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Abril 1 del 2014

Renovación 92

Un nuevo mes, hemos avanzado mucho aunque sintamos que vamos despacio.

Hemos consolidado hábitos positivos y productivos al:
• Dar las gracias al abrir los ojos por todo lo que sí tenemos.
• Hacernos responsables de lo que pensamos, sentimos y hacemos.
• Evitar caer o iniciar juegos psicológicos con las personas tóxicas a nuestro alrededor.
• Perdonar nuestros errores y caídas. Aprender de ellos y seguir adelante.
• Dar a los demás amor incondicional.
• Eliminar lo negativo de nuestros pensamientos y sentimientos.
• Recuperar fuerzas al ponernos en contacto con la naturaleza, la música, el arte, la vida, una sonrisa espontánea.
• Mantener la disciplina de leer todos los días la reflexión que aparece para que nosotros sigamos adelante.

Esto y muchas cosas más, (como diría la canción) hemos logrado. ¡Felicidades! Ya llevamos tres meses en esta nueva ruta, y vamos a seguir con alegría y entusiasmo, por fuertes que sean los vientos (como diría la canción).

Vamos a cantar la música que nos gusta, la que nos mueve, la que nos deja el alma llena de energía”

Marzo 15 del 2014

Renovación 75

¿Cuántas veces nos dijeron en la infancia: “Tú no puedes, Eres un inútil, Eres torpe, Siempre te equivocas, todo lo complicas, Es muy difícil para ti”, y otras frases por el estilo que nos hacían sentirnos incapaces de lograr lo que queríamos y que valíamos menos que los demás.

“La gota que cae sin parar, termina por perforar la roca” dice un dicho popular y tiene razón. Esas frases, dichas por los seres que eran todo para nosotros, ante los que queríamos quedar bien y ganar su aprobación, terminaron por minar nuestra autoestima y adquirir una inseguridad ante cualquier tarea que enfrentemos.

Nuestros padres, o las personas que nos criaron, hicieron lo que pudieron porque ellos eran producto de su historia personal. Pueden haberse equivocado. Eso sucedió hace muchos años. Nos toca a nosotros actualizar el disco duro de nuestra computadora mental y eliminar todo aquello que no sirve o causa daño, e introducir lo que sea necesario para que las cosas funcionen bien.

Guardar rencor por lo negativo que nos hicieron, o lo que nos dejaron de dar no tiene sentido y es nocivo hasta para nuestra salud física. Es fácil culpar a los demás de lo que nos pasa y esa no es la solución, sólo prolonga el sufrimiento.

Vamos a asumir la responsabilidad de nuestra vida, a tirar por la borda toda la basura emocional que venimos cargando y a caminar con paso firme hacía nuestra realización como seres humanos.

“Puedo optar por tomar todo lo positivo del pasado, aprender de lo negativo y seguir adelante”

21 de diembre del 2012 (3)

¿Fuego nuevo?

No vamos a convertirnos en incendiarios, ni somos los aztecas, lo que sí podemos hacer es rescatar la esencia del mensaje que ellos nos dejaron respecto a una nueva llama de vida, una nueva luz que ilumine nuestro camino, una renovación integral en todos los roles de vida. Y para que haya lugar para lo nuevo, lo positivo, lo trascendental, recuerden que es necesario deshacernos de lo negativo, de lo inútil, de lo banal, de lo que sólo ocupa lugar, “hace bulto”, estorba, pesa, nos dificulta el tránsito.

Aquí puede suceder que algún bromista diga: “me está diciendo que me deshaga de mi suegra o de mi “vieja(o) (esposa-o)”. No podemos bromear con algo tan serio como este tema. En otra ocasión abordaremos cómo fabricar un espantasuegras o cómo romper una relación destructiva con el menor daño posible.

Ahora vamos a aprovechar la coyuntura del 21 de diciembre y las profecías mayas para hacer algo relevante con nuestras vidas. ¿Les parece? Si están de acuerdo, escriban y nos ponemos a trabajar con paso ligero y alegre. De ustedes depende que continúe por este sendero de preparación para el cambio de era.

La lupa

Estamos acostumbrados mentalmente a juzgar a quienes nos rodean con una vara muy especial, sin recordar el refrán que dice: “Con la vara que midas, serás medid”, y como si tuviéramos una lupa, vemos de inmediato sus defectos, los que les falta, los aspectos negativos que muestran al vestir, andar, hablar, reír, actuar.

Una manera muy común de hacerlo es decir: Fulanito es encantador, pero feo como el solo. Zutanita se viste bien, pero siempre trae unos zapatos de viejos. Mi suegra es buena persona, pero muy vulgar. La vecina me cae bien, pero habla como cotorra, no se le entiende nada. Si nos expresamos así, encubrimos lo que nos impacta mencionando algo positivo en la primera frase, y después decimos pero esto o lo otro. En este caso, la preposición pero anula el valor de la primera frase u oración y la que cuenta es la segunda, la que no nos atrevemos a decir abiertamente.

¿Por qué hacemos esto? ¿Será una sensación de inferioridad la que nos hace buscar, a veces con lupa, los defectos o carencias de los demás? ¿Será acaso encontrar “consuelo” al darnos cuenta que hay muchas personas con esa “falla”, la que consciente o inconscientemente nos molesta? Puede haber muchas razones y tú puedes tomar un tiempo para encontrar las tuyas, o bien, decide erradicar el hábito de criticar y ver lo negativo en los demás (reflejo de lo que pasa en tu interior) y empieza a iluminar tu vida, y la de los demás, con comentarios, miradas, pensamientos, actos, positivos.

La invitación es a que encuentres tres cosas positivas en tres personas con las que interactúes o recuerdes hoy. La mecánica es que al ver a la persona, inmediatamente pienses algo positivo, sobre su persona, o cómo va vestida, o como se desenvuelve, etc. Si surge una idea negativa, bótala y regresa a lo positivo. Usa la lupa para ver todo lo positivo que hay en ti, que será mucho.

Ancianos

Nuestra tarea de hoy será saludar a tres ancianos. No importa la edad, condición social, ocupación, vamos a dirigirnos a ellos y a hacerles sentir que nos percatamos de su presencia, con un simple saludo. Es suficiente con que les digas un ¡Buenos días! cálido y entusiasta que les alegre el rato.

También, puedes llamar por teléfono a alguien que conoces y no ves desde hace mucho tiempo. Una conversación breve para que sepa que te interesa puede aportarle energía y salud. Tal vez algún tío o tía olvidado, los abuelos, el maestro de escuela que nos tuvo tanta paciencia en nuestros tormentosos tiempos de la adolescencia o en la plácida infancia, la persona que te recibía en la puerta de la escuela, etc.  Estoy segura que muchas de las figuras importantes de tu infancia, hoy son mayores y recibirán tu llamada como un regalo maravilloso, o puedes regalarle un saludo a un perfecto desconocido,

Recuerdo una canción de Alberto Cortés que me conmueve cada vez que la escucho porque he encontrado en muchos pueblos, en muchas plazas, a ancianos que les dan de comer con gran ternura a las palomas y hasta hablan con ellas, ¿Porque no tienen a nadie con quien platicar?  La letra dice así:

Por las calles del mundo vaga un niño perdido,
lleva a todas las razas sobre la piel,
si se cruza algún día en tu camino,
pregúntale que busca y te dirá:
Miguitas de ternura yo necesito,
si le sobra un poquito, démelo a mí.

Por las noches del mundo, camina una muchacha,
con todos los pecados sobre la piel,
si te para y te pide encender su cigarro,
pregúntale que busca, y te dirá:
Miguitas de ternura yo necesito
si le sobra un poquito démelo a mí.

En las plazas del mundo toma sol un abuelo
lleva toda la vida sobre la piel
si lo vez dando migas a las palomas
pregúntale que busca y te dirá:
Miguitas de ternura yo necesito
si le sobra un poquito, démelo a mí.

Hay otra canción que me gusta mucho y al escucharla, en más de una ocasión, me he conectado con todos los padres y todos los abuelos del mundo. La compuso “Piero” (Piero De Benedictis, nacido en Gallipoli, Italia el 19 de abril de 1945, a quien sus padres llevaron a Argentina a los tres años, donde creció y se dio a conocer como un gran cantautor. Seguramente ustedes la conocen y, si quieren escucharla una vez más, sigan este enlace en internet: http://www.youtube.com/watch?v=Zs4O9Qzi57Q28 Mar. 2010 – 3 min. – Subido por sonidovideosmusical.  La letra es la siguiente:

Es un buen tipo mi viejo
que anda solo y esperando,
tiene la tristeza larga
de tanto venir andando.

Yo lo miro desde lejos,
pero somos tan distintos;
es que creció con el siglo
con tranvía y vino tinto.

Viejo mi querido viejo
ahora ya camina lerdo;
como perdonando el viento
yo soy tu sangre mi viejo
Yo, soy tu silencio y tu tiempo.

Él tiene los ojos buenos
y una figura pesada;
la edad se le vino encima
sin carnaval ni comparsa.

Yo tengo los años nuevos
y el hombre los años viejos;
el dolor lo lleva adentro
y tiene historia sin tiempo.

Viejo mi querido viejo,
ahora ya camina lerdo
como perdonando al viento;
yo soy tu sangre mi viejo,
yo soy tu silencio y tu tiempo.

Hace poco hemos dado las gracias por haber tenido a nuestros padres como base fundamental de muchas cosas, podemos extender nuestra gratitud a todos los ancianos que con su paciencia y entrega construyeron nuestra realidad actual, donde, seguramente habrá de todo, como en botica, nada más que nosotros podemos elegir focalizar lo positivo y aprovecharlo para crecer como seres humanos  y minimizar o ignorar lo negativo.