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CURVA DE APRENDIZAJE

 

En una de las últimas clases que impartí, opté por

  • utilizar el método interactivo,
  • compartir una bibliografía amplia y muy completa sobre el tema que íbamos a ver.
  • darles nociones de Programación neurolingüística (PNL) sobre los tres canales de aprendizaje y comunicación,
  • compartir algunos tips esenciales de psicolingüística para que lograran una comunicación eficaz,
  • invitarlos a que investigaran y compartieran sus resultados con sus compañeros, para así construir el conocimiento entre todos,
  • solicitarles que hablaran sobre su tema frente a los demás, para que perdieran el miedo y adquirieran confianza en sí mismos,
  • escribieran un pequeño ensayo sobre la materia que abordamos en lugar de aplicar un examen,
  • proporcionarles información sobre la forma de presentarlo: introducción, desarrollo del tema, conclusión, bibliografía,
  • motivarlos para trabajar en equipo y compartir sus ensayos,
  • recalcar la conveniencia de tener un chat, o página web, del grupo para que mantuvieran la comunicación entre ellos.
  • Hablarles de la conveniencia del crecimiento integral, no sólo el cognitivo,
  • Compartir ejemplos de casos reales sobre enfermos terminales,
  • Enfatizar que es necesario vaciar la taza para que pueda caber el té, al narrar la anécdota al respecto. Que abrieran su mente para recibir el aprendizaje, lo procesaran, eliminaran lo que no les sirviera, y resolvieran sus dudas, para lograr así que se grabara en su “disco duro” la esencia ya depurada de lo aprendido.
  • Pedirles que abordaran la Tanatología desde otro punto de vista diferente al de su profesión o actividad (psicología, psiquiatría, medicina, trabajo social, enfermería), y que después incorporaran las herramientas que su experiencia y conocimientos en su rama les facilitarían su labor tanatológica.

Resultados:

  • Era un grupo heterogéneo en edad, sexo, profesión o actividad, cociente intelectual y cociente emocional, nivel cultural, etc.
  • Hubo un pequeño grupo que mostró una franca resistencia al cambio sobre la técnica de enseñanza. Algunos de ellos preferían el modelo de profesores anteriores: impartir cátedra, permitir preguntas distractoras o que sirven para para bajar la angustia,o para prolongar el tiempo y ver menos conceptos, profesionistas que no dominan las técnicas de aprendizaje constructivista, que les venden gran cantidad de material escrito (muchas me comentaron que no lo habían leído), y aplican un examen de opción múltiple. Se mostraron desconsideradas con los compañeros que tenían un conocimiento menor al suyo, y no les brindaron su apoyo.
  • Algunas de ellas consideraron que el no permitir peguntas-discurso para lucirse, o el que el que al escuchar por primera vez una concepto nuevo, lo rechazaran basados en corrientes filosóficas ajenas al tema expuesto, en lugar de investigar, analizar, evaluar, comparar, lo que les llamó la atención, y sólo después de ello, si no encontraban sentido en lo que habíamos visto, lo plantearan ante la clase, era una falta de respeto.
  • La mayoría se mostró abierta al aprendizaje, entusiasta, comprometida, honesta, motivadas a crecer en forma integral.

Tomando en cuenta el nivel de conocimientos, cultura, formación profesional, , apertura al cambio y al aprendizaje, proyectados en su trabajo escrito y en el  oral, considero que la curva de aprendizaje fue satisfactoria, y que aquellos que no estuvieron de acuerdo con la metodología que apliqué, tal vez serán los que más van a guardar en su memoria lo que rechazaron.

¿Ustedes qué opinan?

 

COMETER ERRORES

 

Todos cometemos errores, en ocasiones con mucha frecuencia, o puede ser que sea raro que incurramos en ellos.

¿A qué se debe esto?  A una ecuación muy simple:

Error + aprendizaje = menor probabilidad de repetir el mismo error en el futuro.

Así de sencillo. Si cuando nos equivocamos, reconocemos el error, sin perder el tiempo en  buscar los orígenes del mismo, sino cuál es la respuesta que corresponde al estímulo, y procedemos a ejecutarla, habremos avanzado mucho en el camino. Después, si repetimos con frecuencia la misma acción errónea, podremos buscar y encontrar qué es lo que nos lleva a un camino equivocado.

Veamos un ejemplo: Yo me enojo porque mi marido llegó tarde sin avisar y le grito y reprocho su acción de mala manera, le digo que nunca me tiene consideración, etc.  ¿Corresponde la intensidad de la respuesta al estímulo recibido?

Puedo, en lugar de enojarme con anticipación a su llegada, evaluar si hemos acordado la premisa de avisar si vamos a retrasarnos como una muestra de respeto al tiempo del otro, y para evitar que la inseguridad en que vivimos se adueñe de quienes nos esperan, y planeo cómo podemos hacerlo en el futuro. Es factible que, en lugar de gritar, agredir, insultar, reprochar cosas del pasado, le pregunte qué paso, lo ESCUCHE (no lo oiga) y, de acuerdo a su respuesta, entable un diálogo asertivo cuyo objetivo sea evitar que se repita la falta otra vez, para así poder comunicarnos y no caer en un monólogo compartido en que a ninguno de los dos le interesr lo que piensa, siente, dice el otro, sino manifestar una frustración que puede no proceder del hecho de que la pareja llegue tarde.

Esto podemos extrapolarlo a todos los enojos que vivimos en el día a día. Evaluemos si nuestra respuesta ante un error, una falta de consideración, o una agresión, es proporcional al estímulo recibido.

¿Cuándo me enojo, JUZGO, insulto, descalifico, agredo, magnifico el error o la falta cometida para justificar una acción vengadora, aniquiladora, violenta, depredadora, en contra de la persona que se equivocó o me agredió?

En el caso de una agresión, ya sea física, verbal o psicológica, es necesario poner un límite contundente y firme para no permitirla bajo ningún concepto.

Si se trata de errores cuyas consecuencias no son graves, analicemos si nuestra respuesta es ecuánime, asertiva, inteligente, proporcional al estímulo negativo recibido aquí y ahora.

Hay quienes tienen una personalidad histriónica, y  elaboran un drama desproporcionado,  enarbolan la bandera de la justicia y, de inmediato van a incitar a los demás a que se unan con ellos para que reafirmen su JUICIO hecho a priori, a “bote pronto”, en lugar de analizar los hechos, buscar y encontrar soluciones, rescatar lo positivo de la vivencia para sumar experiencia y conocimientos para la persona que cometió el error y para ella.

Revisemos cómo respondemos a la frustración, cómo actuamos cuando no entendemos qué esperan de nosotros. ¿Lo hacemos con Inteligencia Emocional o aprovechamos la ocasión para sacar el enojo acumulado en el pasado? ¿Por qué y para qué “guardamos” la ira en lugar de manejarla?

Julio 3 del 2014

Renovación 185

Además de aprender a recibir, es importante aprender a pedir.

Las personas que nos rodean pueden tener muchas cosas en su cabeza: trabajos pendientes, problemas no resueltos, y por ello no siempre nos dan lo que necesitamos, ante lo cual podemos hacer dos cosas: pedirles lo que requerimos, o “sentirnos mal” porque no nos dan lo que necesitamos o esperamos recibir.

Ser asertivos es indispensable para que la comunicación fluya entre las personas. Poder plantear mis necesidades, sin sentirme menos que el otro en ningún sentido, respetando la posibilidad de que esté o no en la posición de cubrir nuestras necesidades es básico para una relación sana.

Yo puedo pedirle a mi pareja un abrazo, que me escuche un rato mientras le digo qué siento, y dependerá de él que pueda y quiera hacerlo. Es necesario que encontremos el momento oportuno cuando pedimos algo, así como el lugar indicado, por ejemplo, si estoy dejando a mi hijo en su escuela secundaria, es absurdo pedirle que me dé un abrazo y un beso delante de sus compañeros, porque se sentiría avergonzado. Pedirle a mi pareja que me escuche cuando está ensimismado con un problema de la oficina que es urgente resolver, es inoportuno y desconsiderado.

Así que encontraremos el lugar, el momento y las circunstancias más propicias para comunicarnos, no sólo con nuestros familiares, con todo mundo.

Existe la posibilidad de que la otra persona no se abra a la comunicación, no sea receptiva, no sepa comunicarse, porque no tiene un patrón positivo para ello. Esto no es una agresión contra nosotros, es una carencia de ella. Evaluar este factor nos evitará muchos dolores de cabeza.

Vamos a ser asertivos y a comprender a los demás.

PERSONAS PELIGROSAS

Recibí un mensaje de una joven que conozco, en el que me informa que su Jefe dejará la empresa en que ambos trabajan próximamente y que está haciendo todo lo posible porque la despidan a ella.

Los antecedentes son que el Jefe, a través de su conducta y acciones, ha demostrado una especial animadversión por mi joven amiga. Por ejemplo, la agrede verbalmente cuando no hay testigos y le ordena que vuelva a hacer cierto informe o reporte (que no tiene ningún error), porque es una inútil, mediocre e ineficiente contadora. Si ella le dice qué cuáles renglones conviene modificar, el Jefe contesta que los busque ella, que para eso le pagan.

El acoso laboral llegó al punto en que la joven puso una queja en el departamento de Recursos Humanos y documentó los eventos, mismos que, cuando fue requerido, el Jefe no pudo refutar. Al salir de ahí, le dijo que no pararía hasta hacerla caer. Ahora que, por fin, se va, puso pésimas notas en la evaluación anual de la joven, y ha inundado la oficina con chismes y calumnias en Radio pasillo.

Casos como éste hay miles en las empresas e Instituciones públicas y privadas. Por lo general, esos Jefes son personas inseguras que se sienten amenazadas por la eficiencia, o algunas características de liderazgo, motivación, capacidad de trabajar en equipo, comunicación integral, que muestran sus subalternos.

Existen también las personas contaminantes. Todos conocemos que hay bacterias y microbios que propagan determinadas enfermedades, contra las cuales hay vacunas y/o tratamientos específicos para combatirlas. Así mismo, sabemos de la existencia de virus que, en muchas ocasiones, no son fáciles de ubicar y muchos de ellos, difíciles de combatir. Pues bien, hay personas que funcionan como bacterias o microbios, y otras que se dedican a esparcir el virus del que están infestadas.

Las primeras son fáciles de identificar y el antídoto salta a la vista de inmediato. Son personas que actúan de frente, en forma errónea o no funcional, y la clave es que no hay una intención específica de dañar a la persona que están contaminando.

El dicho dice “De las aguas mansas me cuide Dios, que de las bravas, me cuido yo”. Las que transmiten virus pertenecen a las aguas mansas, no dan la cara, son sigilosas, astutas, utilizan varias caretas, y actúan en forma maligna en ocasiones. Las razones por las que están contaminadas pueden ser muchas y muy variadas y, por lo general, tienen su origen en una infancia infeliz en la que pueden haber sufrido abuso psicológico, físico o de cualquier otro tipo, no que no les da derecho a hacer daño a los demás hoy día.

¿Cómo identifico a estas personas?

Criticones. Su vida es aburrida y frustrante, no les satisface, por lo que se dedican a buscar, hasta con lupa, errores en los demás y a hacerlos públicos. No hablan bien de nadie. No compiten con sus compañeros, los destruyen. Su meta es que tú te contagies de vergüenza, de culpa que devenga en remordimiento, y que pierdas la esperanza de lograr que las cosas vayan mejor.

Resentidos. Sienten un profundo resentimiento con la vida porque no han sido capaces de manejar la suya con éxito. Desconfían de todo y de todos. Hablan mal de todo mundo, en especial de quienes los rodean y pueden ser su competencia en algún sentido. El que otros tengan éxito debido a su esfuerzo y voluntad de lograr una meta, los hace sentirse inútiles, y generan acciones negativas hacia ellos, aunque sea hablando mal de ellos, o inventando defectos que manchen su historial. Si los dejas entrar en tu vida, te contaminarán su ansiedad, inseguridad e impotencia.

Cínicos. Suelen pedir favores a toda hora, no dan tanto como reciben. Son egocéntricos y cuando se les deja de hacer favores, empiezan con el chantaje emocional. Utilizan a las personas sin que les importe su estado físico o emocional, están ahí para serle útiles a él. Pueden hacerte sentir que mereces que se aprovechen de ti y resignarte a ello.

Maltratadores. Son los que humillan, faltan al respeto, golpean, provocan que los demás caigan en el ridículo, amenazan, menosprecian a los demás y hacen todo lo posible por minarle su autoestima. En la mayoría de los casos, lo hacen con guante blanco si trabajan en una empresa, o entre flores, risas y lágrimas si son misóginos y tienen pareja o hijos, a los que les dicen que lo hacen “por su bien”. Acepar a estas personas en tu vida hará que sientas odio y miedo, emociones auténticas displacenteras que, si no son manejadas en forma asertiva, se convertirán en sentimientos negativos que pueden perdurar toda la vida y dañar tus relaciones futuras.

¿Cómo actúo ante ellas?

En forma asertiva. Evita entrar en juegos psicológicos como “sólo trato de ayudar”, “psiquiatra”, ¿Por qué no…?, etc. (Juegos en que participamos. Dr. Eric Berne, Editorial Diana), que van a hacer perdurar la patología de ellos y te contaminarán a ti.
• Practica la escucha activa. Refleja lo que te dicen sin añadir una carga emocional.

• Piensa que se gasta mucha energía en quejarse y llorar, insultar o intentar debilitar a los demás, y que esa misma energía la pueden utilizar para salir de sus problemas, nada más que tú no eres su coach, su psicólogo, su psiquiatra, su sacerdote, eres su familiar o su colaborador en el trabajo.

• Si critican a alguien que está ausente, no participes en ese juego.

Evita entrar a formar parte de “radio pasillo”. En muchas ocasiones los rumores son infundados y, cuando nos damos cuenta de ello, el daño ya está hecho.

• Si alguien le pide favores constantemente, aprenda a decir NO = ASERTIVIDAD. Si antepongo a los demás a mi propio bienestar o metas, estoy cayendo en una conducta disfuncional.

POR NINGUNA RAZÓN O MOTIVO, PERMITAS, TOLERES O PROPICIES QUE TE MALTRATEN O AGREDAN FÍSICA, SEXUAL, MENTAL O PSICOLÓGICAMENTE. Si tú no te respetas, no vas a lograr que los demás te respeten. Pide ayuda. No des segundas oportunidades a quien te golpea o humilla. El que esa persona haya tenido un pasado doloroso no le da derecho a lastimar a los demás, si tú excusas por esa razón, puede ser que a ti te guste el rol de víctima.

BUSCA PERSONAS SANAS, ASERTIVAS, POSITIVAS, en el trabajo, en la familia, entre tus conocidos para que sean tus amigos. Tú puedes sentir la diferencia porque después de estar un rato con ellas, te sentirás mejor, con una nueva energía para seguir adelante.

Esta es una orientación que espero le sirva a la joven que me escribió. Si su situación es pasajera porque el Jefe ya se va, puede valer la pena PROTEGERSE en todos los sentidos, extremar el cuidado que ponga en sus actividades, cumplir con todo lo que le corresponde, evitar estar a solas con él, reafirmar su autoestima, pasar más tiempo con personas sanas desde el punto de vista emocional y psicológico, y por último, aunque parezca raro, dedicar unos minutos al día para pedirle a su Poder Superior, que ayude a ese señor a que encuentre el camino para ser mejor persona.

El exótico Hotel Marygold

EL EXÓTICO HOTEL MARYGOLD

No suelo recomendar películas y si quiero hacerlo con ésta porque no tiene desperdicio. Está basada en el libro “These foolish things” escrito por Deborah Mogach y adaptada al cine con un guión fabuloso de Ol Parker. Todo el trabajo de los actores, director, música, es excelente.

Respecto a su contenido, los mensajes motivacionales, reflexiones, inquietudes, se suceden unos a otros, como las cuentas de un rosario.

Me llamó la atención el que el 80% de la asistencia fueran personas “adultos mayores” (¿el término es para enfatizar que existen adultos menores?), lo cual entendí al final de la película, aunque considero que es conveniente que la vean personas de todas las edades, porque dentro de los muchos cuestionamientos que uno se puede hacer al verla, está el de si vale la pena estar en un matrimonio “muerto”, en el que nunca hubo, o no hay en la actualidad,  un proyecto de vida en pareja, con objetivos y sueños  comunes, donde exista una comunicación integral, un respeto absoluto a la esencia de la pareja como individuo, y ¡Lotería! donde puede estar presente el Amor, el cariño, la ternura, el compañerismo.

 En el film se proyectan muchas técnicas de modelaje (PNL), diversos mensajes motivacionales ulteriores, la confrontación con la muerte, el peso de la culpa que puede anular a una persona, la programación de metas y objetivos a cualquier edad y en cualquier momento, el tener un Proyecto de vida personal, en fin, si uno tiene apertura mental va a recibir muchos tips, y todo esto envuelto en el caos que está presente en las ciudades hindúes, el colorido, la música, la sencillez de las personas y la filosofía de vida tan característica de ese país.

Hay una frase muy interesante que se repite en varias ocasiones. La comparto con ustedes: “Al final todo acaba bien, y si no todo acaba bien, es que no es el final”.

Tercer puerta

Al cruzar esta puerta reforzaremos una competencia de la Inteligencia Emocional que facilitará nuestro crecimiento y bienestar, la CONFIANZA. Voy a compartir algunos conceptos que iremos abordando en los  próximos días.

Existen muchas definiciones de confianza:

  • La confianza es la opinión favorable de que una persona (o un grupo) será capaz de actuar de una manera asertiva en una determinada situación.
  • La confianza en uno mismo es sentir que se puede enfrentar alguna tarea o actividad con la seguridad de que logrará realizarla.
  • La confianza en lo demás implica que se tiene la seguridad de que las otras personas cumplirán con nuestras expectativas sobre su desempeño, por lo que podemos predecir su conducta futura.
  • La confianza en un Poder superior implica que reconocemos la existencia de una entidad todopoderosa que nos guía, protege, consuela, apoya, puede resolver milagrosamente nuestros problemas, sabe lo que es mejor para nosotros, está ahí para que podamos acudir a Él.
  • La confianza en un orden universal es tener la seguridad que, más allá de nuestra limitada comprensión de lo que sucede en el universo y en las Galaxia, somos una infinita partícula que está relacionada con todo lo que forma parte del conjunto en que estamos inmersos.

La confianza es:

  • La base de toda relación humana
  • Nos permite crecer y avanzar en la vida.
  • Facilita la comunicación
  • Refuerza la autoestima
  • Transparencia en nuestros actos
  • Más delicada que el más frágil de los cristales
  • Fomenta la libertad propia y de lo demás
  • Un pilar de la credibilidad
  • Una manera de estrechar vínculos con lo demás

Para tener una idea de cómo andamos en este aspecto, te invito a reflexionar con estas preguntas:

  •  Confío en mí                                                                         _____%
  • Confío en lo demás                                                                _____%
  • Ante una tarea nueva me siento intimidado,temeroso, inseguro, presionado                                                                             _____%
  • Al trabajar en equipo, me cuesta trabajo confiar en mi compañeros                                                                           _____%
  • Creo que hay un Dios que me puede ayudar                     _____%
  • Creo en el orden universal                                               _____%

Puede haber otras muchas formas para detectar cómo anda tu nivel de confianza, aplícala la que más te guste. Para iniciar un camino es muy importante saber de dónde partimos. ¿Caminamos juntos?