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Octubre 11 del 2014

Renovación 285

En algunas ocasiones podemos ser nosotros los que recibamos la antipatía o el rechazo de alguien más, sin haber hecho nada para merecerlo.

Estamos trabajando en nuestro proyecto de vida, conservamos los valores morales y espirituales como una premisa en nuestros actos, no juzgamos ni criticamos a los demás porque sabemos que cada quien es responsable de sus actos, y sin embargo, ellos nos agreden, en forma pasiva o activa, nos rechazan y se sienten mal por nuestros logros.

En este caso, es posible que nosotros avancemos donde ellos se atoran, y por ello se sientan mal.

No vamos a dejar de crecer porque ellos no lo hagan.

Todos tenemos el potencial y las oportunidades de hacerlo.

Tal vez no es su momento por lo que no han podido iniciar o continuar su superación.

Lo que si podemos hacer es practicar la empatía, la generosidad, la tolerancia, la paciencia, y seguir modelando con humildad, por medio de nuestras acciones, el camino para mejorar cada día.

Tal vez nosotros seamos el Maestro para esa persona en algún aspecto.

Julio 23 del 2014

Renovación 2015

Cuando caemos en la tentación de hacer trampa a los demás, estamos cometiendo un fraude contra nosotros mismos.

¿Qué es lo más relevante…
• la aprobación o el reconocimiento de los que nos rodean?

• un número en un papel que pruebe que “se mucho” de alguna materia?

• avanzar a como dé lugar para ganar la delantera?

• sentir que soy mejor que los demás?

• confirmar el dicho mexicano de “el que no transa, no avanza”?

• evitar conocer nuestras lagunas cognitivas, emocionales, psicológicas, espirituales?

Vale la pena evaluar cómo nos desempeñamos ante las crisis y los retos. Saber ser asertivos, honestos, íntegros, es una característica de la Inteligencia Emocional.

Modelamos a los que nos rodean: nuestros familiares, alumnos, pacientes, pupilos, vecinos, colaboradores, una conducta.

Modelar la excelencia significa ser auténticos y respetarnos para poder respetar a todo lo que nos rodea.

En los momentos de crisis, cuando requerimos contar con una mente clara y abierta, equilibrio emocional, además de una espiritualidad elevada, es cuando sale a relucir lo que hemos trabajado en nuestra formación.

En esos momentos, en que la diferencia de un minuto en nuestras acciones y nuestra actitud van a ser determinantes, no hay manera de hacer trampa, somos lo que somos.

TERCER PUERTA

Confianza (2)

La confianza no es genética, se aprende desde que nacemos y son las personas que participan en la crianza quienes modelan esta cualidad y van a influir en el desarrollo de la confianza en nosotros mismos y en los demás.

He comentado que son tres los elementos necesarios para que una persona crezca sana: amor, aceptación y confianza.  Cuando falta alguno de ellos se pueden desarrollar trastornos de personalidad o diversas patologías psicológicas, por lo que es conveniente revisar si tenemos huecos en nuestra formación y, sobre todo, tomar medida preventivas si somos padres de niños pequeños.

Vamos a ver unos ejemplos  de cómo adquieren confianza los niños.  Empecemos por el bebé cuando empieza a aprender que el objeto “regresa”. Todos recordamos cómo jugábamos con nuestros hijos a “tutú-tás”, mientras nos cubríamos la cara con un cojín o cobija y la destapábamos después, lo que le causaba alegría y risas. Esto lo hicimos muchas, muchas veces y así él aprendió que siempre regresábamos.  Más adelante tenemos la “angustia de la separación”, que se desvanece cuando el niño asimila que siempre regresas.

Les contaré una anécdota que viví con uno de mis hijos. Yo viajaba mucho cuando él era bebé, por lo que le compré un muñeco de peluche y le dije que ahí dentro estaba mi corazón y que siempre estaría cerca aunque no estuviera con él en ese momento. Él se dormía abrazando su muñeco y yo me sentía un poco menos mal. Pasaron varios meses y un día se acercó a mí y me entregó el muñeco, diciéndome: “ya no lo necesito”. Por poco  me pongo a llorar… ya había crecido sin que yo me percatase de ello (como suele pasarnos a todos los padres).

Otra forma en que los niños adquieren confianza es con los cuentos de Hadas, los que quieren que le cuentes una y mil veces y ustedes preguntarán por qué el mismo cuento siempre. Porque les da seguridad saber el final y que éste sea siempre el mismo. Ello eleva la confianza en que se pueden resolver las situaciones difíciles o peligrosas.

La confianza la perciben los bebés con sus seis sentidos. Por ejemplo, si somos aprehensivos y estamos temerosos de que algo malo le pase al niño, él lo va a sentir y eso hará que tenga menos confianza en nosotros y en sí mismo. Es el caso cuando empiezan a caminar, sabemos que se van a caer “n” veces, es lo lógico. Podemos quitar los objetos peligrosos de su camino, cubrir con protectores los picos de mesa y muebles, etc., y supervisarlos y alentarlos de lejos, sin invadir su terreno, con el pensamiento positivo de que lo va a lograr. Las expectativas tienen un valor energético muy fuerte.

Es imposible que aborde aquí todo el proceso en que el niño adquiere confianza. Les recomiendo leer a Jean Piaget, a Melanie Klein, a Karen Horney,  a Muriel James (Nacidos para triunfar). Hay muchos autores que pueden aportarnos información sobre la etapa del crecimiento y sólo si sabemos qué nos falta, podremos incorporarlo a nuestra vida.

Una manera de incrementar la confianza en nosotros mismos es elevar nuestra autoestima, para ello conviene hacer una lista de todos los logros que hayamos tenido hasta el día de hoy, sin importar en qué época de nuestra vida los conseguimos. Por ejemplo, el andar en bicicleta puede haber ido algo muy fácil o haberte costado mucho esfuerzo, la Banda de Honor que te sacaste en la Primaria, la medalla de natación, etc. Al final, verás que puedes confiar en ti mismo porque has podido vencer muchos retos.

Frase: «La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito«.  dicha por Ralph Waldo Emerson. Poeta estadounidense. (1803-1882)

15 de Mayo  día del Maestro

Han sido mis Maestros muchos profesores de diversas materias, desde matemáticas, lectura, historia, cálculo mercantil, contabilidad, y otras muchas que fueron parte de mi formación académica desde primaria hasta la universidad y las que me ayudaron en el área del desarrollo humano.

Notarán que hago una diferencia entre ser profesor y ser Maestro y quiero enfatizar que, para mí, no es lo mismo educar que formar.

EDUCAR            =      TRANSMITIR CONOCIMIENTOS

FORMAR             =      FAVORECER  LA ADQUISICIÓN DE HERRAMIENTAS PARA    UN CRECIMIENTO INTEGRAL.

Muchos profesores pueden modelar un camino de superación y es a ellos a quienes recordamos con gratitud.

La vida es muy generosa y nos ofrece Maestros muy especiales en el camino que pueden ser personas de todas las escalas sociales, de distinta formación académica, creencias, nivel cultural, posición económica y social. Por ejemplo, en mi caso, la Nana Soledad (que apenas sabía hablar español); varios médicos-consejeros que me brindaron siempre orientación y apoyo; una amiga querida cuando viví en un lugar casi desértico con quien compartía libros e inquietudes y muchos más que no eran profesores académicos.

Todas las personas que están en nuestro tránsito por esta vida tienen algo que enseñarnos, y depende de nosotros que nos abramos para asimilar ese conocimiento. En especial, aquellas personas que suponemos “nos hicieron sufrir”, cumplían una misión y es importante que encontremos el sentido de ese sufrimiento, del dolor que vivimos a su lado, para llegar al aprendizaje.

Pueden ser nuestros Maestros los padres, abuelos, hijos, nietos, vecinos, amigos, el que recoge la basura todos los días o el que nos trae el periódico a la puerta.

Agradezcamos a todos ellos su labor en  pro de nuestra superación como seres humanos y vamos a modelar la bondad, la aceptación, la generosidad, en el acto mismo del Amor, del amor a la Vida, a la Totalidad, a nosotros mismos, para que podamos amar a los demás.

¡FELICIDADES A TODOS LOS MAESTROS!

Maestros

Ayer 4 contingentes de manifestantes tomaron por su cuenta la ciudad de México y desquiciaron, no sólo el tráfico, sino la vida de miles de personas impunemente. Existe el derecho constitucional a manifestarse, y existe algo que se llama daño a terceros.

¿Quiénes marcharon o nos partieron el día? ¡Los Maestros! ¿Qué querían? ¡Que no les aplicaran la prueba de conocimientos (60% reprobados) y el derecho a heredar su plaza y tal vez alguna otra lindura de paso!

Hace muchos años, mi maestro de Análisis Transaccional, el Dr. Octavio Rivas Solís, me dijo una frase que se me quedó grabada para siempre: “Nadie puede hacerte crecer más allá de lo que él o ella ha crecido”. El Magisterio es un privilegio y nosotros, los que lo practicamos de corazón, sabemos del compromiso de prepararnos cada día para estar actualizados en todos los sentidos, no nada más en la materia en que nos hayamos especializado.

Puedo apostar a que si se les aplica un examen de Educación elemental (6º de primaria) el 90% de los Maestros no lo pasa. No esperemos que sepan computación (estamos en el siglo XXI), técnicas de aprendizaje significativo, de aprendizaje acelerado, de formación integral, de cómo favorecer el desarrollo de las competencias de la Inteligencia Emocional (cara de what de parte de ellos). ¿Heredar la plaza? ¿Heredar la miseria, la mediocridad, la falta de respeto hacia el Magisterio? ¿Han oído hablar de oposiciones o exámenes anuales de capacidad? ¿Qué van a heredar? ¿El fracaso de la educación en México?  ¿De parte de quién?

Yo los observé y muchos de ellos tenían pinta de Maistros (una disculpa a los trabajadores de la construcción) y pensé: ¿Son estas personas las que van a modelar la superación y el aprendizaje a nuestros niños? ¿Será por eso que estamos en el último y penúltimo lugar en Lenguaje y en Matemáticas en el mundo? ¿Es sólo problema del modelo educativo? ¿Cómo puede enseñarte el que no sabe? ¿Cuál es el trasfondo político en este asunto? ¿Merecen nuestros niños ver comprometido su futuro por toda la turbiedad que hay en este asunto?