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# YO ME QUEDO EN CASA (27)

Hoy voy a dirigirme, como Tanatóloga, a todas las personas que han sufrido una pérdida por el Covit19, es decir ¡A TODAS!.

La mayor pérdida de todas es la de los seres queridos que deja un dolor perturbador. En tal caso, es indispensable elaborar el duelo cada día, todos los días. La muerte pudo haberse presentado sin previo aviso y no nos pudimos despedir de ellos y, lo peor, en muchos casos, ni siquiera pudimos velarlos y acompañarlos a su destino final en estos momentos: la tierra o el incinerador.

El cúmulo de emociones y sentimientos que se van a presentar son muchos , a veces se mezclan unos con otros, o se suceden tan rápido que nos desconciertan.  En estos casos, es indispensable aplicar la Inteligencia Emocional.  Hay muchos libros sobre el tema., entre ellos el mío: “lA INTELIGENCIAEeMOCIONAL EN EL DIVORCIO”,  que, aunque va dirigido al divorcio, lo diseñe temáticamente: está todo lo que es Inteligencia Emocional, Trabajo en Equipo, Comunicación, Liderazgo, Manejo del estrés,  por un lado y, después, cómo aplicar todo esto al divorcio.

En el caso de pérdida de la pareja, les recomiendo mi otro libro: “BIENVENIDA A LA SOCIEDAD DE LAS MUJERES SOLAS”, que incluye el manejo del duelo en caso de viudez, divorcio o soltería, y cómo hacer un nuevo Proyecto de Vida. Ambos están editados por la Editorial Trillas y pueden adquirirse en Amazon o servicios parecidos. El manejo del duelo es igual para hombres y mujeres, así que un señor puede ver ahí el manejo de las emociones en el duelo y la elaboración o procesamiento de los sentimientos más comunes durante ese período.

El primer paso es salir de la negación:

  • Dejar de decir: Esto es una pesadilla, no es cierto, esto no puede estar pasando, etc.
  • Negarnos a disponer de su ropa o de sus cosas que no sean significativas para alguien de la familia. Hay muchas personas a quienes les podría dar un alivio recibirlas.
  • Seguir hablando en presente sobre la persona muerta: Voy a guisar esto como le gusta a tu papá, poner su lugar en la mesa, etc.

Cuando ya aceptemos que es cierto que nuestro ser querido se murió, manejemos las emociones de Ira, Miedo y Tristeza. Recordemos que las emociones NO se controlan, ni se reprimen, se manejan.  Podemos contenerlas si es necesario por un corto lapso de tiempo, y después manejarlas.

Vivamos nuestra tristeza. Lloremos todo lo que sintamos necesidad de hacer. Si hay niños pequeños, evitemos llorar frente a ellos mucho tiempo, solo en ocasiones, para darles permiso de que ellos lloren también. Cuando nos hayamos desahogado, empecemos a recordar las anécdotas simpáticas, gratas, de la persona muerta, y todo lo que disfrutamos con él o ella.

El enojo se va a presentar: contra la enfermedad, las autoridades, los médicos, contra Dios, contra nosotros mismos por no haber podido impedir su muerte, contra la persona que murió porque no hizo algo para no terminar así, en fin, vamos a sentir ira contra todos y contra todo. Es necesario canalizar la ira, y deshacerse del remanente energético para que no nos afecte física, emocional, mental y espiritualmente.

La Muerte tae consigo miedo cuando no hemos trabajado nuestra propia muerte. Es normal sentir miedo de que algo semejante nos pase de pronto. Identifiquemos los fantasmas del miedo, reconozcámoslos y manejemos la emoción que despiertan.

Los sentimientos de culpa, impotencia, inseguridad, resentimiento, rencor, celos, etc., que puedan surgir, necesitan ser procesados para que no afecten nuestro Cociente Emocional.

No puedo profundizar mucho en el manejo del duelo. Lo haré poco a poco. Busquen aquí mismo los posts que he escrito sobre el tema, y encuentren libros que los apoyen.

Recuerden que formamos parte de UN TODO con la Energía Universal. Recarguen pilas todos los días al despertar.

 

 

# YO ME QUEDO EN CASA (19)

Es un buen tipo mi viejo
Que anda solo y esperando
Tiene la tristeza larga
De tanto venir andando

 Yo lo miro de desde lejos
Pero somos tan distintos
Es que creció con el siglo
Con tranvía y vino tinto

 Viejo, mi querido viejo
Ahora ya caminas lento
Como perdonando el viento

Yo soy tu sangre, mi viejo
Soy tu silencio y tu tiempo

 Él tiene los ojos buenos
Y una figura pesada
La edad se le vino encima
Sin carnaval ni comparsa

Yo tengo los años nuevos
Mi padre los años viejos
El dolor lo lleva dentro
Y tiene historia sin tiempo

 Viejo, mi querido viejo
Ahora ya caminas lento
Como perdonando el viento

Yo soy tu sangre, mi viejo
Soy tu silencio y tu tiempo

«Mi viejo», o también llamada “Mi querido viejo,” es una canción cuya música es del canta-autor italo-argentino Piero, y la letra es de José Tcherkaski. A mí me gusta escucharla interpretada por el gran Alberto Cortés.

Empecé con esta canción porque vinieron a mi memoria esos viejos que están aislados y solos en tantos Asilos, Residencias de mayores, o como quieran llamarlas.

En muchas ocasiones, cuando ya no son indispensables o útiles para cuidar a los nietos, o cuando requieren cuidados constantes que los hijos no pueden darles porque ambos trabajan y están fuera todo el día, lo más conveniente es llevarlos a vivir a una de esas Residencias. Algunos se van por su propia voluntad, y otros a regañadientes si les aterra el sentirse separado de los suyos.

Al principio los familiares van cada ocho días a verlos, luego se van presentando cosas y cosas y, a veces terminan en una corta visita una vez al mes.

Y ahí tienes a esos ancianos desdentados, con su movilidad reducida a unos cuantos pasos, o a ir de la cama a una silla de ruedas, su pelo cano y ralo a medio peinar, rumiando su soledad día tras día.

Ahora, con el coronavirus, esas Residencias han sido un lugar de contagio y  muerte muy alto. No se les puede visitar mas que por medio del móvil o el ordenador, con lo que se incrementa el estrés de los que están fuera, y de los que están dentro, que ven desaparecer a sus compañeros de vivienda con una velocidad asombrosa. Hagamos una oración por ellos y por los que están dentro con ellos cuidándolos.

Esta situación puede servirnos para algo:

  • ¿Hay en tu familia algún viejo?
  • ¿Cuándo fue la última vez que le llamaste y te interesaste por él o ella, que escuchaste sus historias y relatos, tal vez por enésima vez?
  • ¿Hay acaso algún rencor de por medio?
  • ¿Sientes alguna culpa y no has pedido perdón?
  • ¿Hace cuánto que no le dices que lo quieres y lo importante que es para tí?

Hoy están en tu vida y están vivos. Resuelve el rencor que puedas sentir, pide perdón si lo crees necesario, y perdónales todo lo que tú hayas sentido que te hizo daño en el pasado. Diles que los amas y que significan mucho para ti.

La canción de Mi Viejo me hizo llorar muchas veces porque mis padres crecieron con tranvía y vino tinto, y yo tardé muchos años en comprender su idiosincrasia, su manera de ser, de pensar, de actuar, en fin, que ellos eran consecuencia de su historia personal, y que todo lo que habían hecho era para cumplir las expectativas de esa historia.

Ahora me toca a mí, que crecí con tranvía y vino tinto también, ser raíz y fortaleza para mis hijos y nietos. Me toca dejar un legado de amor para ellos y para todos los seres humanos.

Recordemos con amor y gratitud a nuestros “viejos” si ya murieron y, si todavía viven, tejamos lazos de cariño y comprensión que serán los recuerdos del mañana.,

 

 

 

ENOJO Y RENCOR

 

Todos nos enojamos en ocasiones, con razón o sin ella. Esto es algo común que no distingue edad, sexo, nacionalidad, condición económica o social.

Lo importante es ¿QUÉ HACEMOS CON NUESTRO ENOJO?

  • ¿Gritamos, insultamos, peleamos con quienes pensamos “nos hicieron enojar”?
  • ¿Nos volvemos ostras y cerramos nuestra coraza emocional para rumiar el enojo y carburarnos con resentimientos del pasado?
  • ¿Nos alejamos de la persona que “nos hizo enojar”?
  • ¿Identificamos nuestro enojo, lo canalizamos, nos deshacemos del remanente energético negativo de la ira, y CON ASERTIVIDAD E INTELIGENCIA EMOCIONAL, procedemos a ANALIZAR el origen del enojo?

Habrán visto que entrecomillé “nos hicieron enojar” porque:

  • NADIE PUEDE HACERME SENTIR ALGO QUE YO NO QUIERO SENTIR.
  • YO SOY RESPONSABLE DE LO QUE PIENSO Y DE LO QUE SIENTO ANTE LOS ACTOS DE LOS DEMÁS.

Vamos a suponer que una amistad nos dice mordazmente algo sobre lo gordo o lo viejo que estamos. Yo puedo contestar al bote pronto y decirle que él o ella también está gordo o feo,  También puedo callarme y no volverle a dirigir la palabra, o puedo analizar por qué me lo dijo en ese tono, qué sentimientos generaron su acción, si hay algo de verdad en lo que dijo (sobre la gordura, no la fealdad) y analizar si me conviene reflexionar al respecto, o ignorar su agresión.

Lo importante es no “engancharse”. Si me enojo es porque en el fondo yo me siento gordo o feo, me duele que me rechacen y no me acepten como soy (porque yo no me acepto).

Ante cualquier insulto o agresión tenemos la opción de elegir nuestra respuesta con Inteligencia Emocional, no en forma reactiva. Podemos poner límites, aclarar que no admitimos ese tipo de comentarios sin enojarnos ni alzar la voz, con firmeza y determinación.

Podemos también, si nos interesa la persona, preguntar por qué dice eso, cuál es su objetivo, intuir si su agresión es producto de una conducta-espejo, de resentimientos del pasado que afloraron en ese momento, y mediante la escucha activa, manejar el asunto en forma asertiva.

GRACIAS A LA VIDA

GRACIAS A LA VIDA.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abedecedario
Con él las palabras que pienso y declaro
Madre amigo hermano y luz alumbrando,
La ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playas y desiertos montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano,
Cuando miro al bueno tan lejos del malo,
Cuando miro al fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto,
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto.

Gracias a la vida
Escrita por VIOLETA PARRA SANDOVAL

Ayer escuché esta canción, interpretada por una magnífica cantante, en una celebración del aniversario de 92 años de un señor que llega a esa edad lúcido, alegre, rodeado de amigos, compañeros, colegas, familiares, quienes le profesan admiración, respeto, cariño, y que hicieron votos para que siga en ese sendero armonioso de bonhomía, amor, generosidad, actitud triunfadora, alegría, compañerismo y solidaridad, ternura y calidez, para que coseche lo mucho que ha sembrado a través de los años.  Ahí encontré a muchas personas mayores, abuelos  de espíritu joven que transitan la misma ruta de positivismo que el festejado.

Rememorando la canción, hoy doy gracias a la vida por ser yo, por estar viva, por tener un cerebro que piensa y me motiva a ser mejor cada día, por tener una familia integrada, sana, luchadora, triunfadora; por tener unos nietos encantadores que me enseñan, cada uno de acuerdo a su edad, que va desde los 3 años hasta los veintes, a mantener viva la capacidad de asombro y aprendizaje. Sus risas son cascabeles de alegría y esperanza que retumban cuando algo me aflige.

Agradezco también el tener amigos sinceros con quienes comparto alegrías y tristezas, y a mis alumnos por mantenerme en la vía de la superación y el aprendizaje.

Mi meta actual es compartir lo más que pueda, en todos sentidos, antes de partir de este mundo, y hacerlo con alegría y amor.

 

 

¿ MALA VIBRA ?

Así le dicen por aquí a la energía negativa que algunas personas emanan a raudales, en ocasiones, sin estar conscientes de ello.

Sin entrar en terrenos esotéricos, sino en una realidad científica, creemos que nuestro cuerpo funciona mediante electricidad, una muestra de ello son los estudios de EEG (electro encefalograma), ECG (electro cardiograma), etc. También sabemos que hay energía positiva y energía negativa y que, emanamos unas vibraciones en función de la que sea mayor en nuestro interior.

Partiendo de esta premisa, hay algunos rituales que se manejan para captar la energía negativa de las personas y/o los lugares.  Desde hace muchos años yo practico uno: poner en lugares estratégicos manzanas frescas, seleccionadas con cuidado para que no estén golpeadas y que mantengan su rabo.   Dicen que la manzana es un desodorante natural además.

He podido comprobar muchas veces cómo una manzana fresca y sana, colocada frente al lugar donde se ubica una persona, se pudre de un día para otro sin explicación alguna. Por otro lado, tengo una frente al lugar en que trabajo que tiene ya 5 meses sin echarse a perder. Se deshidrata poco a poco, en forma natural y se arruga.

En una ocasión vino a visitarme una joven que traía una carga negativa muy fuerte por rencores y odio acumulados durante años en su interior. A las pocas horas que se marchó, la manzana se pudrió. La reemplacé durante 2 semanas hasta que ya no se deterioró la nueva.

Hace unos días volvió a suceder: hay seis manzanas en la mesa donde nos sentamos a tomar café y, la que estaba frente a la persona que me visitó, se pudrió al poco rato que se marchó.  Todas las otras siguen perfectas. Esto es, para mí, una señal de que tiene una gran energía negativa en su interior (rencor, resentimiento, miedo, fobias, odios, envidia, celos, tristeza acumulada por duelos no cerrados del pasado).    Decir a la persona lo que pasó con la manzana, puede ser muy agresivo si no existe la posibilidad de brindar apoyo de inmediato.

Tengo un aparato que mide la energía positiva y negativa de personas y lugares de una forma observable, por lo que es difícil rechazar lo que salta a la vista.

Ustedes pueden creer en este ritual o no. Si ponen manzanas en su casa obtendrán un agradable aroma y, tal vez, eliminarán la energía negativa. ¿Qué pierden con probar?

Así quedó la pobre manzana mientras sus hermanas están todas rozagantes y bellas.

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