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Matar por matar

 

En la naturaleza observamos que “el pez grande se come al chico”. Es parte de la cadena alimenticia. Así, el león caza y se alimenta cuando tiene hambre, si está satisfecho, no mata por matar, ni por acumular.

El hombre si mata por matar. Lo hace por diversión y por competir contra otros que tienen los mismos instintos criminales, por lo que se van a África a matar elefantes, leones, y demás animales de la sabana, o a la montaña a buscar un borrego cimarrón, un oso, un venado, para colgar su cabeza como un trofeo que van a exhibir en una sala de su casa.

El hombre mata para eliminar al “enemigo”, que puede ser cualquiera que no piense, sienta o actúe igual que él. Esto lo hemos visto en las conquistas de territorios allende el mar, en la lucha por imponer sus creencias a otros, en el miedo que genera la lucha por el poder y el dominio de las masas.

Fanáticos y radicales ha habido siempre, son los que provocan las “guerras santas”, y la “madre de todas las guerras”. Son aquellos que ven con odio a los que no son de su raza, religión, creencia, costumbres, etc. (ku-kux-klan, Hitler, Yihaistas y compañía).

El peligro que hay en la actualidad es que, ante la ausencia de líderes asertivos, pragmáticos, con valores sólidos, cada día más jovenes se adhieren a los que predican el odio y la muerte como una herramienta para hacer prevalecer sus ideas.

Ahí tenemos a Barcelona, España. ¡Por Dios! Un país al que llegan todos los días pateras con famélicos hombres, mujeres, niños, en busca de pan, techo y paz, y a los que se brinda todo tipo de ayuda humanitaria. ¿Así corresponden unos cuantos la generosa actitud de los españoles? ¿Matando hombres, mujeres y niños inocentes para hacerse publicidad y sembrar el terror?

¿Por qué no se van a los Emiratos Árabes podridos en dinero, a Kuwait, a los territorios musulmanes, a llevar a cabo su “guerra santa”?  ¿Qué buscan? ¿Qué uno termine por ver a los musulmanes con recelo, los margine, les impida entrar a su casa (País)?

Los turistas extranjeros asesinados a sangre fría por un joven desquiciado, eran seres humanos. Los niños a quienes atropelló y mató con su furgoneta tenían toda su vida por delante, y él se las arrebató a sangre fría, con premeditación, alevosía y ventaja. Al matarlos, este asesino no buscó nacionalidades, creencias, diferencias, ni siquiera que fueran niños de tres o cinco años, sólo importaba que fueran personas cuya muerte generara pánico, miedo, terror, y les generara publicidad.

Pues bien, se me ocurre que, como medida preventiva, las autoridades tengan un censo de extranjeros y descendientes de extranjeros, y que periódicamente se comprueben la legalidad de su estatus. ¿Cómo un enajenado de pocos años puede tener una tarjeta de crédito que le permita alquilar furgonetas y coches con la mano en la cintura? ¿Por qué pueden rentar pisos con tanta facilidad? ¿Cómo pueden acumular bombonas de gas como quien junta macetas?  ¿Por qué al Imán de la segunda congregación no se le investigó por sus antecedentes penales? Alguien dirá que tenían la nacionalidad española, lo que no debe ser salvoconducto para que actúen contra el país que los acogió y les permitió vivir en paz.  No hablo de una cacería de brujas, ni de un gueto, sino de información y prevención.

Mis oraciones por los familiares de todos los inocentes que murieron, por todos los que se debaten en un hospital entre la vida y la muerte, por todos los que sufrieron el trauma del ataque, por todas las fuerzas de seguridad que generaron adrenalina a borbotones, por todo el personal sanitario que ha cuidado a los heridos con amor y paciencia, por todos los que generosamente brindaron su auto, su casa, o tuvieron gestos de apoyo para las víctimas y sus familiares.

 

 

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CUMPLEAÑOS

Mayo 23 del 2015

Cuando cumplimos años es una magnífica oportunidad para llevar a cabo un balance de todo lo que hemos logrado hasta ese día, y festejarlo con gran alegría.

Es también el momento de tomar en cuenta lo que hemos venido postergando por alguna “desconocida” razón, y resolver lo que nos tiene frenados. Hablo de lo que nos impide realizar lo que ya hemos planeado, lo que nos hace posponer, una y otra vez, las acciones que nos pueden llevar a realizar nuestras metas. ¿Puede ser el miedo al triunfo? ¿Se tratará del miedo a crecer y a ser responsable al 100% de todo lo que somos, hacemos, sentimos?

Si hemos sido reactivos mucho tiempo, podemos tomar la decisión de dejar de culpar a los demás de nuestros fracasos, y creer que los logros que hemos tenido son gracias a alguien más. Es muy fácil decir: “Mi marido no me deja trabajar”, “Yo siempre hago lo que me indican porque ellos saben más”, “Fulano de tal me hizo enojar”, en lugar de aceptar que tenemos miedo a trabajar, de que no queremos pensar ni tomar decisiones, por lo que preferimos hacer lo que nos dicen para así tener a quién echarle la culpa si las cosas no salen según lo deseado, o de reconocer que nosotros tenemos la oportunidad de decidir cómo y qué sentimos ante lo que hacen los demás.

Si somos proactivos, y por lo tanto asertivos, no vamos a hablar de fracasos, sino de experiencias adversas que nos brindan la oportunidad de aprender de nuestros errores. Reconocerlos, aceptarlos, analizarlos, resolver lo que los generó, evitará que los volvamos a cometer en el futuro.

Vamos pues a realizar nuestro balance y utilicemos los roles de vida como marco de referencia. Recordemos que estos son: PAREJA, FAMILIA, SOCIAL Y LABORAL.

Analicemos las metas que nos hemos plantado en cada uno de esos roles:
• ¿Las hemos logrado?
• ¿Están en proceso?
• ¿Estamos atorados en algún rol?
• ¿Hay alguna lección que no hemos aprendido, por lo que se repiten con inusitada frecuencia las experiencias displacenteras o adversas?
• ¿Hay nuevas metas y objetivos que queremos incorporar?
• ¿Estamos llevando a cabo nuestro Proyecto de vida, que diseñamos hace años por escrito?
• ¿Estamos dónde, cómo y con quien queremos estar?

Para los que ya pasamos el ecuador de nuestro tiempo de vida, es muy importante darnos cuenta de que el tiempo es un recurso no renovable. Si pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo, conviene calcular cuánto tiempo real nos queda para realizar nuestros sueños, y ponernos manos a la obra, cosa que sería útil a los más jóvenes también. .

¡ FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS LOS GÉMINIS!

Enero 19 del 2014

El pasado forma parte de tu hoy, es la base sobre la que se creó lo que eres en este momento. Ahí están tus raíces, tu origen, tu historia, tu punto de partida.

Piensa en lo importante que es conocer tus raíces. ¿De dónde vienes? ¿Quiénes eran tus padres, abuelos, ancestros? ¿Cómo vivían y pensaban? ¿Cómo evolucionaron en todos los campos? Hay una carga genética biológica que se mantiene a través del tiempo, y hay una memoria emocional genética que nos ha transmitido algo de cada una de las generaciones anteriores de nuestra familia.

En muchas familias hay ejemplos de superación, por ejemplo, aquellos que tuvieron que emigrar por persecuciones religiosas, políticas o como consecuencia de una guerra, y empezaron en cero hasta llegar a ser productivos en todos los campos. Revisen el éxodo de los judíos, la población que llegó a Estados Unidos a principio del siglo XX, y todos los movimientos semejantes de los refugiados y desplazados que ha habido en el mundo hasta hoy.

En otros grupos, encontramos una persona que se prepara y destaca de los que lo rodean, como aque indito que nació en un pueblo perdido en la sierra y llegó a ser un gran profesionista y un líder político, pudo vencer barreras y triunfar en áreas insospechadas para sus ancestros.

Podemos avanzar mucho si reconocemos los retos que ellos tuvieron que vencer y las cualidades y competencias de la inteligencia emocional que emplearon para ello.

Agradece a la vida por tu familia, por tus raíces, por los cimientos que pusieron en ti. En alguna forma perviven en ti. Honra su memoria y enriquece el legado que vas a dejar a los tuyos.

Eres muy valioso y puedes dar mucho a los demás.

ENERO 1 del 2014

Ya empezamos un nuevo año. El año de nuestro renacimiento. Vamos a abrir los ojos a la vida con una mirada de gratitud hacia todo lo que SÍ TENEMOS, y de acuerdo a nuestras creencias, vamos a dar las gracias por ello.

Gracias (Dios, Vida, Energía Cósmica, Universo, Buda, Jehová, Alá, etc.) por:
• Estar vivo.
• Estar “completo”, tener todos mis sentidos y tener mis brazos piernas, todas las partes de mi cuerpo.
• Tener un cerebro que funciona, libre de enfermedades.
• Poder caminar, levantarme, transportarme adónde deseo.
• Poder respirar y nutrir mi organismo con el oxígeno que requiere.
• Mi familia.
• Tener un techo.
• Tener qué comer todos los días
• Mis amistades.
• Ser capaz de amar y dar ternura.
• Por poder perdonarme mis errores.
• La libertad de pensar, sentir y actuar como me conviene.
• Todas las vivencias, dolorosas o gratas, que me han dado la oportunidad de crecer, aprender, avanzar, trascender.
• Otros….

Si tú tienes una parte de la “carrocería” abollada, o llegó a esta vida con algún faltante (accidente, amputaciones, discapacidad genética, etc.), tú punto de partida es otro. Vamos a encontrar el sentido de tu vida al aceptar el reto de salir adelante en tus circunstancias. Por mucho que te falte, es mucho lo que tienes. Identifícalo y da las gracias por ello.

Sólo esto vamos a hacer hoy, agradecer lo que sí tenemos y valorarlo.

Si puedes, sal a dar una caminata y ve cuántas cosas bellas hay a tu alrededor, por ejemplo, ayer observé un árbol de duraznos, con sus ramas llenas de botones que, desafiando el frío y el mal tiempo, se convertirán en flores y después, en unos deliciosos frutos. Lo mismo podemos hacer nosotros y florecer más adelante.

Descansa y acumula fuerzas para empezar mañana tu año laboral.

RENOVACIÓN TOTAL (5)

Ya hemos renovado, o estamos en el camino de lograrlo, nuestro cuerpo:
• vigilamos que todos nuestros órganos funcionen bien,
• tenemos una alimentación sana, balanceada, de acuerdo a nuestra edad, actividades y condiciones.
• hemos incorporado hábitos de sueño sano y no padecemos pesadillas ni trastornos del sueño.
• cuidamos nuestro descanso (diferente del dormir), mediante alguna disciplina, ejemplo: la relajación,
• estamos haciendo ejercicio, también acorde a nuestra edad, condiciones, facilidades. Cuando menos, caminamos a buen paso 30 minutos cada día.

Así que la maquinaria está puesta al día y vamos a darle un mantenimiento constante para que siga en magnífico estado. Vamos ahora a renovar algunos aspectos de nuestra manera de funcionar en los campos mentales, psicológicos, emocionales y espirituales.

Comencemos por tener una actitud positiva en todo momento y lugar. Esto puede iniciarse como una disciplina, hasta pasar a formar un hábito y convertirse en parte intrínseca de nuestra personalidad.

Todos tenemos problemas, contrariedades, tragedias, limitaciones, carencias, unos más que otros. No podemos comparar el dolor por la pérdida de un hijo, al que se siente por perder el trabajo, los dos pueden “mover” a la persona en una forma muy violenta, y una es irreversible y la otra, no. El manejo emocional es distinto en tiempo y forma y, los dos eventos pueden ser superados si se trabaja en ello.

La actitud es la suma de lo que pensamos y sentimos. Es la forma en que nuestra mente y nuestro corazón manejan, o reaccionan, a los estímulos que reciben del medio ambiente y de las personas que nos rodean.

Si mi pensamiento es positivo y mis sentimientos son positivos, mi actitud va a ser positiva.

Si mi pensamiento es negativo, aunque diga que mis sentimientos son positivos (¿?), mi actitud será negativa.

Si mis sentimientos son positivos y la mente se enfanga en pensamientos negativos, mi actitud será negativa.
Pensamiento  +           Sentimiento =            Actitud
Positivo            +          Positivo          =           Positiva
Positivo            +         Negativo         =           Negativa
Negativo          +         Positivo (?)     =           Negativa
Negativo          +          Negativo         =           Negativo

Conviene revisar cuál es nuestra actitud ante la vida, en general y si estamos manejando una dicotomía en esta área, si tenemos una actitud en el trabajo, y otra muy distinta en casa.

Para ello vamos a revisar cuál es mi manera de pensar respecto al trabajo. Aquí hay algunos puntos:
• ¿Me gusta?
• ¿Es lo que quiero hacer?
• ¿Llena mis expectativas?
• ¿Estoy satisfecho con lo que he realizado?
• ¿Tengo probabilidades de crecer?
• ¿Practico mi creatividad para facilitar o enriquecer mis labores?
• ¿Estoy satisfecho con la remuneración que recibo?
• ¿Mi trabajo está siendo valorado y reconocido?
• ¿Las relaciones con mis jefes, compañeros y subalternos son satisfactorias?

En la medida en que estés satisfecho en y con tu trabajo, podrás tener sentimientos positivos. Si pretendemos engañarnos a nosotros mismos, racionalizando o cayendo en negación, las emociones auténticas reprimidas y ocultas, se convertirán en sentimientos negativos y van a minar nuestro sistema inmunológico, y generarán una actitud negativa.

Vale la pena analizar cómo nos sentimos en el hogar, con la pareja, con la familia, y ver qué emociones displacenteras no estamos manejando y qué sentimientos negativos hay.

El primer paso es la sincronicidad positiva de mente y corazón. Es un trabajo arduo, de todos los días, que puede traernos una gran paz interna cuando lo logremos.

PERSONAS PELIGROSAS

Recibí un mensaje de una joven que conozco, en el que me informa que su Jefe dejará la empresa en que ambos trabajan próximamente y que está haciendo todo lo posible porque la despidan a ella.

Los antecedentes son que el Jefe, a través de su conducta y acciones, ha demostrado una especial animadversión por mi joven amiga. Por ejemplo, la agrede verbalmente cuando no hay testigos y le ordena que vuelva a hacer cierto informe o reporte (que no tiene ningún error), porque es una inútil, mediocre e ineficiente contadora. Si ella le dice qué cuáles renglones conviene modificar, el Jefe contesta que los busque ella, que para eso le pagan.

El acoso laboral llegó al punto en que la joven puso una queja en el departamento de Recursos Humanos y documentó los eventos, mismos que, cuando fue requerido, el Jefe no pudo refutar. Al salir de ahí, le dijo que no pararía hasta hacerla caer. Ahora que, por fin, se va, puso pésimas notas en la evaluación anual de la joven, y ha inundado la oficina con chismes y calumnias en Radio pasillo.

Casos como éste hay miles en las empresas e Instituciones públicas y privadas. Por lo general, esos Jefes son personas inseguras que se sienten amenazadas por la eficiencia, o algunas características de liderazgo, motivación, capacidad de trabajar en equipo, comunicación integral, que muestran sus subalternos.

Existen también las personas contaminantes. Todos conocemos que hay bacterias y microbios que propagan determinadas enfermedades, contra las cuales hay vacunas y/o tratamientos específicos para combatirlas. Así mismo, sabemos de la existencia de virus que, en muchas ocasiones, no son fáciles de ubicar y muchos de ellos, difíciles de combatir. Pues bien, hay personas que funcionan como bacterias o microbios, y otras que se dedican a esparcir el virus del que están infestadas.

Las primeras son fáciles de identificar y el antídoto salta a la vista de inmediato. Son personas que actúan de frente, en forma errónea o no funcional, y la clave es que no hay una intención específica de dañar a la persona que están contaminando.

El dicho dice “De las aguas mansas me cuide Dios, que de las bravas, me cuido yo”. Las que transmiten virus pertenecen a las aguas mansas, no dan la cara, son sigilosas, astutas, utilizan varias caretas, y actúan en forma maligna en ocasiones. Las razones por las que están contaminadas pueden ser muchas y muy variadas y, por lo general, tienen su origen en una infancia infeliz en la que pueden haber sufrido abuso psicológico, físico o de cualquier otro tipo, no que no les da derecho a hacer daño a los demás hoy día.

¿Cómo identifico a estas personas?

Criticones. Su vida es aburrida y frustrante, no les satisface, por lo que se dedican a buscar, hasta con lupa, errores en los demás y a hacerlos públicos. No hablan bien de nadie. No compiten con sus compañeros, los destruyen. Su meta es que tú te contagies de vergüenza, de culpa que devenga en remordimiento, y que pierdas la esperanza de lograr que las cosas vayan mejor.

Resentidos. Sienten un profundo resentimiento con la vida porque no han sido capaces de manejar la suya con éxito. Desconfían de todo y de todos. Hablan mal de todo mundo, en especial de quienes los rodean y pueden ser su competencia en algún sentido. El que otros tengan éxito debido a su esfuerzo y voluntad de lograr una meta, los hace sentirse inútiles, y generan acciones negativas hacia ellos, aunque sea hablando mal de ellos, o inventando defectos que manchen su historial. Si los dejas entrar en tu vida, te contaminarán su ansiedad, inseguridad e impotencia.

Cínicos. Suelen pedir favores a toda hora, no dan tanto como reciben. Son egocéntricos y cuando se les deja de hacer favores, empiezan con el chantaje emocional. Utilizan a las personas sin que les importe su estado físico o emocional, están ahí para serle útiles a él. Pueden hacerte sentir que mereces que se aprovechen de ti y resignarte a ello.

Maltratadores. Son los que humillan, faltan al respeto, golpean, provocan que los demás caigan en el ridículo, amenazan, menosprecian a los demás y hacen todo lo posible por minarle su autoestima. En la mayoría de los casos, lo hacen con guante blanco si trabajan en una empresa, o entre flores, risas y lágrimas si son misóginos y tienen pareja o hijos, a los que les dicen que lo hacen “por su bien”. Acepar a estas personas en tu vida hará que sientas odio y miedo, emociones auténticas displacenteras que, si no son manejadas en forma asertiva, se convertirán en sentimientos negativos que pueden perdurar toda la vida y dañar tus relaciones futuras.

¿Cómo actúo ante ellas?

En forma asertiva. Evita entrar en juegos psicológicos como “sólo trato de ayudar”, “psiquiatra”, ¿Por qué no…?, etc. (Juegos en que participamos. Dr. Eric Berne, Editorial Diana), que van a hacer perdurar la patología de ellos y te contaminarán a ti.
• Practica la escucha activa. Refleja lo que te dicen sin añadir una carga emocional.

• Piensa que se gasta mucha energía en quejarse y llorar, insultar o intentar debilitar a los demás, y que esa misma energía la pueden utilizar para salir de sus problemas, nada más que tú no eres su coach, su psicólogo, su psiquiatra, su sacerdote, eres su familiar o su colaborador en el trabajo.

• Si critican a alguien que está ausente, no participes en ese juego.

Evita entrar a formar parte de “radio pasillo”. En muchas ocasiones los rumores son infundados y, cuando nos damos cuenta de ello, el daño ya está hecho.

• Si alguien le pide favores constantemente, aprenda a decir NO = ASERTIVIDAD. Si antepongo a los demás a mi propio bienestar o metas, estoy cayendo en una conducta disfuncional.

POR NINGUNA RAZÓN O MOTIVO, PERMITAS, TOLERES O PROPICIES QUE TE MALTRATEN O AGREDAN FÍSICA, SEXUAL, MENTAL O PSICOLÓGICAMENTE. Si tú no te respetas, no vas a lograr que los demás te respeten. Pide ayuda. No des segundas oportunidades a quien te golpea o humilla. El que esa persona haya tenido un pasado doloroso no le da derecho a lastimar a los demás, si tú excusas por esa razón, puede ser que a ti te guste el rol de víctima.

BUSCA PERSONAS SANAS, ASERTIVAS, POSITIVAS, en el trabajo, en la familia, entre tus conocidos para que sean tus amigos. Tú puedes sentir la diferencia porque después de estar un rato con ellas, te sentirás mejor, con una nueva energía para seguir adelante.

Esta es una orientación que espero le sirva a la joven que me escribió. Si su situación es pasajera porque el Jefe ya se va, puede valer la pena PROTEGERSE en todos los sentidos, extremar el cuidado que ponga en sus actividades, cumplir con todo lo que le corresponde, evitar estar a solas con él, reafirmar su autoestima, pasar más tiempo con personas sanas desde el punto de vista emocional y psicológico, y por último, aunque parezca raro, dedicar unos minutos al día para pedirle a su Poder Superior, que ayude a ese señor a que encuentre el camino para ser mejor persona.