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VIDA ARTIFICIAL

Nos referimos al éxito en las investigaciones llevadas a cabo bajo la tutela del especialista en ADN, Srinivasan Chandrasegaran, quien dirige su propio laboratorio en la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins en Baltimore, USA, y Jef Boeke, recientemente nombrado director del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, con un copioso grupo de alumnos de biología (mencionan a todos en el artículo publicado en la revista Science), en las que lograron producir ADN de manera sintética en una célula compleja, como las de los animales, las plantas y el ser humano.

Estos expertos crearon el primer cromosoma complejo fabricado desde cero en un laboratorio, y demostraron que cumple las mismas funciones que uno natural, y que no interfiere en la vida normal de la levadura del pan que usaron como modelo.

La investigación se considera un parteaguas en el camino de la ciencia, aL que los expertos han comparado con la secuenciación del genoma humano, y conduce a la posible producción de microorganismos capaces de producir biocombustibles, vacunas, alimentos, fármacos, con genes artificiales que realizarían funciones programadas por el ser humano.

La visión y decisión de Boeke y Chandrasegaran, quienes dedicaron más de siete años y supieron motivar a 60 alumnos de biología para que trabajaran en el proyecto “Crea un genoma”, demuestra que, cuando se tiene una meta específica que va a aportar cosas positivas a la ciencia y a la humanidad, se puede infundir la constancia y dedicación a muchas otras personas.

Para obtener los artículos completos, consultar:

http://www.sciencemag.org

Published Online March 27 2014
Science 4 April 2014:
Vol. 344 no. 6179 pp. 55-58
DOI: 10.1126/science.1249252

http://www.jornada.unam.mx

http://www.lifescience.net/

http://www.elpais.com

http://www.expansion.com

http://www.elmundo.es

http://www.cidbio.org

http://www.elmundo.es

MAPA GENÉTICO DEL CÁNCER

En el periódico El País del día de hoy, viernes 29 de marzo, en la página 28, el periodista Javier Sanmpedro publicó un artículo muy completo al que tituló: “El mayor mapa genético del cáncer”. Como sé que este tema les interesa, lo comparto en este espacio.

Sampedro plantea que ya no se busca una penicilina contra el cáncer porque la mitad de los cánceres ya se curan. La guerra contra la otra mitad se libra en dos frentes:
Diagnóstico precoz
La genómica, los conceptos y tecnologías del ADN.

Esta última tiene ya cerca de 10 años de investigar, en los que ha aportado a la oncología una gran cantidad de nuevos conocimientos. Los primeros esfuerzos de la genómica del cáncer se enfocaron a las mutaciones heredadas que hacen que una persona tenga una alta propensión al cáncer.

Los avances en las técnicas de secuencias de ADN, han favorecido que se puedan catalogar las mutaciones somáticas, es decir las que surgen el cuerpo del individuo y no son heredadas, que conducen al crecimiento de los principales tipos de tumores. Las revista Science ha publicado cuatro artículos sobre este tema y su subsidiaria Science Signalling, sacó dos números especiales sobre los avances en la genómica del cáncer.

Se sabe que hay más de 200 enfermedades de cáncer y que cada persona es un enfermo diferente, con variables únicas, por lo que la búsqueda es compleja.

Menciona que Bert Wogelstein, quien obtuvo el premio Príncipe de Asturias en 2004, junto con Judah Folkman, Tony Hunter, Joan Massagué Solé y Robert Weinberg, por su contribución a la genética del cáncer, es también uno de los grandes pioneros de la genómica del cáncer (aplicación de las nuevas tecnologías de lectura de ADN a la lucha contra el cáncer), por ejemplo, descubrió el gen APC, que controla el mecanismo de crecimiento celular en el colon y ha colaborado en la búsqueda de otros genes relacionados con tumores cancerígenos.

Este investigador, nació en Baltimore, Maryland, USA, en 1949 y obtuvo su primera licenciatura en Matemáticas en la universidad de Pennsylvania, graduándose con summa cum laude en 1970 y, cuatro años después obtuvo su doctorado en Medicina en la Universidad John Hopkins, donde es profesor, además de trabajar como investigador del Instituto Médico Howard Hughes.

Los trabajos de investigación sobre el tema abrieron un mundo de posibilidades, por lo que se creyó iba a ser muy difícil de llegar a conclusiones, mas ahora han empezado a plantear principios generales para que, aunque cada tumor, incluso comparándolo con los de su mismo tipo y subtipo, sea un mundo con un contenido genético único e irrepetible, los sistemas de comunicación intracelular afectados son similares en distintos tumores.

Dice Vogelstein y sus colegas: “En el futuro, el mejor plan de gestión para un paciente con cáncer estará basado en un análisis del genoma de su línea germinal (el que ha heredado de sus padres) y el genoma de su tumor. Y el futuro empieza hoy”.

Si a ustedes les interesa el tema, les proporciono las siguientes direcciones donde pueden obtener mucha información al respecto:

www.humangenetics.jhmi.ed.

www.hhmi.org

www.hopkinsmedicine.org

www.nobelweekdialogue.org

www.elpais.com

LOS GENES Y LAS ENFERMEDADES

Hace algún tiempo leí, en la revista Time, sobre las distintas actitudes que estaban tomando los investigadores de la genética, en todas sus ramas, de acuerdo con la bioética que aplicaban a sus trabajos.  Un grupo de ellos planteaba el hecho de que, a un feto se le hiciera un análisis de ADN para conocer a cuáles enfermedades estaba propenso, en qué etapa de su vida ocurriría eso, no consideraban conveniente informarlo a los padres, ya que esta información cambiaría la forma de tratar al niño cuando naciera, y si era propenso a sufrir accidentes cardiovasculares en la década de los cuarentas, viviera en la angustia todos los años previos. En otras palabras, era condicionar la vida a una enfermedad futura que podría llegar o no.

Por otro lado, algunos investigadores decían que, si las personas recibían esa información, podrían tomar todas las medidas precautorias para evitar el arribo de dicha enfermedad.

Ambas posiciones tienen bases y están dentro del campo de la bioética, que todavía está en vías de implantarse y respetarse en todos los países.

Desde el punto de vista mental, está comprobado que una amenaza imaginaria genera la misma descarga de adrenalina, que un peligro real inminente, y sabemos que si no manejamos en forma adecuada todos los elementos bioquímicos que el estrés generó en nuestro organismo, corremos el riesgo de enfermarnos o de tener un accidente serio.

Si aceptamos esta premisa, el saber que pueden enfermarse a los 40 años, será tomado por algún grupo como un estrés sostenido en el tiempo, el que cobrará indefectiblemente su precio.

Si nos importa nuestro cuerpo, nos amamos y nos respetamos, vamos a vivir sanamente, eso quiere decir que tendremos una ingesta equilibrada para nuestro sexo, edad, actividades y condiciones de vida; así como que haremos ejercicio para mantener en forma nuestro organismo, y también que cuidaremos nuestro descanso, nuestro sueño, nuestro esparcimiento, etc. Si hacemos todo esto, no necesitamos saber a qué enfermedad somos propensos, vamos a evitar y prevenir todas.

Existe  también la sugestopedia, la programación mental, el “cocowash”, que logran que la persona atraiga y propicie aquello que quiere evitar.

Así que cada quién decidirá qué prefiere en este sentido. Nada más que ahora, ha surgido otra información muy inquietante: los análisis genéticos que permiten conocer la propensión a contraer determinadas enfermedades, que son almacenados en la Red, corren peligro de caer en manos no autorizadas que pueden utilizarlos para distintos propósitos.

En la página 58 de la Revista semanal de El País, No. 1904, del domingo 24 de marzo, aparece un artículo firmado por Luis Miguel Ariza, al que titula “Marcado por los genes”. en el que menciona cómo Yaniv Erlich, genetista del Instituto Whitehead del MIT, y Mesissa Gymrek, estudiante del doctorado del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) crearon un algoritmo matemático especial que les permitió conocer información genética de 50 personas, sin que éstas tuvieran que donar su ADN, lo cual dieron a conocer el pasado mes de enero en la revista Science, y dieron a conocer al Instituto Nacional de la Salud de estados Unidos esta laguna en la seguridad.

La posibilidad de que piratas cibernéticos se roben la información genética se facilitará cada día, y ella podrá ser utilizada para favorecer o eliminar posibilidades de superar puestos en el trabajo, contratación de seguros de vida, promociones de determinados productos de consumo, etc.

Vale la pena investigar sobre el tema y decidir si contratamos alguna de las empresas que se anuncian en internet, para que nos digan qué riesgo tenemos de padecer ciertas enfermedades, sabiendo que cualquiera puede, el día de mañana, obtener esa información para obtener algún beneficio.

PRIMER AÑO DE VIDA

En días pasados, mencioné la importancia del contacto “piel a piel” y de algunas investigaciones muy conocidas sobre este tema (ver 14 de Febrero), que enfatizan las consecuencias de la privación de caricias, reconocimiento, aceptación, amor, o franco rechazo hacia un bebé de parte de la madre.

La realidad supera la ficción una vez más. En el periódico Reforma del 18 de febrero, sección CIUDAD, página 1, viene un artículo firmado por Norma García, titulado: “Viven 10 meses con hija equivocada”. Si no tienen físicamente el diario, pueden buscarlo en: http://www.reforma.com

La reportera menciona que, después de haber dado a luz a unas niñas en un hospital de la ciudad de México, las familias se fueron a su casa a criarlas.    Una de las madres, que amamantó a su bebé, la cuidó y vio crecer hasta el mes de octubre del año pasado, recibió una llamada anónima que hizo que se tambaleara toda su existencia. Una mujer le dijo: “La hija que tú tienes no es tuya, te la cambiaron en el hospital”.

¿Pueden imaginarse el horror que sintió, el desconcierto, la desconfianza, la inseguridad, que la invadió, generando un remolino de emociones y sentimientos?

El director del hospital se negó a darles informes. Ellos se hicieron análisis de ADN y comprobaron que, en efecto, la bebita que tenían en sus brazos no era su hija. Hicieron la denuncia ante las autoridades y comenzaron a buscar por su cuenta a las personas que podían tener a su bebé. Su esfuerzo tuvo éxito y encontraron a la familia que suponían tenía a su hija, lo que comunicaron a las autoridades.      Los cuatro padres y las bebés estuvieron 6 días custodiadas en un domicilio a resguardo de la Policía Judicial, hasta que llegaron los resultados de los análisis de ADN.

Aún después de conocer el error, la madre de la bebé buscada, no quiso entregarla, por lo que el Fiscal determinó que ambas menores quedaran bajo el resguardo del DIF durante 8 días, y fue entonces que un Juez de lo Familiar determinó que cada pareja estuviera con su hija biológica.

Desde el punto de vista legal, ambas familias deben seguir un procedimiento para anular las partidas de nacimiento de las niñas y un nuevo registro donde quede asentada la paternidad y maternidad que corresponde en cada caso. Mientras se llevan a cabo estos trámites. Las niñas están en custodia de sus padres, quienes tendrán un tratamiento y supervisión psicológica.

Hablamos de cicatrices en la infancia. Ésta puede ser una de ellas. Aun en el caso de que ambas madres hayan tenido una relación amorosa, de franca aceptación hacia su niña, el cambio puede ser desconcertante para las niñas, y la forma en que las madres y la familia,  manejen esta vivencia es primordial para no hacer más daño. El hecho de que hayan estado aisladas en una institución oficial, puede haber dejado huella también. Es muy importante que las dos familias reciban apoyo psicológico, y no hablo nada más de los padres, hablo de los hermanos si los hay, de los abuelos y de toda figura que haya tenido cercanía y presencia en la vida de las niñas en el primer período. Confiemos en que la reciban o la busquen ellos.

Por supuesto que hay algunas interrogantes que nos surgen: ¿Quién hizo la llamada anónima? ¿Una enfermera que se equivocó al manejarlas y no se atrevió a confesar su error al momento? ¿Alguien que quería hacer daño a una de las parejas? ¿Qué en los hospitales o maternidades no les ponen una pulsera a los recién nacidos y les toman huellas dactilares, tipo de sangre, etc.? ¿Por qué esperar siete meses para alertar a esa mamá? ¿Por qué no a la otra? ¿Por qué la mamá a la que no le avisaron del cambio de bebés no quería llevarse a su hija biológica? ¿Era tanto su apego a la que creía su hija?

En fin, veremos qué resultados trae el cambio de niñas. ¿Usted qué opina sobre la situación?