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EL CEREBRO EN 3 DIMENSIÓN

Hace unos días, en todos los medios informativos de Europa y el mundo, se mencionó el Proyecto “Big Brain”, un estudio en tercera dimensión del cerebro humano. Después de leer la noticia en diversas fuentes, podría resumir lo siguiente:

Dicho proyecto se trata del trabajo de un grupo de científicos que diseccionaron el cerebro de una mujer de 65 años, que no había tenido problemas neurológicos ni psiquiátricos, mediante una herramienta especial llamada «microtone», en 7 400 láminas de 20 micrómetros de grosor (casi a nivel celular, ya que un micrómetro o micrón es la millonésima parte de un metro), para después crear el primer mapa cerebral en tercera dimensión. Estiman que tardaron alrededor de 1000 horas en esta labor.

Este mapa permitirá estudiar el cerebro con toda minuciosidad en los detalles físicos, lo que no tiene precedentes, y facilitará el camino para la comprensión de cómo funcionan las emociones, se adquiere el conocimiento o la manera en que se desarrollan las enfermedades en ese órgano.

Los invito a leer la publicación científica sobre el Proyecto Big Brain directamente de la publicación que se hizo en la revista Science, y les doy todas las referencias de acceso:
BIGBRAIN: AN ULTRAHIGH-RESOLUTION 3D HUMAN BRAIN MODEL
Abstract
Reference brains are indispensable tools in human brain mapping, enabling integration of multimodal data into an anatomically realistic standard space. Available reference brains, however, are restricted to the macroscopic scale and do not provide information on the functionally important microscopic dimension. We created an ultrahigh-resolution three-dimensional (3D) model of a brain…
Science 21 June 2013:
Vol. 340 no. 6139 pp. 1472-1475DOI:10.1126/science.1235381

http://www.sciencemag.org/content/340/6139/1472

El día de hoy, en el periódico El País, página 24 (http://www.elpais.com), viene un artículo titulado “Un cosmos en la cabeza”, del cual me dejaron impactada, una vez más, las cifras impresionantes de la complejidad del cerebro humano. Mencionan 100 000 millones de neuronas y las cerca de mil sinapsis (conexiones) que puede hacer cada una de ellas, lo que deriva en una cifra cósmica.
Ante esta maravilla de la naturaleza, me pregunto qué estamos haciendo con esa riqueza infinita que nace con nosotros y que nos pasamos la mayor parte de la vida ignorándola o agrediéndola. Vale la pena reflexionar sobre ello. Sólo tenemos un boleto de ida. ¿Ustedes qué opinan?

Pensamiento = acción

Con toda seguridad puedo decir que hemos escuchado esta frase cientos de veces, aplicada en diversos contextos. En esta ocasión abordaré el tema por las publicaciones que he leído sobre los avances logrados en algunas investigaciones en neurociencias.

En mayo pasado, la revista Nature publicó un artículo sobre los resultados de los trabajos realizados en el laboratorio de neurociencias de la Universidad de Brown, Providence, Rohe Island, USA, para lograr que dos personas cuadraplégicas y sin poder hablar, (Bob y Cathy), movieran un brazo robótico con el poder de su pensamiento. Para ello, los neurocirujanos implantaron diminutos chips que contienen casi 100 electrodos del grosor de un cabello, en la corteza motora de sus cerebros, con el fin de registrar las señales neuronales asociadas con la intención del movimiento. Al final doy una lista de publicaciones y sitios web donde podrán recabar información más detallada al respecto.

En el laboratorio de neurociencias de la Universidad de Brown, investigan como el cerebro convierte el pensamiento en acción, mediante la comprensión acerca de cómo gran número de neuronas corticales adquieren y codifican información relacionada con el planear y ejecutar movimientos voluntarios de los brazos. Eminentes neurocientíficos, dirigidos por el Dr. John Donoghue, además de expertos en matemáticas aplicadas, ingenieros, especialistas en computación científica, aportan sus conocimientos para desarrollar teorías y comprobarlas. Un campo donde piensan aplicar los códigos neuronales del movimiento, es el de construir aparatos de interfaz entre el cerebro y el mundo exterior para las personas que padecen parálisis.

En la publicación de la revista Nature de mayo, que acompañaron con un video en el que se ve a Cathy, paralítica desde hace 15 años y a quien le hicieron el implante hace 5 años, utilizar su pensamiento para mover un brazo robótico para tomar una taza de café y acercársela a los labios. Ella bebió y sonrió, con una sonrisa que “nunca olvidaremos” dijo Leigh Hochberg, neuroingeniero de la Universidad de Brown en Providencia, Rhode Island, USA, co-autor del artículo científico.  Para levantar el vaso, Cathy tenía conectado un cable a su cerebro que iba hacia una computadora que se comunicaba con el brazo robótico con los dedos articulados.

El Dr. Donoghue es cauteloso y habla de seguir observando y experimentando hasta tener una población más numerosa beneficiada con estos implantes.

El caso de Cathy es especial, ya que ella es una luchadora, con una voluntad de salir adelante a toda prueba. A los 42 años tuvo un padecimiento cerebral que la dejó cuadraplégica y sin habla. En 2007 levantó una demanda judicial en nombre de miles de discapacitados cerebrales para que el estado de Massachusetts facilitara su integración en la comunidad, costeando la construcción de hogares especializados y la ganó.

La mayoría de nosotros tenemos el privilegio de tener un cerebro intacto, al que muchas veces no cuidamos ni alimentamos como es conveniente (tanto en lo físico como en lo intelectual) y desperdiciamos todo el potencial de logro que está dentro de él. Conocer casos así nos invita a valorar esta ventaja, y agradecer que haya científicos que investiguen para recuperar la salud y la vida, en lugar de buscar medios para crear armas letales.   

Algunos lugares donde pueden recabar más información sobre estas investigaciones son:

www.bairngate.or/donaghue

http://donoghue.neuro.brown.edu/research

http://www.nature.com

http://research.brown.edu/myresearch/John_Donoghue

En el portal de www.nature.com:

16 May 2012

27 October 2010

14 October 2009

07 May 2009

29 January 2008

12 July 2006.

NEURONAS ESPEJO

NEURONAS ESPEJO 

Acabamos de llevar a cabo la práctica de mirar a tres personas, ¿recuerdan?  Si no lo has hecho, consulta la reflexión anterior y realízalo porque vas a encontrar muchas cosas interesantes, sorprendentes, o divertidas en ello.

He aquí algunos resultados que puedes encontrar: de todas las personas que estaban en tu entorno social o familiar, tú escogiste a aquéllas con las que te identificas más, o por el contrario, a las te causan más antipatía. Existe una explicación para ello y puedes obtener información valiosa para tu desarrollo personal si te adentras en la búsqueda de por qué te decidiste elegirlos a ellos y no a algún otro.

Una teoría interesante que nos orienta en el sentido de la socialización y la empatía, es la de las neuronas espejo que, gracias a las investigaciones que se han hecho en la neurociencia, plantean que existe una facultad de las un grupo de neuronas para descargar estímulos, tanto cuando una persona observa a otro realizar un movimiento, como cuando es él mismo quien lo hace, que forman parte de un sistema de percepción-ejecución. Esta facultad es la base de la imitación, la empatía y la socialización.

 Diversos investigadores comentan que a un grupo de neuronas, localizadas en la corteza cerebral, se puede atribuir el entender las intenciones de los otros. Cuando se ha formado el circuito asociativo “acción-intención” en una persona, si el otro realiza una acción provoca que el observador genere la misma acción (aunque sea en su mente nada más) y por ello va a atribuir al otro la intención que tendría la acción si la realizase ella misma.

Muchos estudiantes de varias modalidades de la neurociencia,  hablan inclusive que estas neuronas son la base de la telepatía también.

Un investigador que aportó información relevante sobre la neurobiología del cerebro es Giacomo Rizzolatti de la Universidad de Parma, quien recibió el Premio Príncipe de Asturias en Investigación en 2011, en un libro titulado Las neuronas espejo”, Editorial Paidós, 2006, donde explica por qué captamos de inmediato el significado de las acciones de las demás personas y comprendemos, sin casi darnos cuenta, sus intenciones y emociones, dando pie a la imitación, empatía, altruismo y el comportamiento social, al mismo tiempo que abrió la posibilidad de nuevos tratamientos para enfermedades neurodegenerativas como el Alzhéimer o el Parkinson.

Otro científico que ha hecho importantes descubrimientos en el área de la neurología de la conducta y de la psicofísica es el Dr. V.S. Ramachandran, director del Center for Brain and Cognition, profesor en el departamento de psicología y de la currícula de neurociencias en la Universidad de California en San Diego, quien ha publicado alrededor de 180 artículos en publicaciones científicas), y en revistas como Sciencie, Nature Neuroscience, Perception and Vision Research (donde pueden localizarlos). Su libro “Fantasmas en el cerebro”, ha sido traducido a nueve idiomas, además de incursionar en la televisión de la BBC y en Estados Unidos. Vale la pena documentarse sobre su trabajo.

 Algunas fuentes de información pueden ser: www.elpais.com  (sábado 18 de agosto del 2012, página 21), en donde pueden encontrar otro artículo anterior sobre las neuronas espejo en 2005,  Algunos videos son: Neuronas espejo y Empatía YouTube, y Neuronas espejo en dailymotion.com.  

Los invito a encontrar explicación a conductas propias que puedan inquietarlos o darles curiosidad. Continuar en el camino de conocernos mejor es un reto gratificante.  

 

 

¿Sueño o realidad?

Hoy es lunes. Abro la ventana de mi recámara y contemplo un cielo azul, con algunas nubes blancas, sopla un vientecillo agradable que mece las copas de los árboles que ocupan el camellón de la avenida, se escuchan trinos de aves que melodiosas saludan a un nuevo día.    Salgo a caminar al parque cercano y saludos a los que ahí hacen yoga, tai-chi, jogging, o caminan como yo. Aunque no nos conocemos, todos nos regalamos una sonrisa y un ¡Buenos días! Desayuno con calma, leyendo mi periódico y me alisto a salir para mi trabajo. El tráfico fluye y llego a tiempo a la oficina, donde todos nos saludamos y empezamos a trabajar en un clima organizacional de apoyo al crecimiento mutuo.   Al terminar mi labor, me reúno con algunos amigos y vamos al cine y a tomar algo para cenar.  Llego a casa, escucho música relajante y me voy a dormir con la conciencia tranquila.

Hoy es lunes ¡caray! ya se me hizo tarde, tengo que correr, bañarme y arreglarme en 20 minutos. Voy a abrir la ventana, ¡caray!  mejor no, la contaminación está asquerosa, el ruido de los coches y ambulancias (vivo cerca de un hospital) es imponente. Doy unos sorbos a una taza de café y con un panecillo en la mano, echó a correr por las escaleras donde me tropiezo con el portero que gruñe una especie de saludo ininteligible. Subo al auto y ¡caray! el tráfico está atascado, los bocinazos de unos y otros, los insultos abiertos a las mujeres que aprovechan para maquillarse, el «vivo» que «avienta el coche,» es una tensión agobiadora. Llego a la oficina donde cada quien anda en lo suyo, con la preocupación de que no le roben sus ideas, su tiempo, su puesto, ¡caray! se siente frío el ambiente y el alma. 

Al terminar mi jornada corro al supermercado para hacer las compras, llego a casa a limpiar, barrer, lavar ropa, cocinar, mientras pongo el noticiario nocturno que me da escalofríos porque ¡caray! hay muerte y violencia en todo el mundo. Finalmente me desplomo en la cama, lista para tener una noche más de pesadillas. ¡Qué caray de vida!

No sé si tus días sean como la fantasía soñada que mencioné al principio, o se parezcan más a la segunda semblanza. Lo único de lo que estoy segura es que, tal vez, con un poco de organización y decisión, puedes cambiar tu vida para alcanzar tu ideal.

Conozco muchas personas, de todas las edades, que se han salido de esta macrópolis (20 millones) para irse a provincia y regresar a la no contaminación, no ruido, no presiones, alimentos frescos, tratar y ser tratado con amabilidad y respeto. Ellas y ellos evitan que lo último que llegue a su cerebro y emociones en las noches sea una recopilación de la basura de todo el mundo, viven en paz consigo mismos y luchan por conservar su entorno. Ésta es una solución, puede haber muchas otras variables para no tener que decir ¡caray! veinte veces al día.

Nota: En lugar de ¡caray!  Piensa en la exclamación que se acostumbra en tu ciudad o país.