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Octubre 29 del 2014

Renovación 302

Es válido desear lo mejor para los que nos rodean y nuestros seres queridos.

Es cierto que duele constatar lo cierto del dicho “Nadie escarmienta en cabeza ajena”, que implica que muchas de las cosas que aprendemos en la vida son mediante la exploración y experimentación personal, los que en ocasiones tienen resultados negativos conocidos por nuestros mayores por haber transitado por ese sendero.

Podemos compartir nuestras experiencias y el fruto obtenido de ellas, y podemos plantear, mediante argumentos lógicos, posibilidades del desenlace que tal o cual acción pueden tener. Nada más.

Lo que sigue es esperar y acompañar en el camino a las personas para que ellas tracen su propia ruta.

Es contraproducente sobreproteger a las personas porque eso las castra psicológicamente, las limita, las inutiliza, disminuye su potencial de desarrollo…y las hace dependientes.

En ocasiones, detrás de la sobreprotección está la necesidad personal de sentirse necesitado.

Controlar, en aras de la sobreprotección, puede estar basado en esa premisa. Los otros necesitan que yo les diga qué hacer, cómo y cuándo llevarlo a cabo, corregirlos, decidir qué camino seguirán en la vida, etc.

Vamos a revisar si estamos controlando a alguien, y a dejar de hacerlo. Vamos a dejar la codependencia.

Cada vez que hago algo por alguien, que puede hacerlo por sí mismo, le estoy impidiendo crecer”.

Confianza

Me han planteado algunas inquietudes sobre la confianza. Vamos a compartirlas porque la duda de una puede ser la de muchas personas. Por supuesto el nombre ha ido cambiado para mantener el anonimato de quien la formula.

  • Carolina pregunta si el que ella sea una controladora compulsiva tiene algo que ver con la confianza.

 Por supuesto que la conducta controladora proviene de la falta de confianza en los demás. Cuando se siente una imperiosa necesidad de supervisar todo (hasta lo que no es su responsabilidad directa), de estar enterada de todo lo que pasa a su alrededor, de tomar todas las decisiones que surjan en el camino, estamos hablando de que la persona cree firmemente que sólo ella es capaz de hacer las cosas bien.

 En Análisis Transaccional, estas personas están en la posición existencial de Yo estoy bien/los demás están mal, una posición paranoide que tiende a expulsar  y descalificar a los otros, a imponer una autoridad discriminatoria donde sólo ellas saben lo que les conviene a todos, tienen todas las respuestas,  son los dueños absolutos de la verdad.

Es conveniente, por lo tanto, empezar a confiar en los demás, después de medir objetivamente la capacidad de nuestro subalternos, hijos, o personas a nuestro cargo. Tan negativo es considerarlos torpes o incapaces, como asignarles tareas que sabemos están fuera de su conocimiento o  potencial, lo que se suele hacer para reafirmar la posición OK/NO OK.