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Mayo 31 del 2014

Renovación 152

Cuando modificamos nuestra manera de pensar y de sentir y, por lo tanto, nuestro comportamiento, es probable que las relaciones con las personas que nos rodean cambien también. Ello se debe a que con muchos de ellos hemos estado en juegos psicológicos, en una situación viciada y no sana.

Es el momento de abrirnos a nuevas amistades, a entablar relaciones con grupos diferentes, con los que compartamos metas, por ejemplo, el de las clases de computación, de tenis, de cocina, de la universidad. Ahí conoceremos a muchas personas y, tal vez con una o dos podamos iniciar una amistad que nos brinde ratos amables.

Con las personas disfuncionales pondremos distancia, ya sea poco a poco o en forma radical. Recordemos que “a la única persona que puedo cambiar es a mí mismo”, por lo que si ellos siguen en su patología, no tiene sentido seguir conviviendo con ellos.

Esto se dificulta un poco cuando se trata de la familia cercana. Es conveniente poner distancia, escucharlos, poner límites para que no entren a nuestra intimidad, proporcionales información sobre la ayuda que estamos recibiendo, dejar a la mano libros, folletos, anuncios de cursos para dejar la codependencia, sin decir nada más, y darles mucho cariño, tenerles paciencia, compartir con ellos alegrías y logros.

Marzo 20 del 2014

Renovación 80

Observar, analizar, evaluar en forma objetiva, a los integrantes de nuestra familia nos va a facilitar decidir con quién nos queremos relacionar más íntimamente, y de quién vamos a alejarnos, o a poner límites que nos permitían responsabilizarnos de nosotros mismos, al mismo tiempo que dejamos que ellos se responsabilicen de ellos y sus acciones.

Vamos ahora a detectar cómo son nuestras relaciones fuera de la familia, cómo es nuestro círculo de amigos y conocidos.

¿Nuestro “mejor amigo o amiga” es una persona enfermiza, que siempre está quejándose por todo, al que le
“suceden todas las desgracias”?

¿En nuestro grupo de amistades predomina el conformismo, la mediocridad, los “fracasados”, las personas co-dependientes?

Hay varios refranes que tienen que ver con la pareja y los amigos: “Cada oveja con su pareja”, “La buena yunta, Dios la cría y ellos se juntan”. El mensaje es que nosotros vamos a buscar quién empate con nosotros (pareja y amigos), y vamos a atraer, inconscientemente, a las personas que necesitamos para cumplir con nuestro argumento de vida de perdedores, víctimas, no ganadores, o que caminen con nosotros por el sendero del logro y los éxitos.

Si nos sentimos inseguros, tal vez busquemos amigos que valgan menos que nosotros para sentirnos superiores a ellos, en lugar de encontrar un grupo donde el reto y la lucha por mejorar sea el pan nuestro de cada día.

Así que la clave está en nosotros mismos, en cómo nos vemos, cómo nos valoramos y cómo nos sentimos. Los demás son ellos, como son, no como nosotros queremos que sean y no es nuestra responsabilidad, ni nuestra tarea, cambiarlos.

Vamos a responsabilizarnos de elegir y cultivar nuestras amistades. Tomemos en cuenta que vamos a atraer a personas que tengan los mismos intereses, gustos, motivación, que nosotros, y que hay personas con problemáticas serias, que prefieran estar en el limbo, o jugando juegos psicológicos todo el tiempo para poder culpar a los demás de lo que “les pasa”, y seres humanos valiosos, honestos emocionalmente, con un Proyecto de vida de triunfadores. Tenemos el privilegio de elegir con quiénes queremos realacionarnos. Es nuestra rersponsabilidad y nuestro derecho.

“Vamos a relacionarnos con personas sanas, funcionales, que sean nuestros compañeros y compañeras en el camino de la superación y la trascendencia”,

ENERO 1 del 2014

Ya empezamos un nuevo año. El año de nuestro renacimiento. Vamos a abrir los ojos a la vida con una mirada de gratitud hacia todo lo que SÍ TENEMOS, y de acuerdo a nuestras creencias, vamos a dar las gracias por ello.

Gracias (Dios, Vida, Energía Cósmica, Universo, Buda, Jehová, Alá, etc.) por:
• Estar vivo.
• Estar “completo”, tener todos mis sentidos y tener mis brazos piernas, todas las partes de mi cuerpo.
• Tener un cerebro que funciona, libre de enfermedades.
• Poder caminar, levantarme, transportarme adónde deseo.
• Poder respirar y nutrir mi organismo con el oxígeno que requiere.
• Mi familia.
• Tener un techo.
• Tener qué comer todos los días
• Mis amistades.
• Ser capaz de amar y dar ternura.
• Por poder perdonarme mis errores.
• La libertad de pensar, sentir y actuar como me conviene.
• Todas las vivencias, dolorosas o gratas, que me han dado la oportunidad de crecer, aprender, avanzar, trascender.
• Otros….

Si tú tienes una parte de la “carrocería” abollada, o llegó a esta vida con algún faltante (accidente, amputaciones, discapacidad genética, etc.), tú punto de partida es otro. Vamos a encontrar el sentido de tu vida al aceptar el reto de salir adelante en tus circunstancias. Por mucho que te falte, es mucho lo que tienes. Identifícalo y da las gracias por ello.

Sólo esto vamos a hacer hoy, agradecer lo que sí tenemos y valorarlo.

Si puedes, sal a dar una caminata y ve cuántas cosas bellas hay a tu alrededor, por ejemplo, ayer observé un árbol de duraznos, con sus ramas llenas de botones que, desafiando el frío y el mal tiempo, se convertirán en flores y después, en unos deliciosos frutos. Lo mismo podemos hacer nosotros y florecer más adelante.

Descansa y acumula fuerzas para empezar mañana tu año laboral.