos tiempos con buena cara”.

Puede ser que no tenga mucho dinero, ni viva en una mansión millonaria, ni sea famoso y tenga miles de seguidores, ni sea muy poderoso. El dinero es para él una consecuencia, no un fin.

“Vamos a reafirmar nuestra MISIÓN, nuestra VISIÓN y nuestro Proyecto de vida para ser triunfadores”.

ENERO 1 del 2014

Ya empezamos un nuevo año. El año de nuestro renacimiento. Vamos a abrir los ojos a la vida con una mirada de gratitud hacia todo lo que SÍ TENEMOS, y de acuerdo a nuestras creencias, vamos a dar las gracias por ello.

Gracias (Dios, Vida, Energía Cósmica, Universo, Buda, Jehová, Alá, etc.) por:
• Estar vivo.
• Estar “completo”, tener todos mis sentidos y tener mis brazos piernas, todas las partes de mi cuerpo.
• Tener un cerebro que funciona, libre de enfermedades.
• Poder caminar, levantarme, transportarme adónde deseo.
• Poder respirar y nutrir mi organismo con el oxígeno que requiere.
• Mi familia.
• Tener un techo.
• Tener qué comer todos los días
• Mis amistades.
• Ser capaz de amar y dar ternura.
• Por poder perdonarme mis errores.
• La libertad de pensar, sentir y actuar como me conviene.
• Todas las vivencias, dolorosas o gratas, que me han dado la oportunidad de crecer, aprender, avanzar, trascender.
• Otros….

Si tú tienes una parte de la “carrocería” abollada, o llegó a esta vida con algún faltante (accidente, amputaciones, discapacidad genética, etc.), tú punto de partida es otro. Vamos a encontrar el sentido de tu vida al aceptar el reto de salir adelante en tus circunstancias. Por mucho que te falte, es mucho lo que tienes. Identifícalo y da las gracias por ello.

Sólo esto vamos a hacer hoy, agradecer lo que sí tenemos y valorarlo.

Si puedes, sal a dar una caminata y ve cuántas cosas bellas hay a tu alrededor, por ejemplo, ayer observé un árbol de duraznos, con sus ramas llenas de botones que, desafiando el frío y el mal tiempo, se convertirán en flores y después, en unos deliciosos frutos. Lo mismo podemos hacer nosotros y florecer más adelante.

Descansa y acumula fuerzas para empezar mañana tu año laboral.