Archivo de etiquetas| ÉTICA

RESILIENCIA

Voy a hacer una breve semblanza de mujeres que nos dieron ejemplo de vida por su compromiso con su Misión, la ética, y su vocación de servicio.

La Doctora Francisca Valles Cuesta fue parte del numeroso grupo de médicos, literatos, intelectuales, profesionistas, artistas, gente valiosa, que tuvieron que huir de España debido a la persecución del Dictador Francisco Franco al terminar la guerra civil (1936-1939). Llegaron a México a compartir sus conocimientos con generosidad y gratitud.  Para ninguno de ellos fue fácil empezar desde cero en otro país. Para una joven mujer, mucho menos.

La Doctora Valles llevó a cabo una importante labor de resiliencia al llegar a México. Con empeño y dedicación, logró reintegrarse a su especialidad como Ginecóloga y tener su consultorio

De pocas palabras: las necesarias, y voz firme, sabía dar consuelo, seguridad, aliento, esperanza y confianza, a sus pacientes.

Tres de mis hijos nacieron con ella mediante cesáreas. Dos veces me salvó la vida. La primera cuando tuve una hemorragia interna muy fuerte por un aborto de cuatro meses y medio.  La segunda fue cuando se presentó una placenta previa: me había embarazado después de dos abortos y un parto prematuro en el que el bebé murió. Estuve en cama en reposo absoluto durante siete meses.   Cuando le llamé a las dos de la mañana y le dije que tenía una placenta previa, me contestó que me fuera de inmediato al hospital, y me preguntó mii tipo de sangre.  Cuando llegué estaba la camilla esperándome en la calle, y ella en el quirófano lista para operar , mientras iniciaban las transfusiones de sangre. No solo me salvó a mí, también, a mi hijo, porque  nos dijo al terminar la cirugía que llamáramos  de inmediato al Pediatra, que el niño estaba delicado. Así lo hicimos. El bebé estuvo ocho días en la incubadora durante 9 días..

En la Benéfica Hispana salvó la vida de uno de mis sobrinos que nació a los seis meses de embarazo y pesó 900 gramos. Se movilizó u lo envió al Sanatorio Español, donde una monja, a quien le decían Sor Milagros, lo cuidó durante tres meses con cariño y ternura, además de darle el biberón con la leche materna que mandaba mi cuñada. Si ella no hubiera actuiado con tanta diligencia, el bebé habría muerto.

Escuché muchos casos difíciles de pacientes suyos en la sala de espera de su consultorio. Todos la admiraban y respetaban.

Una amiga mía, a quien atendía un Ginecólogo muy renombrado de la ciudad de México, se embarazó tres veces, y tuvo tres abortos. El último de ellos fue trauátiico: empezó a sangrar a los tres meses y el doctor le mando reposo y muchas hormonas. Un mes después, se puso muy grave. La intervino de emergencia otro doctor, quien reportó haber encontradó en el útero un feto muerto que llevaba mucho tiempo ahí, poniendo en riesgo su vida.  Yo le recomendé a la doctora Valles Cuesta, quien le dijo que iba a tener hijos. La cuidó y nacieron tres rubios angelitos.

La doctora no tuvo hijos, y sí ayudó a formar, y lograr que salieran adelante, a muchos jóvenes como médicos o profesionistas.

Una mujer comprometida con su Misión y con la profesión de médico y la ética, y que generosamente, compartió sus conocimientos y experiencia con todos.

Un recuerdo con gratitud para ella en nombre de todos a los que nos ayudó.

 

Diciembre 4 del 2014

Renovación 339

Veamos cómo anda nuestra congruencia en el pensar, sentir, actuar.

• ¿Hemos logrado mantenerla durante nuestro esfuerzo por salir de la codependencia?

• ¿Nuestras emociones dominan nuestras acciones, sin que tomemos en cuenta a nuestros pensamientos?

• ¿Somos personas cerebrales, frías y calculadoras que no tomamos en cuenta el aspecto emocional, aun cuando éste se proyecte a través de nuestro lenguaje corporal?

• ¿Hay una ética que rige nuestros pensamientos?

• ¿Respetamos los principios morales y éticos de los demás?

• ¿Qué nos falta para ser congruentes?

• ¿Hay algo que podemos implementar para ser más asertivos?

¿PSICÓLOGOS O COMERCIANTES?

¿Psicología o comercio?

Hace poco me tocó escuchar a una persona en una conferencia sobre una posibilidad de reconciliación con los padres muertos.

Cuando mostró, después de publicitar su negocio, la primera diapositiva sobre el tema, quedé sorprendida porque mostraba conceptos equívocos sobre conceptos básicos, no ya de psicología, sino de sentido común. Por ello procedí a evaluar, con rigor científico, todo lo que decía, hacía y transmitía.

En su lenguaje corporal (gestos, ademanes, postura, vestimenta, forma de caminar, dirección de la mirada) y en el contenido verbal de su mensaje proyectó:
• Rigidez
• Distancia
• Frialdad
• Soberbia
• Una Posición existencial de superioridad +/-
• Perfeccionismo
• Personalidad anal o retentiva
• “Estreñimiento mental”
• Astucia
• Seguridad
• Firmeza
• Mirada mostraba material inventado
• Mentalidad fría y calculadora
• Voz:
o Falta de modulación
o Timbre agudo
o Ritmo acelerado
o Pausas obligadas para tomar aliento nada más
o Tono alto
o Énfasis sólo al momento de ofrecer sus productos a la venta.

El mensaje tentativo fue sembrar la idea de que, en una sola sesión, se puede llegar a convertir la “rabia” que siente una persona en AMOR.

Habló de polaridad, definiendo el concepto como contraste = blanco-negro, abajo-arriba, día-noche. En eso coincidió con lo escrito por el filósofo J. Ferrater Mora que describe la polaridad así:

“POLARIDAD. Por analogía con los polos (Norte y Sur), que están opuestos entre sí, pero están relacionados —o, si se quiere, están relacionados en la forma de la oposición, o de la contraposición-, se habla, o puede hablarse, de polaridad para referirse a realidades, o a conceptos, o a doctrinas polarmente relacionadas, es decir, contrapuestas. La idea de polaridad en varios sentidos de esta palabra es muy vieja en filosofía y, en rigor, es más antigua que la filosofía misma, como lo muestra el estar incorporada en muchos lenguajes”.

Y con la definición de la RAE:

“Condición de lo que tiene propiedades o potencias opuestas, en partes o direcciones contrarias, como los polos”.

En su diapositiva mencionó como como sentimientos al AMOR, IRA, MIEDO Y TRISTEZA que son emociones. Hay una enorme diferencia entre unos y otros: cambios en la bioquímica del cuerpo, intensidad, duración, impacto.

La polaridad del amor puede ser el desamor; del miedo, la seguridad; de la tristeza, la alegría, y de la ira, la ecuanimidad que puede lograrse mediante el manejo emocional asertivo de los estímulos internos o externos que la generan.

Acto seguido procedió a efectuar una visualización para la cual pidió no hubiera cruces energéticos mediante brazos o piernas cruzados (OK), ojos cerrados (OK), el regazo libre (OK), mano izquierda sobre el estómago y derecha sobre el corazón (¿objetivo?) (¿no hay ahí un cruce?), respiración adecuada (OK).

Mediante un CD introdujo una grabación con una voz melodiosa, buena dicción, modulación, tono y ritmo, con una música instrumental de fondo adecuada. Los participantes fueron conducidos a un lugar que les agradara y cubrió los tres canales de la PNL, después de lo cual visualizaron a sus padres, muertos o vivos, y los conectó con ellos, por lo que muchas personas empezaron a llorar, sobre todo aquellas cuyos padres habían muerto hacía poco o no habían resuelto su duelo.

Manipuló los sentimientos de dolor, culpa, remordimiento, resentimiento, y la emoción de la tristeza.

Manejó la técnica de fade out como apoyo para quitar la imagen negativa y se brincó una fase muy importante. (Fade out es una técnica cinematográfica que causa la imagen se oscurezca y desaparezca).

No hubo un cierre apropiado y las personas quedaron emocionalmente vulnerables. Ahí terminó la grabación y la persona que manejó la ponencia utilizó inmediatamente 10 minutos para promover la venta de ese CD con la relajación, y del libro donde vienen las instrucciones para utilizarlo, además de otros libros, cursos, terapias, etc.

Los participantes corrieron a comprarlos como una panacea para modificar la forma en que se sentían respecto a sus padres.

Yo me preguntó si eso no es falta de ética,, si eso es psicología o la comercialización de la psicología al inducir a un estado emocional vulnerable a las personas, y dejarlas abiertas para aprovechar el momento para venderles ciertos productos para “aliviar” su dolor.