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ESTUDIOS

Dentro de nuestra ruta para sentirnos mejor cada día, hemos tomado consciencia de cuán afortunados somos por tener todo lo que sí tenemos y hemos dado las gracias por ello:

  • Nuestro cuerpo
  • Una familia
  • Un techo
  • Haber vivido hasta hoy
  • Amigos

Paralelamente, hemos practicado algunas acciones para crecer internamente:

  • Regalar tres sonrisas
  • Encontrar un milagro de vida
  • Saludar a tres personas
  • Compartir algo
  • Mirar a tres personas

Vamos a continuar nuestro camino. Si tú no has puesto en práctica todo lo anterior, te invito a hacerlo espaciando las actividades al menos cada 24 horas. El dar las gracias puedes hacerlo cuando quieras, donde quieras, las veces que quieras, por una cosa a la vez, por todas las que llevamos, tú pones la pauta.

Hoy agradeceremos el haber podido estudiar ¿Qué? La primaria, secundaria, preparatoria, universidad, carrera técnica, oficio,  especializaciones, idiomas, etc., el universo puede ser muy amplio. Inclusive, yo he conocido a seres muy valiosos que apenas sabían leer y escribir, que habían estado en la universidad de la vida y aprobado con excelencia el aprendizaje que recibieron.

Agradece la oportunidad de salir de la ignorancia, el esfuerzo que hicieron tus padres o las personas que te criaron para que tú avanzaras en los estudios más allá de donde ellos habían llegado.

Revisa si has dejado pasar oportunidades de aprendizaje  y comprométete contigo mismo a aprovechar todas las que se te presenten en el futuro.  En mis cursos, he encontrado personas que me dicen: “Es que solo estudie hasta la primaria”, a lo que yo les pregunto: ¿Y ya se acabaron tus neuronas, tu capacidad de pensar y de aprender?  Puede ser que te vieras obligado a dejar tus estudios por trabajar para sostener y sacar adelante a tu  familia, y también es cierto que hay muchas opciones para que hoy, aquí y ahora, aprendas “algo” más de lo que ya sabes, algo que mejorará la calidad de tu vida, tu potencial laboral, tu nivel cultural.

Toma unos minutos para reflexionar, agradece por lo que si sabes y empieza a explorar lo que puedes aprender el día de mañana.

 

NEURONAS ESPEJO

NEURONAS ESPEJO 

Acabamos de llevar a cabo la práctica de mirar a tres personas, ¿recuerdan?  Si no lo has hecho, consulta la reflexión anterior y realízalo porque vas a encontrar muchas cosas interesantes, sorprendentes, o divertidas en ello.

He aquí algunos resultados que puedes encontrar: de todas las personas que estaban en tu entorno social o familiar, tú escogiste a aquéllas con las que te identificas más, o por el contrario, a las te causan más antipatía. Existe una explicación para ello y puedes obtener información valiosa para tu desarrollo personal si te adentras en la búsqueda de por qué te decidiste elegirlos a ellos y no a algún otro.

Una teoría interesante que nos orienta en el sentido de la socialización y la empatía, es la de las neuronas espejo que, gracias a las investigaciones que se han hecho en la neurociencia, plantean que existe una facultad de las un grupo de neuronas para descargar estímulos, tanto cuando una persona observa a otro realizar un movimiento, como cuando es él mismo quien lo hace, que forman parte de un sistema de percepción-ejecución. Esta facultad es la base de la imitación, la empatía y la socialización.

 Diversos investigadores comentan que a un grupo de neuronas, localizadas en la corteza cerebral, se puede atribuir el entender las intenciones de los otros. Cuando se ha formado el circuito asociativo “acción-intención” en una persona, si el otro realiza una acción provoca que el observador genere la misma acción (aunque sea en su mente nada más) y por ello va a atribuir al otro la intención que tendría la acción si la realizase ella misma.

Muchos estudiantes de varias modalidades de la neurociencia,  hablan inclusive que estas neuronas son la base de la telepatía también.

Un investigador que aportó información relevante sobre la neurobiología del cerebro es Giacomo Rizzolatti de la Universidad de Parma, quien recibió el Premio Príncipe de Asturias en Investigación en 2011, en un libro titulado Las neuronas espejo”, Editorial Paidós, 2006, donde explica por qué captamos de inmediato el significado de las acciones de las demás personas y comprendemos, sin casi darnos cuenta, sus intenciones y emociones, dando pie a la imitación, empatía, altruismo y el comportamiento social, al mismo tiempo que abrió la posibilidad de nuevos tratamientos para enfermedades neurodegenerativas como el Alzhéimer o el Parkinson.

Otro científico que ha hecho importantes descubrimientos en el área de la neurología de la conducta y de la psicofísica es el Dr. V.S. Ramachandran, director del Center for Brain and Cognition, profesor en el departamento de psicología y de la currícula de neurociencias en la Universidad de California en San Diego, quien ha publicado alrededor de 180 artículos en publicaciones científicas), y en revistas como Sciencie, Nature Neuroscience, Perception and Vision Research (donde pueden localizarlos). Su libro “Fantasmas en el cerebro”, ha sido traducido a nueve idiomas, además de incursionar en la televisión de la BBC y en Estados Unidos. Vale la pena documentarse sobre su trabajo.

 Algunas fuentes de información pueden ser: www.elpais.com  (sábado 18 de agosto del 2012, página 21), en donde pueden encontrar otro artículo anterior sobre las neuronas espejo en 2005,  Algunos videos son: Neuronas espejo y Empatía YouTube, y Neuronas espejo en dailymotion.com.  

Los invito a encontrar explicación a conductas propias que puedan inquietarlos o darles curiosidad. Continuar en el camino de conocernos mejor es un reto gratificante.  

 

 

Ver y mirar

El ejercicio de hoy es mirar a tres personas, sólo eso, mirar a tres personas. Parece ser algo muy sencillo, y lo será si estás acostumbrado a mirar lo que pasa a tu alrededor.

Veamos que implican los verbos ver y mirar para distinguirlos e identificar cuál es el que estamos practicando con mayor frecuencia. Según la enciclopedia, ver es:

  • Percibir algo con la vista. “ pasar el avión”
  • Visitar o estar con alguien. “Nos vemos mañana”
  • Asistir a un espectáculo. “¿Ya viste la película de Batman?

Hay otras formas compuestas para utilizar el verbo en forma imperativa, especulativa, reflexiva, etc., lo importante es que nos quedemos con la idea que ver significa pasar la vista por algún objeto, animal o persona y tomar nota de su presencia, y que nos sirve para almacenar recuerdos gráficos en la memoria..

Mirar es otra cosa, ya que además de ver algo o a alguien, se busca conocer, identificar certificar, curiosear, descubrir, encontrar, algo interno en el objeto de nuestra mirada. Hay un compromiso intelectual, psicológico y/o emocional en el hecho de profundizar en su presencia y sus acciones.

Se dice que “los ojos son el espejo del alma” y considero que es cierto. Ustedes pueden percatarse del estado de ánimo o del dolor de una persona (animal) a través de su mirada.  Hay varios ejemplos que aclaran esto, uno que me llamó la atención fue cuando  Nadia Comaneci  (Rumanía 1961) ganó en Canadá  todas las medallas de oro en gimnasia olímpica, ya que si mirabas bien sus fotografías podías darte cuenta de una profunda tristeza en sus ojos.  

En otra ocasión, me sentí conmovida por la tristeza infinita que mostraba un perro cuyo amo había muerto, acostado frente al sillón donde solía el señor ver la TV o leer el diario. También me ha tocado escuchar a personas en fase terminal que están sufriendo dolores tremendos, decir que se sienten bien y, al mirarlas a los ojos encontrar el dolor que no quieren hacer sentir a sus seres queridos. Yo respeto su decisión y les comunico que sé lo que sienten y porque lo ocultan. La gratitud de sentirse comprendidas y apoyadas es un bálsamo para ellas.

Hay quien evita la mirada y trata de pasar desapercibido también para que no lo miren. Puede ser por el temor de ser rechazado al considerarse inferior, o por algo que ocultan en sus pensamientos o sentimientos. “Ni tanto que queme al santo….,” sugieren que mirar a los ojos no dure más de un minuto porque puede hacer que la otra persona se sienta intimidada o presionada. Esto no va con los enamorados que pueden pasar mucho tiempo perdidos en la mirada del otro sin ningún problema.

La mirada tiene vida propia, puede ser alegre, profunda, triste, perdida, inquietante, esquiva, manipuladora, restrictiva, aprobatoria o rechazante, en fin, puede haber toda una gama de intenciones detrás de ella.  Hay ocasiones en que decimos que esa persona traspasa al otro con su mirada, o puede atraparnos por su intensidad. La mirada es el primer contacto real, antes de que existan las palabras o el acercamiento entre una persona y los demás.

Ahora sí planteamos el ejercicio otra vez: mirar a tres personas, no importa quienes sean, familiares, compañeros, amigos, jefes, subalternos. No vas a hacerlo en forma obvia ni permitir que la otra persona se percate de tu mirada, si no a utilizar toda la discreción necesaria para no afectarla. Mira en su interior y mira su lenguaje corporal. Vas a encontrar muchos aspectos interesantes en su personalidad que tal vez se te hayan escapado antes y ello puede mejorar la relación interpersonal.