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SAN FRANCISCO JAVIER

Nombre: Francisco Jasso Azpilicueta Atondo y Aznares (Francisco de Javier/Francés de Jasso)
Nacimiento: 7 de abril de 1506. Castillo de los Jasso (Navarra)
Fallecimiento: 3 de diciembre de 1552 (46 años), China
Educación: Universidad de París. La Sorbona.
Beatificación: 25 de octubre de 1619 (Pablo V) Canonización: 12 de marzo de 1622 (Gregorio XV) Orden: Compañía de Jesús Festividad: 3 de diciembre Patrono de:
• Todas las tierras al este del cabo de Buena Esperanza (1748)
• Obra de la Propagación de la Fe.
o Las Misiones
o De la Rama Caminantes de los Scouts católicos.
o Navarra, junto con San Fermín y Santa María del Real.
Venerado en: Iglesia Católica, Iglesia Anglicana e Iglesia Luterana.

Francisco nació en el castillo de Javier, cerca de Pamplona, Navarra, España. Su padre era jurista y consejero del rey Juan de Albit, su madre pertenecía a la nobleza. Sus dos hermanos tuvieron parte activa en las guerras que predominaron en esa época y estuvieron presos, mientras Francisco se dedicó a estudiar en su tierra natal y, en 1524, se fue a estudiar a La Sorbona en París.

En esta universidad conoce a Iñigo de Loyola, que se convirtió en su mejor amigo y lo apoyó siempre, así como a otros cinco compañeros, quienes constituyeron el embrión de la Compañía de Jesús.

Al finalizar sus estudios en 1528, Francisco hace votos de caridad y castidad en París y promete viajar a Tierra Santa en un futuro cercano, más se queda otros dos años estudiando Teología, después de participar en los Ejercicios Espirituales junto a Ignacio de Loyola.

En 1537, con Ignacio de Loyola, visita al Papa Pablo III, para pedirle su bendición y emprender el viaje a Tierra Santa. Es ordenado sacerdote en Venecia el 24 de junio de ese año y, debido a las guerras que había en Oriente, no puede salir, por lo que predica en los alrededores, hasta que el Papa lo envía a Lisboa en 1540, donde inicia la etapa más fructífera e importante de su vida, la de misionero, habiendo sido nombrado por el Papa “legado suyo en las tierras del Mar Rojo, del Golfo Pérsico y de Oceanía, a uno y otro lado del Ganges”.

Recorrió la India, el Japón y varios países más, por lo que el Papa Pio X lo nombró Patrono de todos los misioneros, “un gigante de la historia de las misiones”, ya que durante casi doce años, evangelizó en condiciones adversas, peligrosas, aventuradas y, finalmente, cuando esperaba un barco para entrar a China, muere en la isla de Sanchón.

Su legado es haber sido un modelo a seguir como misionero en tierras paganas, en las que promovió las vocaciones al sacerdocio de los indígenas, y propuso la catequización directa y la traducción de los textos litúrgicos a las lenguas locales. Su obra escrita se centra en la correspondencia que mantuvo con sus compañeros de misiones y de la Orden,  y algunos escritos sobre catequesis. Acepta y recibe toda diferencia de cultos, de razas, de civilización, sembrando por doquier la buena Nueva del Amor.

Situación de la iglesia en el siglo XVI:
• la Iglesia Latina y la de Oriente, que seguían caminos distintos desde hacía siglos, viven la evangelización de las tierras orientales, y del mundo entero, por los misioneros católicos.

• La Iglesia Latina sufre la reforma protestante y se divide en confesiones rivales: luteranismo, calvinismo y anglicanismo.

• Nacen el Concilio de Trento, la Compañía de Jesús.

• Enfrenta el reto de los avances científicos.

Existen algunas semejanzas entre San Francisco Javier y San Francisco de Asís:
• Nacieron en la opulencia.
• Descendían de familias nobles.
• Hubo guerras y cambios fuertes en su época.
• Abandonaron todo lujo y comodidad para llevar a cabo su Misión.
• Vivieron el llamado de Dios para ser sacerdotes y predicar. Francisco Javier fue tocado muy profundamente por una frase de Ignacio, de la cual no se olvidó jamás, la que determinaría desde entonces el rumbo de su vida: ¿DE QUÉ SIRVE AL HOMBRE GANAR TODO EL MUNDO SI PIERDE SU ALMA?
• Fundaron (co-fundaron) órdenes católicas muy relevantes.
• Murieron jóvenes, a los 46 años.

Hay una gran diferencia entre la preparación de uno y otro, Francisco Javier estudió y se preparó para su labor durante años a nivel universitario, característica de la orden que fundó con Ignacio de Loyola, que es reconocida porque sus miembros tienen una sólida formación y son los mejor preparados en la actualidad, Francisco de Asís, no.

Por ahí dicen que lo último que muere es la esperanza. Yo ya hice un voto de fe por el Papa Francisco, quien en el nombre que escogió tiene todo un modelo a seguir.

¿Una iglesia para los pobres? ¿De los pobres? ¿Con los pobres?

Mientras en el mundo mueran por desnutrición 2 600 000 de niños menores de cinco años (Niveles y tendencias de la Mortalidad Infantil. Unicef 2011), y en los templos católicos sigan forrando de oro todo lo que se pueda, incrustando piedras preciosas en marcos de cuadros y altares, los sacerdotes se adornen con crucifijos y anillos que valen una fortuna, traigan el más caro de los relojes, utilicen coches de extremo lujo, vivan en mansiones enormes ubicadas en las colonias más adineradas, se dediquen a jugar golf, asistir a restaurantes caros, ir a fiestas y eventos de la clase alta (lo que sucede aquí en México), e incrementen en forma desmedida su patrimonio personal, no podemos hablar de una iglesia para los pobres. Jesús no necesito grandes templos, lujosos vestidos, joyas. ¿Por qué estos sacerdotes lo consideran algo indispensable?

Ojalá el nuevo Papa haga algo al respecto. Tengamos fe, que sabemos mueve montañas.

Consultar:
http://www.sanfranciscojavier.com

www.aciprensa.com

www.corazones.org
www.es.wikipedia.org

www.webcatolicodejavier.org

www.biografiasyvidas.com
http://www.portalmisionero.com

www.parroquiasanjavier.com

SAN FRANCISCO DE ASÍS

Me nació la curiosidad de saber algo más de San Francisco de Asis y de San Francisco Javier, (cofundador con San Ignacio de Loyola, de la Compañía de Jesús, ya que fue en este último en quién yo pensé al escuchar el nombre elegido por el actual Papa de la iglesia católica, Francisco.     Sin embargo, el Papa dijo haber elegido el nombre en honor de San Francisco de Asís, el apóstol de los pobres y defensor de los animales. Hay algunas similitudes en la vida y trayectoria de los dos santos. Veamos una corta semblanza de sus biografías.

Francisco de Asís, nació en Italia alrededor de 1182 y falleció en 1226), fue hijo de un rico mercader llamado Pietro di Bernardone y una mujer perteneciente a la nobleza. Francisco era un joven mundano de cierto renombre en su ciudad, que vivía una vida entre lujos y sin preocupaciones.

En el año 1198, fue parte de la armada papal en contra del imperio germánico, en la cual estuvo bajo las órdenes de Gualterio de Brienne. En medio de un viaje a Apulia, 7 años después del comienzo del conflicto, escuchó una voz que le decía que debía regresar a Asís. Fue por esta razón que volvió a su pueblo natal, en donde se vio a un guerrero joven pero envuelto en una red de interminables meditaciones solitarias.

A partir de ese momento, Francisco comenzó a demostrarse cada vez más despegado a lo terrenal, por lo que cuenta una leyenda, que un día sus amigos le preguntaron si estaba pensando en formar matrimonio con alguien, a lo que él respondió: “Estáis en lo correcto, pienso casarme, y la mujer con la que pienso comprometerme es tan noble, tan rica, tan buena, que ninguno de vosotros visteis otra igual”. Luego de varios meses de reflexión y oración encontró la respuesta a su incógnita, y decidió casarse con la pobreza.

En 1206 renunció públicamente a los bienes de su padre y vivió a partir de entonces como un ermitaño. Se dedicó a predicar la pobreza como un valor y propuso un modo de vida sencillo basado en los ideales de los Evangelios. El papa Inocencio III aprobó su modelo de vida religiosa, le concedió permiso para predicar y lo ordenó diácono. Con el tiempo, el número de sus adeptos fue aumentando y Francisco comenzó a formar una orden religiosa, la de los franciscanos. Más adelante, con la colaboración de Santa Clara fundó la rama femenina de esa orden, que recibió el nombre de clarisas o Segunda Orden de San Francisco, fundando más tarde la Tercera Orden (1221) para incluir a los laicos y seglares que quisieran acercarse a la práctica de servir a los pobres y necesitados.

Hizo varias incursiones a siria, Chipre, Egipto y Tierra Santa, sin resutados muy favorables, aunque dejó huella de sus postulados.

Entre sus primeras actividades se dedicó a reconstruir capillas deterioradas cercanas a su pueblo, para lo cual pedía limosna, por lo que varias personas comenzaron a tratarlo como a un lunático. Una de sus favoritas era la capilla de la Porciúncla, donde recibió la revelación definitiva de su Misión, probablemente el 24 de febrero de 1208, cuando escuchó estas palabras del evangelio “No lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos”, por lo que cambió esta actividad por la vida austera y la prédica del evangelio. Después de someterse a las burlas de quienes lo veían vestido casi de trapos, ahora su mensaje era escuchado con atención, y al contrario de otros grupos reformadores de la época, el suyo no era un mensaje de descalificaciones ni anatemas.

El 14 de septiembre de 1224, el predicador vio una imagen en el cielo de  Jesús crucificado con 6 ángeles a su alrededor,y, a partir de ese momento, comenzó a tener las mismas marcas del Cristo crucificado, lo que le dio un sello divino. A pesar del don que había recibido, Francisco comenzó a tener cada vez mayores problemas de salud, debido al sangrado de sus estigmas.

El 3 de octubre del año 1226, murió San Francisco de Asís en San Giorgio, lugar en donde fue sepultado. Dos años más tarde, fue canonizado oficialmente por el Vaticano. Actualmente, sus restos se encuentran en la Basílica de San Francisco en Asís.

Es importante conocer el contexto histórico en que surgió este Santo en el siglo XII, cuando todavía no se daba la transición del feudalismo al capitalismo, y los que dominaban eran las clases privilegiadas, (nobleza y clero), aunque artesanos, mercaderes y hombres de negocios, empezaban a tener posibilidad de un ascenso social.

La iglesia de ese tiempo también se vio influida por la riqueza, a pesar de las críticas hacía algunos de sus ministros, los que se preocupaban más por el crecimiento patrimonial y sus relaciones políticas de convivencia, por lo que surgieron movimientos religiosos en rechazo a la creciente opulencia de la jerarquía eclesiástica en forma abierta (cátaros) y, otros que plantearon postulados de una vida pobre y evangélica, como San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán, conocidos como los monjes mendicantes.

Nota de la autora: “Cualquier parecido con la situación actual de la iglesia católica es pura coincidencia”.

San Francisco de Asís es percibido como el prototipo de pobreza y desprendimiento, tal vez el más cercano a Jesús en la historia de la cristiandad, y conmueve por su capacidad de reconciliación con todo y con todos, por lo que es respetado, no sólo por creyentes de todas las religiones no de quienes no practican ninguna. Es un santo ecuménico, cuya devoción a los animales, como criaturas de Dios, lo ha hecho patrono de los veterinarios y de los que se dedican a cuidar bosques, así como de los movimientos ecologistas que se esfuerzan por cuidar el medio ambiente.

Consultar:

http://es.wikipedia.org

www.franciscanos.org

www.biografiasyvidas.com

www.biografias.es

http://es.catholic.net
Vale la pena buscar la huella que ha dejado en:

Las artes plásticas:
• Frescos en la Basílica de San Francisco en Asís.
• Francisco de Zurbarán
• Ilustraciones de Joan Miró al Cántico del hermano sol

La ópera:
• Saint Francois d’Assise de Olivier Messiaen

El Cine:
• Il Poverello d’Assisi (1911), de Enrico Guazzoni.
• Frate Francesco (1927), de G. Cesare Antamoro.
• “San Francisco de Asís” (1944) de Alberto Gout
• Francisco, juglar de Dios (1959), de Roberto Rossellini.
• “Francisco de Asís”, (1961) dirigida por Michael Curtiz, basada en la novela “El mendigo alegre: historia de San Francisco de Asís” de Louis de Wohl.
• “El niño y el lobo” (1965) de José A.Nieves
• Francisco de Asís” (1966) de Liliana Cavani
• Hermano Sol, Hermana Luna (1972), de Franco Zeffirelli.
• Francesco (1989), de Liliana Cavani.

La literatura y la poesía:
• San Francisco de Asís, G. K. Chesterton.
• San Francisco de Asís, Emilia Pardo Bazán.
• El pobre de Asís, Nikos Kazantzakis.
• La segunda vida de Francisco de Asís, José Saramago.
• Lirio Franciscano, Ramón María del Valle Inclán.
• A San Francisco de Asís, Torquato Tasso.
• Los motivos del lobo, Rubén Darío.
• Relato del beso al leproso, Juana de Ibarbourou.
• Laudas, Jacopone da Todi.
• La Divina Comedia (El Paraíso, Canto XII), Dante Alighieri.

Mañana escribiré sobre San Francisco Javier y analizaremos las semejanzas que pueda haber en sus trayectorias en épocas tan distintas.

Basílica de San Francisco                                                          San Francisco MurilloBasílica de San Francisco de Asís

 

        San Francisco de Asis por Murillo