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Mayo 24 del 2014

Renovación 145

Hace poco, una alumna recordó que yo le había dicho que “Cuando el alumno está preparado, aparece el Maestro”, proverbio Zen que yo he constatado muchas veces en mi vida personal.

Todos somos alumnos cuando aceptamos que podemos aprender cada día algo nuevo, diferente, que nos facilitará el camino hacia a trascendencia.

Estar preparados significa tener la disposición para el aprendizaje. Si no estamos dispuestos a aprender, si no nos interesa mejorar nuestra vida, podemos estar rodeados de Maestros y no los veremos, ni escucharemos, ni recibiremos nada de ellos, no porque ellos no emanen o compartan sus enseñanzas, sino porque estamos cerrados y no vemos, no escuchamos, no recibimos, no asimilamos.

Maestro puede ser cualquiera, o cualquier cosa, que nos transmita un mensaje. El Universo lo hace cada instante, la naturaleza, también.

Un niño que nos hace una pregunta que puede ser la que nos hemos hecho desde niños, y que no la habíamos respondido antes.

Alguien que nos sonríe en la calle, o nos ayuda a cruzarla.

En fin, el milagro de la vida, en sí, es un Maestro, que puede enriquecernos cada día.

El Maestro (el aprendizaje) aparece en nuestras cuando nos abrimos a él. Estar dispuestos a mejorar, a aprender, a recibir, es necesario para avanzar.

Hoy puede ser el día para descubrir un Maestro en nuestro camino. Veamos la vida con una mirada nueva.

AMOR Y AMISTAD

Ya estamos en vísperas del día que se celebra el Amor y la Amistad, el 14 de febrero, por lo que es probable que ya la mayoría esté pensando en ir a comprar “algo” para darlo a la persona, o personas, dueñas de su cariño y afecto. También puede haber muchos que, con tiempo y esmero, han previsto algún detalle para celebrar este día. Aquí quiero enfatizar la palabra detalle y precisar que connotación tiene para mí.

No hablamos de flores que ese día están al doble o triple de precio, ni de las clásicas y cursis cajitas de chocolates, dulces o galletas. Tampoco se trata de ir a un restaurante que va a estar saturado y con un personal de servicio presionado y presionante.

Para mí un detalle es:

*   haber buscado un libro o un disco que él, o ella, había mencionado tiempo antes y que no lo ha comprado por falta de tiempo o dinero.

*   recordar un platillo que le gusta mucho y ordenarlo con anticipación, para llegar a casa con una botella de vino    que haga maridaje. Poner la mesa, encender unas velas y cenar conversando de algo agradable.

*   escuchar, escuchar y escuchar, todo lo que quiera compartir con nosotros, sin apresurarla(o) e interesarse en lo que dice (no dije oír, dije escuchar), y brindarle el apoyo que le regateamos casi siempre por estar pensando en nuestro cansancio o contrariedades del día. Esto podemos hacerlo con la pareja o con los amigos.

*   entregarle unos pasajes para un crucero (no importa si lo van a disfrutar dentro de seis meses y lo compró tres antes). Es el hecho de haber pensado tanto tiempo antes de la fecha en algo que ella quiere visitar o conocer.

*   Si saben pintar, bordar, escribir, pueden preparar algo especial para este día, lo que llevará horas de cariño implícitas en su elaboración.

Hay muchas formas de dar algo de nosotros a los seres que amamos o apreciamos. El día 14 puede ser un pretexto para hacerlo patente en una forma original, personal, única. Cada quién encontrará su propio camino. ¿No lo creen?