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ATENTADO EN BOSTON

Ayer, lunes 15 de abril del 2013, a las 14.56 horas, se rompió la magia que surge en los eventos deportivos que reúnen personas de todo el mundo, en un espacio común, sin fronteras, sin idiomas, sin intereses creados, y que, por unos cuantas horas o días, los  y noa hacen olvidar todo lo negativo que sucede cada momento a nuestro alrededor.

La Maratón de Boston, junto con la de New York, Chicago, Berlín y Londres, forman las cinco más prestigiosas carreras de ese tipo, y son una meta a conseguir para quienes gustan de practicar ese deporte. Ayer, la sangre, el dolor, el terror, el desconcierto, hizo su aparición en una justa deportiva que nada tiene que ver con política o finanzas, dejando un saldo de tres personas muertas, entre ellas un niño de ocho años, y más de 140 heridos, muchos de ellos mutilados de las piernas.

La carrera había empezado 4 horas, 9 minutos y 43 segundos antes y muchos competidores ya se dirigían a sus hoteles, o puntos de reunión con sus compatriotas, cuando sucedieron las explosiones, una seguida de otra, con un intervalo de unos cuantos segundos, sembrando el caos entre el público que presenciaba el evento, ya que ningún corredor se vio afectado.

Personas muy cercanas a mí han corrido dos de esos Maratones y recuerdo que me contaron sobre la organización  impresionante por su eficacia y calidez, y que todo el público aplaude y anima a todos los corredores, sin importar su raza o nacionalidad, en especial si ven que alguno flaquea. Ahí todos son hermanos.

Por todo lo anterior, siento un gran enojo contra los enfermos mentales que planearon ese atentado. No podemos hablar de motivaciones políticas, económicas, sociales, en un acto terrorista tan vil y despiadado. Cuando sucedió lo del WTC en Nueva York, se suponía que el atentado era por ser un símbolo del poder económico, así como el Pentágono era un símbolo político. ¿Qué simbolismo puede haber en un evento deportivo internacional? ¿Buscar llamar la atención? No hay nada que reconocer en este acto terrorista, no hubo una logística sofisticada, ya que algunos aparatos no explotaron, no puede haber ninguna ideología detrás tampoco, por eso no se lo ha adjudicado ningún grupo.

Confío en que encuentren a los responsables y que haya pena de muerte donde los juzguen, porque entes así no merecen vivir en este planeta. Sería un buen escarmiento para todos los enajenados que piensan en matar por matar, en mutilar niños y adultos en aras de llamar la atención hacía sus enfermizos delirios mentales.

Lo siento si les parece fuerte mi posición. Estoy conectada con los padres y familiares de ese niño que estaba viendo a los corredores, soñando tal vez algún día hacer lo mismo y que a él lo animaran. Estoy sintiendo el dolor de los cerca de 20 heridos muy graves que están viviendo dolores inimaginables. Estoy unida empáticamente con quienes perdieron sus piernas y no van a llevar más una vida como la tuya o la mía, con todos los deportistas del mundo que luchan por hermanarlo, por erradicar diferencias, por elevar la calidad de vida de las personas a través del deporte. ¿Ustedes qué opinan?

Esperanza 2

Existen muchas frases, refranes y pensamientos de filósofos, escritores, poetas, estadistas, etc., sobre la esperanza. Vamos a reflexionar sobre algunas de ellas:

                 “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”.

 Gibran Khalil Gibran (1883-1931), novelista y poeta libanés, de quien recomiendo todos sus libros, en los que encontramos poemas sobre los hijos, el matrimonio, la amistad, la locura, la vida, que son todo un tratado de filosofía, ciencia que puede conducirnos a la espiritualidad. 

 Muchas veces nos hemos encontrado en situaciones difíciles, complejas, dolorosas, donde el temor, las lágrimas, el dolor campean a sus anchas, sin importar edad, nacionalidad, raza, condiciones sociales o culturales, todos hemos vivido días o temporadas así.

Aquí en México hay muchos refranes que nos ayudan en este sentido: “Después de la tormenta, viene la calma”, “No hay mal que dure cien años”, “De lo perdido, lo que aparezca”, porque nos dan la certeza de que aunque estemos inmersos en el dolor o el desconcierto, esta situación no es para siempre, que viene “algo mejor” para nosotros en el futuro.  En el último refrán se abre la puerta a la posibilidad de que algo va a quedar de lo que hemos perdido: salud, estabilidad, equilibrio, energía espiritual.

 De este mismo autor, tenemos otra frase que quiero compartir con ustedes:

 “En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente”.

Cuando leí esto me acordé de cuando viví en el norte de la República Mexicana, en un pueblo pequeño, con muchas carencias y un clima inhóspito, ya que en verano era común que, durante la canícula, tuviéramos 45° / 50° a la sombra y, en invierno, se congelara el agua y el gas en las tuberías.  Yo era una joven urbana, capitalina, defeña, e ignoraba todo sobre la vida rural.  Al llegar el invierno aprendí que los árboles y arbustos se podaban y se envolvían en papel estraza y mucho periódico y el pasto del jardín se cubría con una gruesa capa de tierra con abono animal. Cuando llegaba la primavera, descubría uno los árboles y veía como surgían en ellos los brotes de ramas y capullos y, como se cubría el jardín con una capa de pasto verde intenso. Seguramente hoy día habrá otras técnicas más modernas, que serán igual de efectivas que aquéllas. Aprendí muchas otras cosas sobre la vida de diversos animales e insectos como los alacranes, vinagrillos, tarántulas, cara de niño, víboras y demás “visitantes”, contra los que se protegía uno, en parte, conociendo sus hábitos y ciclos.  En resumen, aprendí que tras el invierno, seco, árido, desagradable, venía un resurgimiento de la vida en todo sentido.

Respecto a la noche, sabemos que forma parte del día y que no dura 24 horas, si no más o menos doce, dependiendo si es verano o invierno. Esto sucede en la mayoría de nuestros países, ya que sabemos que hay zonas polares donde la noche y el día duran meses. El principio es el mismo: después de la noche, viene el día, no importa la duración.

También sabemos que cuando más oscuro está, es en las horas previas al amanecer. Esto es importante tenerlo en cuenta para mantener la esperanza de que si nuestro presente está nublado, ennegrecido por acontecimientos o situaciones adversas, viene un cambio positivo más adelante.

 “Donde una puerta se cierra, otra se abre”

 Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), escritor español autor de El Quijote, un libro que es conveniente leer y releer en distintas etapas de nuestra vida, ya que vamos a encontrar diversos mensajes que nos serán útiles, ya sea en la sabiduría rústica y veraz de Sancho Panza, o en la posibilidad de la fantasía como una manera de sublimar anhelos no realizados.

Pensar, y adoptar como creencia, que si un camino se acaba, otro empieza; que si pensamos que no tenemos salida de una situación, hay una opción que no hemos descubierto todavía y que está ahí esperando por nosotros, nos va a dar un respiro para renovar fuerzas y seguir luchando por aquello que deseamos mientras estamos inmersos en el dolor que, casi siempre, va aunado a la pérdida de la paz interior. Tómalo en cuenta cuando estés desesperado o desesperanzado.

Pon en práctica esta manera de vivir la esperanza. Sé realista y perseverante por muy difícil que sea la situación negativa que se te presente.

 

 

 

 

PRIMER PUERTA

IDENTIDAD

a) Nacionalidad.

Parte de nuestra identidad es la identificación y sentido de pertenencia que tengamos hacia el lugar donde nacimos. Haré unas preguntas al respecto:

  • ¿Qué tan identificado estás con tu nacionalidad?
  • ¿Tienes pensamientos y conductas malinchistas?
  • ¿Te identificas más con personas de otra nacionalidad?
  • ¿Desearías ser de otro país? ¿Te sientes desarraigado?
  • ¿Te avergüenzas de tu origen o del lugar en que naciste?
  • ¿Imitas lo extranjero para ser diferente de tus paisanos?
  • ¿El traer ropa y accesorios de marcas extranjeras es muy importante para ti?

Si contestas con honestidad podrás descubrir si existe algo que es susceptible de ser modificado.

 

b) Raza.

Reflexiona sobre los siguientes puntos:

  •  ¿Conoces las características de tu raza?
  • ¿Te sientes orgulloso de tu origen racial?
  • ¿Conoces el origen e historia de tu raza?
  • ¿Conoces algunos personajes de tu raza que te modelan la trascendencia?
  • ¿Haces algo para modificar tus rasgos raciales?
  • ¿Prefieres decir que tus ancestros fueron de tal o cual país distinto al tuyo?
  • ¿Consideras tercermundista a tu país de origen y eso te hace sentir mal?

Es importante profundizar en estos dos aspectos. Si una persona nace en un país y su raza es distinta a la local, puede presentarse un conflicto que puede ser resuelto sumando y no dividiendo. Si se siente superior o inferior, hay una situación por resolver, que no va solucionar copiando la forma de vestir y hablar de sus paisanos, ya que internamente tiene la sensación de ser diferente a ellos.

Todos sabemos de personas famosas que se han hecho cirugías para cambiar el color de su piel y sus características raciales, sin que esto haya traído consigo la felicidad o el bienestar.

¡A lograr una plena identidad nacional y racial!

Primera puerta

IDENTIDAD

a) Nacionalidad.

Parte de nuestra identidad es la identificación y sentido de pertenencia que tengamos hacia el lugar donde nacimos. Haré unas preguntas al respecto:

  • ¿Qué tan identificado estás con tu nacionalidad?
  • ¿Tienes pensamientos y conductas malinchistas?
  • ¿Te identificas más con personas de otra nacionalidad?
  • ¿Desearías ser de otro país? ¿Te sientes desarraigado?
  • ¿Te avergüenzas de tu origen o del lugar en que naciste?
  • ¿Imitas lo extranjero para ser diferente de tus paisanos?
  • ¿El traer ropa y accesorios de marcas extranjeras es muy importante para ti?

Si contestas con honestidad podrás descubrir si existe algo que sea susceptible de ser modificado.

 b) Raza.

Reflexiona sobre los siguientes puntos:

  •  ¿Conoces las características de tu raza?
  • ¿Te sientes orgulloso de tu origen racial?
  • ¿Conoces el origen e historia de tu raza?
  • ¿Conoces algunos personajes de tu raza que te modelan la trascendencia?
  • ¿Haces algo para modificar tus rasgos raciales?
  • ¿Prefieres decir que tus ancestros fueron de tal o cual país distinto al tuyo?
  • ¿Consideras tercermundista a tu país de origen y eso te hace sentir mal?

Es importante profundizar en estos dos aspectos. Si una persona nace en un país y su raza es distinta a la local, puede presentarse un conflicto que puede ser resuelto sumando y no dividiendo. Si se siente superior o inferior, hay una situación por resolver, que no va solucionar copiando la forma de vestir y hablar de sus paisanos, ya que internamente tiene la sensación de ser diferente a ellos.

Todos sabemos de personas famosas que se han hecho cirugías para cambiar el color de su piel y sus características raciales, sin que esto haya traído consigo la felicidad o el bienestar.

¡A lograr una plena identidad nacional!