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NO TRATES DE HACER LAS COSAS… ¡ HÁZLAS!

En la teoría de Análisis Transaccional se manejan cinco impulsores (negativos) de la conducta, a uno de ellos se le llama “Trata más”. En lenguaje coloquial diríamos que son patrones de conducta inconscientes que influyen en la manera en que nos comportamos.

El análisis Transaccional (AT) es una teoría y técnica de la psicología individual y social, creado por el Dr. Eric Berne (1910-1970), que facilita comprender cómo actuamos y nos relacionamos con todo y todos lo que nos rodea.

El verbo TRATAR, (sinónimos: INTENTAR. PROCURAR), implica querer hacer una cosa, empezarla tal vez, mas no el compromiso de terminar lo que se dice que se va a hacer, así decimos: “Voy a tratar de llegar temprano” (vas a llegar tarde porque no te estás comprometiendo a llegar a la hora fijada), voy a intentar hacerlo mejor (?), procuraré no volverlo a hacer (?)

¿Qué tan importante es la forma de hablar?  El lenguaje hablado es una de las manifestaciones de cómo funciona nuestro cerebro, y podemos optimizar su funcionamiento mediante las palabras que utilizamos (Programación Neurolingüística PNL).

Hay una empresa comercial que diseñó un logo con esta premisa: “Dont´t try to do it, just do it!   que es el título de este post. Utilizaron el AT para impulsar a sus compradores a lograr sus objetivos.

Si tomamos conciencia de que utilizamos las palabras tratar, intentar, proponer (no como propuesta), vamos a modificar nuestro lenguaje y vamos a comprometernos a lograr, terminar, alcanzar, lo que decimos que haremos: «Voy a llegar a las ____horas = temprano, voy a eliminar los errores en los próximos informes, evitaré repetir conductas negativas», etc.

Yo les digo a mis alumnos: ¡Hagan las cosas! Si se equivocan, aprendan de sus errores y sigan adelante. No se pasen la vida intentando vivir, vivan a plenitud cada minuto, sólo tenemos un boleto de ida, no hay regreso, el tiempo que pasó ya no lo podemos recuperar, perderlo tratando de hacer cosas es no vivir. ¡Adelante!

Bibliografía:

PNL

Poder sin límites”. Anthony robins. Editorial Diana

“Despertar tu gigante interior” Anthony Robins. Editorial Diana

“El éxito no llega por casualidad. Lair Ribeiro. Editorial Urano

AT

Nacidos para triunfar   Muriel James y Dorothy Jongeward- ABC

Juegos en que participamos. Dr. Eric Berne. Diana.

¿Qué dice usted después de decir Hola?  Dr. Eric Berne E_d diana

Autoliberación interior. S.J. Anthony de Melo. Sal Tertae

Educación Emocion al. Dr. Claude Steiner. Ed Vergara

 

 

OCTAVIO RIVAS SOLÍS

Hoy me enteré que murió Octavio Rivas Solís (México 1935/2015), médico cirujano que se especializó en medicina psicosomática y psicología deportiva.

Durante muchos años fue el psicólogo del equipo de futbol Pumas y, posteriormente, apoyó a la Selección Mexicana de Futbol, además de asesorar también a muchos otros equipos y deportistas.

Tuve la fortuna de conocerlo en 1975, cuando tomamos un curso de Análisis Transaccional en el Centro Médico del Seguro Social, hoy siglo XXI, impartido por la ALAT.

No conozco a otra persona con la capacidad de metabolizar y poner en práctica lo aprendido tan rápido como lo hacía Octavio. Su afán de estar al día y de superarse en todos sentidos, lo hicieron pionero en muchas disciplinas de la conducta humana.

Yo me formé profesionalmente en Análisis Transaccional (AT) con él, y con los especialistas que trajo a México, hasta convertirme en miembro clínico de ALAT.

Gracias a sus cursos, seminarios, sesiones terapéuticas y asesoría, conocí, no sólo la teoría, sino a poner en práctica la PNL, la Gestalt, el psicodrama, el manejo de terapia de grupo, la hipnosis, la bioenergética,  el proceso para cerrar un duelo tras la muerte de un ser querido, la Psicología deportiva, tantas y tantas cosas, que han sido herramientas muy útiles para mi desarrollo personal y profesional.

Su apoyo fue incondicional en todos sentidos y momentos. Por ejemplo, en una ocasión me pidió que impartiera unos módulos de AT en unos seminarios de 24 horas para 120 personas que él dirigía. A pesar de mi miedo, él me impulsó a hacerlo. Cuando pedí a los participantes una evaluación sobre mi desempeño, me dijeron que yo era una copia femenina de Rivas Solís, que fuera yo misma. Lo tomé en cuenta y empecé a volar con mis propias alas.

Considero que Octavio Rivas Solís aportó mucho a la Psicología deportiva, empresarial y educativa, y que dejó huella en miles de personas que lo recordarán como una figura trascendente que los ayudó a ser mejores personas.

Si me pidieran que dijera un rasgo relevante de su personalidad, diría la generosidad. Aprendía algo hoy y, al día siguiente, lo estaba compartiendo con todos, sin pedir nada a cambio.

Octavio. Gracias por haber sido mi maestro, mi terapeuta, mi coaching, mi modelo a seguir en muchos aspectos de mi crecimiento personal. Te recordaré siempre con cariño y respeto.

Diciembre 19 del 2014

Renovación 354

Somos responsables de lo que pensamos, sentimos, hacemos.

El hecho de que actuemos de una determinada forma porque así nos educaron nuestros padres, porque fue lo que vivimos en el medio en que crecimos, y/o fue el único modelo que recibimos de pequeños, no nos exime de nuestra responsabilidad.

Podemos tener ciertos patrones mentales disfuncionales o anacrónicos, que podríamos decir entraron a sangre y fuego, y ahí están. Es nuestra opción y nuestra decisión modificarlos por nuevos patrones sanos y asertivos.

Nuestros padres, o las personas que nos criaron, hicieron lo que pudieron para sacarnos adelante, con los recursos que tenían dada su historia personal. Pretender excusarnos al culparlos por lo erróneo de nuestra conducta es una evasión.

Vamos a agradecerles lo que nos dieron, poco o mucho, ya que es lo que podían darnos.

Vamos a llevar a cabo un proceso de auto-reparentalización si es necesario.

Vamos a crear nuevos patrones mentales y conductuales asertivos, actualizados, funcionales, que nos conduzcan hacia nuestras metas.

Vamos a hacernos responsables de nuestra forma de pensar, sentir y actuar.

Una manera de hacerlo es conocer la psicolingüistíca y modificar el uso de determinadas palabras o frases que, ya lo hemos comprobado personalmente, devienen en conductas disfuncionales.

Otra técnica es aplicar la PNL y programar nuestra mente para obtener resultados asertivos.

La Inteligencia Emocional es una herramienta muy poderosa para hacernos responsables de manejar nuestras emociones, procesar nuestros sentimientos, dejar atrás la basura emocional que nos impide ser libres, y optar por hacer crecer cada día nuestro cociente emocional.

Analizar nuestra personalidad mediante el Análisis Transaccional nos facilitará modificar nuestro Argumento de vida y cambiarlo por un Proyecto de vida de triunfadores.

Existen muchos recursos. Vamos a aplicar uno a la vez y, poco a poco, vamos a crear nuevas redes neuronales que nos brinden la paz y tranquilidad de transitar por el camino del SI.

Diciembre 8 del 2014

Renovación 343

Vamos a confirmar que no estamos jugando el rol de “salvador/rescatador”, “salvadora/rescatadora” con nadie, lo cual es muy frecuente entre las personas co-dependientes.

Una persona busca relacionarse con personas que tienen alguna patología, mental o física, que los inspira a “ayudarlos”.

Veamos un ejemplo: Puede ser que uno de los dos sea bipolar y la relación con él/ella sea como vivir todo el tiempo en una montaña rusa emocional.

Cuando está en la etapa maníaca, la otra persona es encantadora, magnífica amante, simpática, dicharachera, complaciente. En cuanto las cosas no salen como ella quiere puede caer, en forma súbita, a la depresión, y ahí empieza con amenazas de todo tipo: “Me suicido si me dejas”, “me enfermo si te vas de mi lado”, etc., hasta que logra que la otra persona lo “rescate”, lo “ayude”, lo complazca, haga lo que el/ella quiere, tras lo cual, vuelven a ser eufóricos y agradables. Un miembro de la pareja es rescatador(a) y el otro, víctima, tras lo cual se invierten los roles en una lucha sin fin.

Podemos ver esto muy claro gracias al triángulo dramático de Karpman, que es un modelo psicológico y social de la interacción humana mediante el Análisis Transaccional, descrito por primera vez por Stephen Karpman, en su artículo de 1968 «Fairy Tales and Script Drama Analysis», que comprende una víctima, un perseguidor y un rescatador o salvador.

Nosotros somos rescatadores si satisfacemos las necesidades de los demás, inclusive nos anticipamos a ellas, les arreglamos sus asuntos, nos preocupamos por ellos, cosa que hacemos para satisfacer una necesidad compulsiva de escapar de nuestros problemas o de nuestra patología emocional.

No se puede cambiar a las personas.

A la única persona que podemos cambiar es a nosotros mismos.

Cuando intentamos controlar o dirigir el cambio de los otros, nos volvemos co-dependientes y pasamos a ser controlados.

Esto se agrava si alguien es controlado por la enfermedad de una persona, bipolaridad, alcoholismo, desórdenes de alimentación.

Las víctimas son capaces de cuidar de sí mismas y de hacerse responsables de su persona y de su enfermedad, lo cual las dos personas se niegan a aceptar para seguir en el juego.

Tomemos conciencia si ya no hay nada de esto en nuestra vida.

Consultar:
• Berne, Eric (1975). “What Do You Say After You Say Hello?” Nueva York. Editorial Grove Press. ¿Qué dice usted después de decir Hola?
• Berne, Eric. (1964). “Games People Play”. “Juegos en que participamos”. Disponible para bajarlo en internet.

Octubre 7 del 2014

Renovación 281

Conviene que revisemos si somos perfeccionistas y la forma en que eso ha afectado nuestras relaciones.

En Análisis Transaccional se maneja un impulsor de la conducta llamado “Sé Perfecto”. Esto es algo que está grabado en nuestra mente desde niños a través del ejemplo de nuestros padres, o de quienes nos criaron, y de sus frases y manera de tratarnos.

Por ejemplo, unos padres perfeccionistas le dirán al niño:

– “Lo hiciste bien, pero esto y lo otro está mal”

– “Puedes hacerlo mejor la próxima vez”

– “Si te fijas bien, verás que falta que lo hagas mejor”

“Nunca terminas bien las cosas”

– “Dejas todo a medias” (la labor fue terminada)

– “Tú eres de 10, deja las otras notas para los mediocres”.

El modelaje que le darán al niño será el de unas personas insatisfechas con lo que hacen, por bien o completo que esté para los demás, ya que ellos piensan que pueden esforzarse más, lograr la perfección, y se sienten inseguros con los resultados obtenidos.

Es probable que tengan una imagen de sí mismos ideal, sin defectos, perfecta, y que todo lo que no esté a la altura de esa visión inalcanzable, sea defectuoso para ellos.

¿Qué podemos hacer?

* Terminar con esas vocecita interior que nos exige la perfección

* Eliminar la imagen idealizada de nosotros mismos

* Aceptarnos como somos, con cualidades y defectos

* Hacer un inventario de nuestro potencial desarrollado

* Identificar el potencial no desarrollado que está ahí, esperando ser utilizado

* Aceptar a los demás como son, sin exigir o esperar que sean como nosotros queremos que sean

* Aprender de nuestros errores sin sentirnos culpables.