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Diciembre 24 del 2014

Renovación 359

Estas fechas decembrinas no siempre están llenas de paz y felicidad para todos.

Hay quienes se encuentran en un hospital y esperan una mejoría de un ser querido.

Hay otros que están sumidos en un dolor intenso por la muerte reciente de alguien cercano a ellos, o por un familiar extraviado o desaparecido.

Existen muchos que han perdido tantas cosas significativas para ellos, como el trabajo, una casa, una pareja, su patrimonio.

Hagamos una oración por todos ellos, y vamos a enviarles energía para que encuentren consuelo, y mantengan viva la esperanza de un mañana mejor.

Todos los que estemos felices por ser parte de una familia completa y sana, vamos a agradecer todo lo que tenemos, y a permitirnos gozar el dar y recibir amor, abrazos, tolerancia, comprensión, paciencia, ternura, mimos. Vamos a vivir el amor y el placer a plenitud.

No necesitamos gastar mucho dinero en comida o regalos para suplir el cariño auténtico, manipular o comprometer a nadie.

Podemos dar lo más valioso: amor, aceptación y confianza.

Nacimiento 2014

árbol Navida 2014

Noviembre 5 del 2014

Renovación 309

De los tres elementos esenciales durante la infancia para el sano desarrollo mental de una persona, la confianza es la base de una fuerza interna que nos acompañará siempre.

Cuando tenemos alrededor de un año e intentamos dar nuestros primeros pasos, la confianza en que vamos a poder hacerlo depende de lo que mamá muestre en su lenguaje corporal y nos diga. Poco a poco, ensayo y error, vamos a adquirir el equilibrio, el balanceo, la coordinación psicomotróz necesaria para caminar, y ello será la primera independencia que conquistamos.

Si mamá, o quienes nos cuiden, sienten miedo, se nos acercan mucho, nos dicen: ¡Cuidado! en forma constante, lo más probable es que se retrase el momento de caminar, y cuando lo hagamos sea con una inseguridad interna de que algo puede hacernos caer en cualquier momento.

Extrapolar esto a todo el proceso de individualización de un bebé/niño, nos dará el índice de si recibimos suficiente confianza en nuestras habilidades, o en la forma de adquirirlas, en nuestra infancia.

Tal vez no confiaban en nosotros, nos sobreprotegieron, no nos dejaban salir solos ni al jardín, teníamos que abrigarnos según el termostato de mamá, no si sentíamos frío o no, etcétera, y por lo tanto somos inseguros, no confiamos en nosotros mismos.

Eso tiene remedio. Podemos crear nuevas redes neuronales para generar y mantener la confianza en nosotros mismos.

Podemos aplicar el proceso opuesto a lo que hicieron con nosotros de pequeños, y alentarnos y guiarnos nosotros mismos en el proceso de desempeñar pequeñas tareas al principio, mayores cada vez, hasta llegar a retos importantes. Paso a paso.

Día a día. Con constancia y disciplina. Con amor y ternura.

Vamos a aprender a confiar en nosotros mismos.

Vamos a confiar en nosotros mismos.

Octubre 21 del 2014

Renovación 295

Cuando nos dan un diagnóstico que incluye la palabra cáncer, se sacude todo nuestro ser, “se nos mueve el tapete”, sentimos que el fin puede estar muy cerca, que hemos perdido la batalla, etcétera.

Ahí empezamos a buscar segundas y terceras opiniones, a disciplinarnos con tratamientos y medicamentos, a buscar medidas alternativas.

También podemos recuperar la fe en Dios y acercarnos a Él, o nos volvemos adictos a tal o cual Santo o angelito, esto es, intermediarios ante la máxima autoridad: Dios, el cual está para nosotros, en nosotros, siempre. Es cosa de encontrarlo. Tenemos derecho de picaporte. ¿Por qué recurrir a mediadores cuando tenemos abierta la comunicación directa con “el Patrón”? Se trata de una fe a medias, de un por si acaso.

¿Y qué pasa cuando el cáncer esta en nuestra alma? Ya sea que se llame envidia, celos, odio, rencor, resentimiento, avaricia, etcétera?

No nos damos cuenta de que ese sentimiento es un motor que nos “acelera” en cuanto escuchamos el nombre o la voz de la persona por quién lo sentimos, un mecanismo que se encarga de re-alimentar el malestar y lo hace perdurar en el tiempo.

Esos sentimientos negativos, que se entrelazan las más de las veces, nos “corroen el alma”, y nos llevan a un estado de indefensión ante las circunstancias adversas que se presentan en nuestro camino.

Son, además, devoradores de energía, lo que va a dar como resultado que se debilite el sistema inmunológico y “pesquemos” alguna enfermedad grave, o suframos un accidente mayor.

Conviene revisar nuestro equipaje emocional y ver si traemos el lastre de sentimientos negativos, y procesarlos antes de que sea demasiado tarde.

Una manera de hacerlo es:
* empezar por ver si no nos odiamos a nosotros mismos por no haber logrado esto o aquello.

* Checar si no decimos: “Odio trabajar en esto y ni modo, aquí estoy”. Hay estadísticas que comprueban que una gran parte de las personas que sufren infartos detestan lo que están haciendo para ganarse la vida. De aquí nace un rencor hacía el jefe, los compañeros que sí aman su labor, la familia que demanda más y más dinero, etcétera, y ya hemos dicho que el rencor puede favorecer la aparición del cáncer en el cuerpo físico.

* Liberarnos de todos sentimientos negativos.

* Vivir la vida con armonía y positivismo.

* Amarnos.

* Aceptarnos.

* Confiar en nosotros.

¡Podemos hacerlo! ¡Vamos a hacerlo!.

Junio 24 del 2014

Renovación 176
Hay días en que todo nos cuesta más trabajo, hasta pensar con claridad.

Así como hay días plenos de sol, hay otros nublados, grises, opacos, cuando no oscuros. Podemos tener días cálidos, frescos, tibios o muy fríos.

El factor climatológico sí influye en nuestro ánimo, ya sea para inclinarnos a la nostalgia o hacia el optimismo.

Aceptemos esto como un hecho y no nademos contra corriente.

Si las fuerzas de la naturaleza no son muy propicias para sembrar o cultivar, preparemos loa tierra y esperemos. El momento llegará. Esperemos con tranquilidad y confianza en que todo saldrá bien.

Envueltos en un manto de fe, esperanza, amor, dejemos que la vida fluya mientras amainan las tormentas.

JUNIO 17 DEL 2014

Renovación 169

Querer evitar que nuestros seres queridos sufran por lo que nos hizo sufrir a nosotros, es algo que nos pasa con frecuencia.

Evitar que ellos establezcan relaciones destructivas, sean víctimas de su codependencia y esclavos de sus adicciones, nos motiva a buscar formas para ayudarlos.

La forma óptima de ayudar a alguien es el “modelaje”. Así se dice en PNL. La sabiduría popular lo llama “Educar con el ejemplo”.

Los hijos van a aprender de lo que hacemos, no de lo que les decimos que hagan ellos. De nada sirve soltarles frases como: “No hay que decir mentiras”, si nos ven o escuchan mentir. “Cuídate”, cuando nosotros no nos amamos ni nos cuidamos.

Puede ser que en el pasado nosotros hayamos cometido errores y queremos que ellos no repitan esos mismos errores. El refrán diría: “Nadie escarmienta en cabeza ajena”. Si nosotros, en forma abierta y honesta, identificamos que fue lo que nos indujo a equivocarnos, y lo modificamos, les estaremos dando una herramienta muy valiosa para que la apliquen en su vida.

Por ejemplo, nosotros estuvimos en una relación destructiva durante “X” tiempo. Si nos preguntan el por qué, vamos a decir que porque teníamos miedo de no poder mantener a nuestros hijos, de quitarles el estatus que su padre les daba, de enfrentar a nuestra familia y la sociedad con sus prejuicios, temíamos a la soledad, a vernos obligadas a asumir la responsabilidad sin tener a quién echarle la culpa de lo que pasaba, etc.

Eso es lo que diríamos, dentro de nosotros sabemos que no teníamos patrones de conducta para salir del problema y no los buscamos (o no lo hicimos con la diligencia que ameritaba el caso), que nuestra autoestima estaba muy por debajo del cero, que los estímulos negativos que nos daba nuestra pareja eran los únicos que nos permitían subsistir, porque nos habíamos aislado de toda fuente de estímulos positivos y edificantes, que estábamos cumpliendo con nuestro Argumento de vida, porque no teníamos un Plan de vida consciente.

Si finalmente nos divorciamos, trabajamos, tenemos un patrimonio ganado con nuestro esfuerzo, tal vez pensamos que ese ejemplo es todo. No lo es, es una parte. El orgullo, la dignidad, una chispa del instinto de supervivencia, nos pudo haber ayudado a dar el brinco. Falta reconocer la otra parte, lo que nos hizo entrar en la relación destructiva y permanecer en ella tanto tiempo. Falta llenar ese hueco, que es el más importante para nuestros hijos, y para los demás a quienes les pueda servir de ejemplo.

Vamos a ver si la autoestima de nuestros hijos está alta. Vamos ver si les estamos dando AMOR, ACEPTACIÓN Y CONFIANZA en forma total. No puede haber frases que provienen de una actitud negativa como: “Confío en ti, pero….”, Tienes que hacer esto o lo otro”, “Eso no es correcto”, “Ya cometiste un error, por eso no puedo confiar en ti”, “Tengo miedo que te pase algo”, “Es mi obligación ver que no te pase nada malo”, si caminamos juntos, ain arrear ni guiar, sino respetando el ritmo de aprendizaje de cada quien, mientras le brindamos el acceso al autoconocimiento, ponemos a la mano herramientas de apoyo, y les damos todo nuestro amor y respeto a su autonomía.