Archivo de etiquetas| patología

Juegos psicológicos

En ocasiones, familiares o amigos pueden intentar establecer una comunicación sesgada, lo que logrará que al final todos nos sintamos mal. Eso es parte de un juego psicológico.

Según el Doctor Eric Berne (1910-1970), autor de la teoría y técnica de la psicología social e individual llamada Análisis Transaccional, un juego psicológico consta de varias transacciones ulteriores entre dos o más personas, con un fin oculto en apariencia, que es conocido inconscientemente por los participantes. Les puso nombres muy accesibles para que los identifiquemos con facilidad.

Veamos un ejemplo para que revisemos si nosotros no los practicamos.

Una señora de 80 años, viuda, que vive sola, está “siempre” enferma, y cada vez que platican con ella se queja de que le duele esto o lo otro. Su amiga la escucha y le sugiere que haga algo para resolver sus males. La conversación sería así:

– Hola. ¿Cómo estás?
– Mal. Hace ocho días me puse mal en la madrugada y le tuve que llamar a mi hijo para que me llevara a su casa. Eran unos dolores terribles.
– ¿Cuál fue el diagnóstico?
– Colitis, pero yo sentía que me moría.
– ¿Ya te la controlaron?
Sí, pero las inyecciones hicieron que me subiera la presión y me sentí muy mal.
– ¿Ya la estabilizaron?
Sí, pero todavía tengo miedo.
– Bueno, lo importante es que ya estás bien. Ahora conviene prevenir que regrese la colitis. ¿Será consecuencia del estrés que estás viviendo?
Sí, pero no puedo evitarlo. No tengo dinero. No tengo ni para comer casi. Eso es lo que me está matando.
¿Por qué no vendes tu casa y te vas a un departamento chiquito? Así podrías vivir bien lo que te queda de vida.
Sí, pero si la vendo, el banco te da una miseria de intereses y me voy a quedar sin nada.
– Si sigues viviendo, sin vivir, en esa casota y te enfermas cada rato, vas a terminar mal. Decide una solución.
– Ya he pensado en rentarla, pero no ese fácil.
– Has dicho eso desde hace dos o tres años. ¿Cuándo lo vas a hacer?
– Es muy fácil decirlo, pero no tengo dinero para la mudanza.
– Es conveniente que reconozcas que tienes la solución en tus manos y puedes resolver tus problemas económicos y de salud cuando quieras. Yo prefiero no hablar ya del tema. Vamos a platicar del tiempo con esto de las ondas frías.

Este juego lo practica una persona que se queja de todo y encuentra cualquier pretexto para justificar su actitud negativa y falta de asertividad. Hace esto para reafirmar su Argumento de Vida mientras evita contactar con su realidad.

A la otra persona le gusta “ayudar a los demás” a encontrar soluciones viables y rápidas para salir de sus problemas, por lo que cae en el juego y en la patología de “Sólo trato de ayudar”. Si alguien no pide ayuda, es que no está dispuesta a recibirla. ¿Qué no ve que su amiga está jugando a “Pata de palo”, a “Pobrecita de mi”, y a Sí, pero”, porque siempre está enferma de algo, todo le duele o le hace daño y “no puede” resolver sus problemas?

Conviene revisar cómo es la comunicación con quienes nos rodean, para lo que recomiendo la lectura del bestseller de Eric Berne: “Juegos en que participamos”, de Editorial Diana.

Octubre 15 del 2014

Renovación 289

Parte de la neurosis que acompaña muchas veces a la codependencia, es la rigidez, la falta de flexibilidad.

Queremos que las cosas se hagan de determinada manera y, si alguien se opone a ello, nos convertimos en plañideras y nos desgarramos las vestiduras, o iniciamos una Guerra Santa contra quien no se someta a nuestros deseos.

Querer controlar todo y a todos es enfermizo, y forma parte de la codependencia cuando lo aplicamos a nuestra pareja, a nuestros hijos o amigos.

Por ejemplo, puede haber algo de misoginia si el objetivo primario es separar emocionalmente a nuestra pareja de sus seres queridos para que dependa en lo afectivo únicamente de nosotros, y esto lo practican no sólo los hombres, también hay mujeres que se dedican a tejer una tela de araña alrededor de su pareja para distanciarlo de su familia de origen, y siembran la discordia, la inconformidad, la provocación que termina en conflicto.

Recordemos que si somos co-dependientes funcionamos reactivamente a los estímulos de los demás o de nuestra pareja.

Detrás de ello hay un sentimiento de minusvalía, una autoestima muy baja, o un ego agigantado por alguna patología, como podría ser la bipolaridad en su fase maníaca.

Es conveniente:
• Ser flexibles con nosotros mismos.

• Darnos permiso de adoptar otros enfoques de cualquier situación.

• Escuchar otras opiniones.

• Analizar otros puntos de vista.

• Practicar la empatía.

• Tender puentes de comunicación en lugar de imponer ultimatums cuando hay criterios opuestos.

• Aceptar que no somos los dueños de La Verdad. Cada quien puede tener una versión propia.

• Responsabilizarnos de nuestros actos, pensamientos, sentimientos.

• RESPETAR A LOS DEMÁS COMO SERES INDEPENDIENTES.

Dejemos la rigidez a un lado. Vamos a quitar las ataduras que nos impiden crecer y ser libres.

Julio 17 del 2014

Renovación 199

Es probable que alguna vez hayamos nadado contra corriente, o al menos hemos sentido la fuerza de la resaca si estamos parados en la orilla de una playa, lo que nos hace tambalear.

Podemos sentirnos así en ocasiones al ir modificando nuestros pensamientos y acciones hacia la salud.

Nuestro entorno ha sido patológico, y casi todos con los que tenemos relaciones, pueden estar “contaminados” por la codependencia, por lo que harán hasta lo imposible para que no se altere su estabilidad, enfermiza o no.

Conviene plantar los pies firmes en la realidad, no mi realidad, la realidad.

Conviene respetar a los demás y poner distancia, física, mental, psicológica, emocional, para darles tiempo a que asimilen nuestro cambio y quieran mejorar ellos mismos.

Resistir ante los estímulos para regresar a la patología es clave, y lo lograremos mientras estemos seguros de que estamos en el camino que nos llevará al logro de nuestras metas y a trascender.

Abril 25 del 2014

Renovación 116

Si tenemos dudas sobre si la nuestra es una relación de codependencia, aun después de los puntos que he abordado previamente, vamos a ver algunas otras pistas que nos indican que es factible que si tengamos una relación enfermiza:
• Mi pareja, o familiar, es dominante, posesivo, crítico, nos anula y descalifica cada dos por tres.
• Existen unos celos enfermizos, por los que, poco a poco, hemos perdido la libertad de ver a nuestros amigos del mismo sexo y, por supuesto, hemos dejado de convivir con amigos desde la infancia porque son del sexo opuesto.
• Nuestra pareja llega “sorpresivamente” a la reunión en que estamos, al restaurante donde departimos con amigos cercanos, porque “andaba por ahí”.
• Él o ella nos ha ido alejando de amistades, seres queridos y familia, para que dependamos emocionalmente de él o de ella nada más.
• En tiempo y energía, nos demanda el 100%. Por ejemplo, después del trabajo, los fines de semana o durante las vacaciones, no podemos tener un tiempo para nosotros, nuestra familia o amigos, o para nuestro hobby. Llega a acceder sólo si está él o ella presente.
• Quiere saber minuto a minuto donde estamos, adónde vamos, con quién estuvimos o vamos a estar. Controla nuestras salidas y diversiones si no es en pareja.
• Amenaza con suicidarse si rompemos la relación.

Vale la pena verificar si estamos en esta situación, qué tan profunda y arraigada está la patología, cuánto tiempo he perdurado y cómo nos sentimos al respecto.

Febrero 12 del 2014

Renovación 43

Poco a poco, con paso firme, vamos avanzando en nuestro proceso de renovación.

Es probable que mientras tú avanzas, haya personas a tu alrededor que no quieran salir de su círculo de confort, sin importar lo patológico que pueda ser. Atosigarlos con sermones, reproches, invitaciones que caen al vacío, no tiene sentido. Cada quien tiene un ritmo para crecer y decide cuándo hacerlo, y todos merecen ser respetados por sus decisiones.

Conviene dejar ir a las personas que no quieren mejorar, superarse, combatir sus adicciones. Ellas sabrán cuándo es su momento de enfrentar sus retos.

Lo importante es que nosotros no frenemos el paso, ni nos detengamos, ni retrocedamos en nuestro camino hacía nuestros objetivos. Nuestro ejemplo habla y valdrá más que mil palabras.

Haz una oración por ellos. Pide para ellos muchas bendiciones. Envíales energía para que salgan de su letargo y evita lamentar su apatía, conformismo, o resistencia al cambio.

Tú eres tú y tienes derecho a ser feliz y a triunfar.