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Octubre 6 del 2014

Renovación 280

Parte de las cadenas que nos aprisionan en la codependencia es la necesidad compulsiva de controlar todo, y a todos a nuestro alrededor.

Pretender controlar a los demás es anular su derecho a ser autónomos, independientes y responsables de sí mismos. Digo pretender porque si llegamos a ejercer control sobre alguien, en forma paralela, estamos propiciando que se genere la rebeldía, la inconformidad, el resentimiento.

Podemos utilizar algunas herramientas para controlar a nuestra pareja como el dinero o el sexo y, tarde que temprano, la estrategia se volverá en nuestra contra.

Podemos amenazar con quitarle la vida a alguien, o dañarlo en forma severa, y la persona se someterá hasta que termine por irse, por atacarnos o por dejarse morir, con lo que no logramos ejercer el control mucho tiempo.

No podemos controlar lo que les pasa a los demás. Si mi familiar es diabético o alcohólico, puedo favorecer que él o ella controle su enfermedad para que no avance, yo no puedo decidir por ella qué va a comer o beber.

Si un ser querido padece Alzheimer, no podemos controlar la enfermedad, podemos prevenir en ocasiones y propiciar que el deterioro no sea tan rápido, mediante medicamentos que la persona enferma va a tomar, no nosotros.

Por eso es conveniente recordar la oración de la Serenidad:

serenidad

Marzo 19 del 2014

Renovación 79

A nuestra familia no la escogemos, ahí nacimos, son nuestros padres, abuelos, tíos, hermanos, y pueden ser personas sanas o disfuncionales. Conviene que nos percatemos si están en los extremos: salud mental y emocional o patologías y disfuncionalidad. También pueden estar en cualquier punto intermedio.

Ubicarlos con toda objetividad nos permitirá decidir la frecuencia y la forma en que vamos a relacionarnos con ellos. Mis abuelos pueden ser un misógino y su víctima, esa es su vida. Yo puedo visitarlos de vez en cuando, no entrar en juegos psicológicos con ellos, hablar del tiempo y los acontecimientos del momento, y salir por piernas.

Con todos los demás, ya sea que vivamos juntos o no, lo importante es no caer en juegos psicológicos, donde hay un fin ulterior conocido por ambas partes, que nos va a hacer sentir mal a los dos, y a reforzar el argumento de vida negativo de los dos.

El libro “Juegos en que participamos”, del Dr. Eric Berne, aporta una gran información al respecto y un análisis completo de por qué jugamos determinado juego, cuál es nuestra motivación oculta, y cómo podemos salirnos de esa comunicación negativa.

Respetar a los demás es básico, después de comprenderlos y aceptar su personalidad. Respetar es no pretender cambiarlos, aunque nos duela su conducta disfuncional, por ejemplo, el que sean adictos al alcohol o las drogas. Ellos son responsables de su conducta. Nosotros no vamos a ser sus cómplices y tampoco sus jueces.

Lo que vamos a hacer es relacionarnos con sus partes sanas en la medida de lo posible, asesorarnos sobre cómo tratar a una persona con esa adicción, detectar qué busca recibir a través de ella y darle la ternura, aprobación de sus acciones positivas, aceptación de sus carencias y defectos (el alcoholismo no es un defecto ni un vicio, es una enfermedad), y tomar nuestra distancia emocional, e incluso física si es necesario.

“Vamos a establecer relaciones sanas con nuestra familia. Es la forma óptima de ayudarlos y ayudarnos”.

Marzo 3 del 2014

Renovación 62

En este proceso de mejora continua que estamos llevando a cabo, es muy importante que estemos conscientes del nivel de codependencia que hemos venido sufriendo desde tiempo atrás. ¿Desde los primeros años de vida? ¿Durante la infancia? ¿Después?

Para que no nos asuste la palabra codependencia, veamos qué significa en términos coloquiales: es el proceso en el que dos organismos dependen uno del otro.

Dependencia es cuando un organismo requiere del otro para su sobrevivencia, el ejemplo más claro es la dependencia del feto en el útero. El embrión y/o feto depende al 100% de la placenta (en su caso la probeta) y sin ella, muere.

El niño nace y la meta de los padres es que tenga una formación integral que le permita ser INDEPENDIENTE y AUTÓNOMO.

El bebé, el niño y el adolescente, van a luchar por obtener esa independencia, sólo que hay unos padres para los que “la razón de vivir son sus hijos”, que no los dejan ser, los sobreprotegen y los hacen emocional, física, mental, intelectualmente, dependientes de ellos para justificarse por su vacío existencial.

Así, los hijos necesitarán a los padres en forma enfermiza, y los padres seguirán sobreprotegiendo a sus hijitos aunque tengan 50 años.

En ocasiones hemos visto cómo una niña cuyo padre es alcoholico y la madre vive en la depresión y el llanto, tiene que cuidar a ambos, escuchar sus quejas uno del otro, y quedarse con un hueco en su formación al no tener el modelaje de seres resueltos, sanos y amorosos.

Esa niña se vuelve codependiente y crecerá buscando a quién “salvar” entre quienes la rodean, siendo probable que no pueda construir una relación de pareja sana y equilibrada, con metas comunes en el que cada uno tenga su Proyecto de vida individual, diseñen juntos un Proyecto de pareja y, llegado el momento, uno familiar.

¡Dios mío! ¡Ayúdame a tomar las medidas necesarias para romper con mi codependencia y ser responsable de mí misma en todos los sentidos!

ENERO 4 DEL 2014

RENOVACIÓN.
El número cuatro se asocia con el sentido práctico. Ahí tenemos un mensaje. Otro es el número del día de hoy = 3 que se asocia con el gozo o placer. Puedes elegir uno de ellos o utilizar ambos para lo que quieras hacer hoy.

Ya amaneció, dimos las gracias por estar vivos (o por alguna otra cosa que a ti te interese), has decidido tenerte paciencia, relajarte al menos unos minutos al día, ahora vamos a ser pragmáticos.

Revisa tus objetivos y metas para este año bajo ese prisma. Sé realista. Define, concreta, precisa, qué quieres hacer, en cuánto tiempo, cómo vas a lograrlo, cuáles son los recursos materiales, físicos, mentales, espirituales, que requieres para alcanzarlos, quién te va a dar retroalimentación, apoyarte en el camino, dónde los vas a llevar a cabo y cómo vas a medir tu avance.

Nada de buenas intenciones: adelgazar, hacer ejercicio, llevar la fiesta en paz, no enojarme, beber menos alcohol, etc. Define lo que vas a hacer con un enfoque práctico, realista.

Si eres alcohólico, recuerda que el alcoholismo es una enfermedad progresiva y mortal. No es un vicio. Es una adicción que, en muchas ocasiones, se dispara con más facilidad si hay una predisposición genética. Busca ayuda en Alcohólicos Anónimos (AA)que, según muchos especialistas, es la forma más segura de controlar el alcoholismo. Ya sabes que no hay cura y el que el alcoholismo se puede controlar. Pide a tus familiares que acudan a los grupos de ALANON, donde pueden aprender a manejar su codependencia. Todos pueden leer y trabajar un libro de AA titulado VALOR PARA CAMBIAR, que cuesta muy poco dinero y vale oro. Puedes empezar tu Programa de los Doce Pasos HOY.

Enfrentar muchos problemas al mismo tiempo puede ser desgastante, y se corre el riesgo de no lograr resolver ninguno. Elige el que más se te facilite, el que menos resistencia al cambio te presente, o el que genere más peligro para tu sobrevivencia. Así, cuando veas que lo estás logrando, empiezas el segundo y luego el tercero.

Pretender decir que vas a adelgazar 30 kilos, dejar de fumar, no beber alcohol si eres adicto, cambiar tu presencia, estudiar, trabajar y ganar mucho dinero, todo al mismo tiempo, puede ser una trampa. Lo más delicado ahí sería controlar la enfermedad del alcohol, con lo que vas a fortalecer tu autoestima. Cuando ya estés en el camino, puedes elegir si dejas de comer en exceso o dejas de fumar. Las dos son adicciones orales. Una a la vez, por favor.

Busca ayuda de grupos especializados gratuitos y/o de un médico especialista, psicólogo, psiquiatra, bariatra.Recurre a tu intuición, a tu Pequeño Profesor en AT, para que sepas por dónde puedes iniciar tu camino.

Dentro de ti están todas las respuestas. Acalla tu mente. Aléjate del ruido exterior y echa un clavado al interior de tu esencia, de tu fuente de energía, conéctate con la energía universal y establece un flujo armónico que te lleve hacia el bienestar. Puedes hacerlo. Es la tarea de hoy.

BEBER MENOS ALCOHOL

Ha sido aprobado en Europa el primer fármaco que ayuda a beber menos alcohol.

Existen varios tratamientos farmacológicos que utilizan médicos y psiquiatras que atienden a personas adictas al alcohol, para lograr que no siga bebiendo. Uno de los más conocidos es el Antabus (disulfiram), que bloquea el proceso de metabolización del alcohol en el paciente, por lo que si bebe, acumula metabolitos tóxicos en el cuerpo y sufre mareos, palpitaciones, vómitos, náuseas, puede bajarle la presión, en fin, sentirá un malestar muy grande. Es una técnica de aversión que puede dar resultados en algunos casos. La opción es una abstinencia total y esto hace el reto mucho más grande.

Aparentemente ha surgido otra posibilidad: la Agencia Europea del Medicamento dio el visto bueno a la molécula de nalmefeno, y la Comisión Europea aprobó el jueves pasado su venta con el nombre de Selincro, para tratar el abuso del consumo de alcohol, después de amplias investigaciones en los que se probó la eficacia de este fármaco en 2000 pacientes, en los que se observó una reducción de consumo del 40% al terminar el primer mes, y del 60% a los seis meses del tratamiento.

La empresa finlandesa Biotie Therapies, que desarrolló el medicamento y el laboratorio danés Lundbeck, que lo elaborará y comercializará, mencionan que el nalmefeno se dirige a “personas adultas con dependencia alcohólica que tienen un nivel de consumo de alto riesgo”. La OMS (Organización Mundial de la Salud) dice que se puede considerar de alto riesgo el consumo medio regular que supere los 40 gramos diarios de alcohol en mujeres (4 cervezas o dos mezclas), y más de 60 gramos en hombres. Lo recomendado es 20 o 24 gramos de vino o cerveza para los hombres, y la mitad para las mujeres.

El Selincro puede colaborar al tratamiento de las personas adictas, siempre y cuando ellas quieran tomar menos alcohol. No es una panacea ni servirá para todas las personas por igual. El estudio de los aspectos psicosociales, biológicos, psiquiátricos en muchos casos, es indispensable para establecer un tratamiento-programa específico para cada caso. Las terapias grupales y/o individuales, pueden acelerar el proceso de alejamiento del alcohol y evitar recaídas en el futuro.

Fuentes:

www.ema.europa.eu

www.biotie.com

www.pmline.com

www.investor.lundbeck.com

www.pharmatimes.com

www.globenewwire.com