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Enero 20 del 2014

Cuando nacimos nos dieron una maquinaria perfecta, asombrosa, única, y los primeros años nos ayudaron a cuidarla, mientras nos enseñaban como hacerlo nosotros. Llegó el momento en que fuimos autónomos en ese sentido, y no siempre le hemos dado el mantenimiento ni el cuidado necesario.

Vamos hoy a cuidar nuestro cuerpo y, mientras lo aseamos, vamos a aceptarlo, a mimarlo, a dejar que el agua corra desde la cabeza para que se lleve las toxinas. Vamos a ejercitarlo, tal vez caminemos 30 minutos, subamos varias veces la escalera de la oficina, hagamos algunos movimientos gimnásticos en el jardín, para mantenerlo flexible y dinámico, si no tenemos un gimnasio al que acudir. Vamos a alimentarlo con comida sana, nada de comida chatarra. Vamos a cubrirlo del frío y vigilar qué necesita. Vamos a escucharlo.

También vamos a cuidar qué alimento le damos a nuestro cerebro. ¿Algún crucigrama, sudoku, sopa de letras, como gimnasia? ¿Algún pensamiento o reflexión positiva?

Es importante estar al tanto de lo que sucede en nuestra ciudad, nuestro país, el mundo, y podemos seleccionar algún noticiero matutino que no sea amarillista, cuyo contenido no sea una cloaca de todo lo podrido del mundo, sino una mezcla de eventos positivos (descubrimientos científicos, avances, logros) y las inevitables desgracias de guerras, terroristas, asaltantes. Enfatizo no escuchar noticieros antes de irse a dormir, alimentar tu mente con cosas negativas antes de dormir no te va a hacer más listo. Entérate por la mañana cuando, tal vez, puedas hacer algo para remediar o prevenir alguna desgracia.

Vamos a darnos unos minutos para relajarnos, para meditar, para agradecer el estar vivos, y vamos a hacer lo necesario para cuidarnos en todos los aspectos.

ABRIL

Cuando termine este mes habrá transcurrido una cuarta parte del año, por lo que vale la pena revisar cómo vamos en nuestro proyecto de renovación:

• ¿Has sostenido tu plan de ejercitarte? No importa cómo, ni si es en un gimnasio, caminando, haciendo pesas en tu casa con bolsas llenas de frijoles, lo que cuenta es la constancia y empeño que pongas en ello.

• ¿Tienes ya unos hábitos de sueño sano? ¿Erradicaste ya los trastornos del sueño, las pesadillas o temores nocturnos?
• ¿Has incorporado a tu vida un régimen alimenticio adecuado para tu edad, sexo. actividad, presupuesto, condiciones de vida?

• ¿Te das un espacio para estar contigo mismo y reflexionar sobre tus avances, retos, sueños, alegrías y tristezas?

• ¿Has incorporado la Inteligencia Emocional, con todas sus competencias, a tu manera de pensar, sentir, actuar?

• ¿Estás haciendo algo por preservar tu entorno?

• ¿Participas en algún proyecto de ayuda social?

• ¿Has incrementado tu espiritualidad?
• ¿Te permites tener ratos de ocio, sólo y en grupo, en los que te diviertas, te rías y disfrutes?

El mejor, más importante proyecto que tienes es tu Proyecto de Vida personal que, a estas alturas, ya tienes por escrito. ¿Has cumplido tus metas? ¿Has superado los obstáculos que han surgido? ¿Es necesario modificar algo?
Evalúa todo y refuerza aquéllos aspectos que requieran mayor supervisión.

Tú puedes triunfar.

Empieza hoy a hacerlo.

¡Adelante!

LOS GENES Y LAS ENFERMEDADES

Hace algún tiempo leí, en la revista Time, sobre las distintas actitudes que estaban tomando los investigadores de la genética, en todas sus ramas, de acuerdo con la bioética que aplicaban a sus trabajos.  Un grupo de ellos planteaba el hecho de que, a un feto se le hiciera un análisis de ADN para conocer a cuáles enfermedades estaba propenso, en qué etapa de su vida ocurriría eso, no consideraban conveniente informarlo a los padres, ya que esta información cambiaría la forma de tratar al niño cuando naciera, y si era propenso a sufrir accidentes cardiovasculares en la década de los cuarentas, viviera en la angustia todos los años previos. En otras palabras, era condicionar la vida a una enfermedad futura que podría llegar o no.

Por otro lado, algunos investigadores decían que, si las personas recibían esa información, podrían tomar todas las medidas precautorias para evitar el arribo de dicha enfermedad.

Ambas posiciones tienen bases y están dentro del campo de la bioética, que todavía está en vías de implantarse y respetarse en todos los países.

Desde el punto de vista mental, está comprobado que una amenaza imaginaria genera la misma descarga de adrenalina, que un peligro real inminente, y sabemos que si no manejamos en forma adecuada todos los elementos bioquímicos que el estrés generó en nuestro organismo, corremos el riesgo de enfermarnos o de tener un accidente serio.

Si aceptamos esta premisa, el saber que pueden enfermarse a los 40 años, será tomado por algún grupo como un estrés sostenido en el tiempo, el que cobrará indefectiblemente su precio.

Si nos importa nuestro cuerpo, nos amamos y nos respetamos, vamos a vivir sanamente, eso quiere decir que tendremos una ingesta equilibrada para nuestro sexo, edad, actividades y condiciones de vida; así como que haremos ejercicio para mantener en forma nuestro organismo, y también que cuidaremos nuestro descanso, nuestro sueño, nuestro esparcimiento, etc. Si hacemos todo esto, no necesitamos saber a qué enfermedad somos propensos, vamos a evitar y prevenir todas.

Existe  también la sugestopedia, la programación mental, el “cocowash”, que logran que la persona atraiga y propicie aquello que quiere evitar.

Así que cada quién decidirá qué prefiere en este sentido. Nada más que ahora, ha surgido otra información muy inquietante: los análisis genéticos que permiten conocer la propensión a contraer determinadas enfermedades, que son almacenados en la Red, corren peligro de caer en manos no autorizadas que pueden utilizarlos para distintos propósitos.

En la página 58 de la Revista semanal de El País, No. 1904, del domingo 24 de marzo, aparece un artículo firmado por Luis Miguel Ariza, al que titula “Marcado por los genes”. en el que menciona cómo Yaniv Erlich, genetista del Instituto Whitehead del MIT, y Mesissa Gymrek, estudiante del doctorado del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) crearon un algoritmo matemático especial que les permitió conocer información genética de 50 personas, sin que éstas tuvieran que donar su ADN, lo cual dieron a conocer el pasado mes de enero en la revista Science, y dieron a conocer al Instituto Nacional de la Salud de estados Unidos esta laguna en la seguridad.

La posibilidad de que piratas cibernéticos se roben la información genética se facilitará cada día, y ella podrá ser utilizada para favorecer o eliminar posibilidades de superar puestos en el trabajo, contratación de seguros de vida, promociones de determinados productos de consumo, etc.

Vale la pena investigar sobre el tema y decidir si contratamos alguna de las empresas que se anuncian en internet, para que nos digan qué riesgo tenemos de padecer ciertas enfermedades, sabiendo que cualquiera puede, el día de mañana, obtener esa información para obtener algún beneficio.

RENOVACIÓN TOTAL (1)

Según el diccionario, renovar significa:
• Hacer que una cosa esté como si fuera nueva.
• Restablecer una relación u otra cosa que se había interrumpido.
• Cambiar o sustituir una cosa por otra nueva o más moderna.
• Cambiar una cosa que ya no es válida o efectiva por otra de la misma clase.
• Dar un nuevo impulso o carácter a algo.

Si nos adentramos en el sentido de estas definiciones, tenemos una labor muy interesante por realizar para que entremos a la nueva era, a una nueva etapa, o a un año nuevo de nuestras vidas.

Conviene empezar por nuestro organismo, ya que es el que alberga todo lo que somos y nos facilita todo lo que queremos ser o lograr.

Por lo general nos llenamos de actividades y compromisos, de obligaciones y tareas “imprescindibles” según nosotros y, no nos damos tiempo ni oportunidad de revisar la maquinaria (nuestro cuerpo) ni de darle mantenimiento. ¿Cuándo fue la última vez que te hiciste un chequeo básico para ver que todo estaba en orden? Esperar a que las cosas fallen para remediarlas es correr un riesgo muy grande de, tal vez, no llegar a tiempo para ello.

¿Escuchas a tu cuerpo con atención? Si aprendemos a hacerlo, él nos dice cuando le falta alguna sustancia (sal, azúcar, agua potasio, etc., para que se la administremos con elementos orgánicos, no químicos, por ejemplo, a una amiga le estaban dando unos calambres muy fuertes. Le pregunté cómo estaba su ingesta de potasio y si estaba tomando al menos dos litros de agua al día. Estaba fallando en ambos aspectos. Cuando lo corrigió no volvió a sufrir calambres.

Puedes tomar una ración de papaya, jugo de ciruela, melón, un plátano pequeño, 1/3 taza de pasas, un mango o kiwi mediano, una naranja pequeña o media taza de jugo de naranja, una pera.

En menor cantidad, otras frutas contienen también potasio: durazno, sandía, manzanas, piña enlatada, fresas frescas, mandarinas, uvas, arándanos frescos.

Dentro de los vegetales contamos con el jitomate o el jugo de jitomate, aguacate, papa, espárragos frescos, calabaza cocida, champiñones cocidos, coles de Bruselas frescas, ejotes, zanahorias, coliflor, brócoli, pepino, lechuga.

Algunos alimentos que son fuente de proteínas y que contienen potasio son: frijoles, lentejas, leche de soya, salmón horneado, salmón ahumado, semillas de girasol, carne de res, mantequilla de cacahuate, cacahuates salados, huevo.

Podemos tomar también yougur, leche, queso cottage o ricota, helado de vainilla, queso cheddar o americano, una barra de chocolate.

Como ven, la lista es enorme y algo podemos incorporar a nuestra dieta si no lo estamos tomando en cuenta para mantener el equilibrio. Busquen en internet sugerencias, equivalencias, información médica y documéntense sobre lo que les conviene comer en una dieta balanceada y equilibrada.

Revisar todo el tracto intestinal, a partir de la boca, es indispensable. Una caries puede traer consigo una serie de enfermedades, inclusive del corazón. Mantener nuestra boca limpia y sin fuentes de infección es el punto de partida para una digestión sana.

¿Masticas bien toda la comida, o tragas o deglutes en grandes bocados tus alimentos? ¿Tu estómago está sano y no protesta al procesar lo que comes? ¿Tus intestinos funcionan bien y con regularidad o están siempre inflamados y adoloridos?

Vamos a empezar con la alimentación. Toma unos minutos cada día para planear lo que vas a ingerir esa jornada. Prefiere los alimentos frescos y preparados en casa, a los que tienen conservadores o venden en la calle. Invertir esos minutos te puede redituar muchas horas de bienestar.

Seguiremos nuestro programa de renovación próximamente.