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Hospital psiquiátrico

Ayer vino a mi memoria una anécdota que viví hace muchos años, cuando iba a aprender y practicar en los Hospitales de pacientes psiquiátricos crónicos.

Llegamos a un hospital dedicado a mujeres, ubicado cerca de la ciudad de México, y yo me avoqué a entablar comunicación con una paciente.(a la que llamaré Rosa para no utilizar su nombre verdadero), quien me abrió su corazón y me narró muchas cosas que me conmovieron profundamente.

En primer lugar me dijo que hacía dos días habían terminado una huelga que hicieron las enfermas porque no les habían pagado lo convenido por desempeñar las labores de limpieza del hospital. Se trataba de la brillante cantidad de un peso al día por trabajar de 6 a 8 horas, barriendo, trapeando, lavando sábanas y platos, guisando, etcétera.

Había una enferma que lloraba a gritos. Cuando pregunté a Rosa la razón, me dijo que era porque le habían quitado a su hijito esa mañana temprano. Ella había sido violada por los jardineros y quedó embarazada. Como el reglamento no permitía que conservaran a sus bebés por ser pacientes psiquiátricos, y los familiares no quisieron hacerse cargo de la criatura, se la entregaron a la asociación gubernamental que tiene las guarderías para casos de niños abandonados. Confirmé la veracidad de esta información con una enfermera.

Yo iba de asombro en asombro. Aquel era un mundo desconocido para mí.

Llegó la hora de las medicinas y las enfermas acudieron a una ventana tras la cual estaba una enfermera frente a una serie de vasos de plástico numerados que contenían grageas y cápsulas. Al otro lado, donde se formaban las pacientes, había una cubeta llena de agua con un pocillo de metal dentro. Cada una tomaba el pocillo, lo llenaba de agua, le daban sus pastillas, las ingería y dejaba el pocillo dentro de la cubeta.

Después sonó una campana y todas fueron a formarse a otra ventana donde tomaron una charola de metal que tenía algunas formas cóncavas, en las que la cocinera les sirvió una sopa de pasta, un guiso de alguna carne con papas, frijoles, y cuatro tortillas. No había cubiertos, ni servilletas.

Rosa tomó su charola y fue a sentarse en el suelo, recargada en una columna, en una especie de terraza que daba al jardín. Yo me quedé de pie como a metro y medio de distancia para no invadir su privacidad, mientras ella me contaba cosas de su vida.

De pronto vi a una enorme rata, tal vez de 25 o 30 centímetros, acercarse a la charola de Rosa. El pavor me paralizó y no pude ni articular palabra.

La rata tocó levemente el antebrazo de Rosa con su pata delantera derecha, y ella la saludó con mucho cariño y frases amistosas, inclusive la llamó por el nombre que ella le había puesto. Rosa le dio un trozo de carne que la rata recibió erguida con las dos patas delanteras y se sentó a su lado a comer con toda parsimonia, igual que la enferma. Parecía que el objetivo era hacer que la comida durara mucho, que no se acabara pronto.

Yo no me moví ni hablé por el miedo que tenía. Rosa era la que le platicó a “su amiga Cora” todo lo que había hecho durante la mañana, mientras compartía con ella bocado a bocado. Cuando terminaron, le dijo a la rata que podía lamer la charola, lo cual hizo con mucho gusto el roedor hasta dejarla sin huellas de comida.

Rosa le hizo unos cariños y le dijo que se fuera a esconder porque podían querer hacerle daño. La rata se desapareció tan silenciosa como había llegado, y yo pude recuperar el habla.

Rosa me contó que dormía con ella en su cama, que era muy grato sentir el calor de un ser vivo y que nunca la había lastimado ni agredido. Platicaba mucho con ella sin problemas, porque todos pensaban que estaba hablando sola porque estaba loca. La había enseñado a comer despacio, a recibir de pie su comida, a avisar su presencia con un toque en el brazo, a esconderse de las demás enfermas y enfermeras. Era su mascota y compañía, su confidente y amiga.

El choque cultural que experimenté en esa ocasión me quitó el sueño durante una semana y me prometí que algún día compartiría lo que presencié.

Ignoro cómo es hoy en día la situación en las granjas psiquiátricas, y si siguen pasando cosas dignas de una película de terror. Espero que no, que todo sea mejor para todos los que conviven en ese mundo de la locura.

Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

LA VIDA ES SUEÑO

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿QuE hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

La vida es sueño” cuyo autor es Pedro Calderón de la Barca (1600-1681), quien escribió ciento diez comedias, ochenta autos sacramentales y entremeses, y otras obras menores.

Esta reflexión integra el soliloquio más famoso del drama español, y ocurre al final del primer acto, cuando Segismundo
piensa en la vida y en su suerte.)

En sus obras siempre suele centrarse en la oposición o confrontación entre:
• La razón y las pasiones
• Lo intelectual y lo instintivo
• El entendimiento y la voluntad.

OLIMPIADAS VERDES

Desde hace meses, he visto con gran atención los documentales que la BBC de Londres ha transmitido sobre la construcción de la ciudad olímpica verde, la primera regida por el criterio ecológico de hacerla sustentable y evitar daños al entorno, por lo que considero que vale la pena compartir algunos datos al respecto.

Desde que ganaran la sede de los juegos en 2005, los ingleses se plantearon la premisa de lograr las olimpiadas más verdes de la historia, para lo que crearon un Comité (LOCOG) que creó un plan de SUSTENTABILIDAD AMBIENTAL SOCIAL, que gira alrededor de cinco aspectos estratégicos:

a)      Cambio climático

b)      Basura

c)       Biodiversidad

d)      Inclusión

e)      Vida sana.

Esta estrategia, llamada “Towards one planet 2012”, fue desarrollado por las ONGs WWF y BioRegional bajo el control de la ODA (Autoridad Olímpica de Londres). Desde el punto de vista práctico (económico también), sólo construyeron lo que era indispensable y adaptaron e incorporaron a los juegos estadios y sedes deportivas en lugares fuera de Londres.

En 2007 iniciaron la construcción del Parque Olímpico (Estadio Olímpico, Centro Acuático y Villa Olímpica) en Stratford, East London, en un área de 55 hectáreas sin uso que se convirtió en la zona deportiva más grande de Europa.

El costo de las obras se estima en más de  9 mil millones de libras, que fueron sacados de los impuestos, y se espera en la sustentabilidad del proyecto para lograr una gran recuperación de la inversión.

Algunos  detalles que me llamaron la atención en los documentales son:

  • Más del 60% de los elementos utilizados en la construcción se llevaron por un río o por trenes.
  • El 98.5% del material de construcción provenía de residuos de demoliciones.
  • Descontaminaron y reutilizaron más del 80% del suelo descontaminado por residuos de fábricas y aguas negras. Limpiaron el rio Lea, transformando la ribera en pantanos con plantas que alojan todo tipo de flora y fauna.
  • Establecieron minuciosos planes para proteger el medio ambiente:

              * no se puede llegar en auto, sólo en medios públicos de transporte, en bicicleta o a pie.

              * la recolección de basura y su reciclado está prevista.

              * aprovecharon muchas condiciones ambientales para ahorrar energía eléctrica.

              *  tomaron medidas tecnológicas para reducir la huella de carbono en al menos un 50%, mediante la obtención de la energía por el    uso de paneles solares y de dos centrales eléctricas ubicadas en el parque. 

             * tomaron medidas para la protección del impacto sobre flora y fauna de la zona.

Cuando busqué en internet información sobre las olimpiadas verdes, encontré el siguiente artículo  en: http://www.eddywarman.tv que dice textualmente : “Son 2 los rubros principales en los que General Electric ha apoyado en la preparación de los  juegos: salud e infraestructura. En la salud, la Villa Olímpica contará con tecnología de punta en la policlínica abastecida con aparatos de General Electric.

 Se podrán tomar resonancias magnéticas, sistemas de scanner para tomografías, ultrasonidos, rayos X digitales, electrocardiogramas y monitoreos para cualquier tipo de diagnóstico.

 Para lograr el juego limpio de sustancias, estará disponible el dispositivo Image Quant LAS4000, esto es un reproductor de imágenes biomoleculares que ayudará a detectar eritropoyetina, un  medicamento utilizado ilegalmente para generar resistencia en los atletas.

Pero es en infraestructura donde General Electric dejará más a los juegos y los londinenses. Habrá 120 estaciones de recarga para vehículos eléctricos que transportarán a los atletas. Esto significa que habrá cero emisiones de CO2.  Cada una de las 120 estaciones se quedará activa posterior a la clausura.

 Por medio de la tecnología Jenbacher, General Electric se encargará de generar la energía eléctrica en la Villa Olímpica, el Velódromo y el Centro Acuático.  Con Jenbacher, General Electric generará el equivalente a 10 megawatts. Esto es conveniente no sólo para las sedes, sino también para los londinenses pues las 3 unidades de generación de energía Jenbacher producirán electricidad equivalente para 24 mil casas. A esto se suma la responsabilidad de iluminar el Estadio Olímpico, la arena de básquetbol, arena de handball y el centro de hockey.     Asimismo, General Electric se encargará de los sistemas de tratamiento de agua de la Villa Olímpica que hospedará a 23 mil atletas olímpicos y paralímpicos,  además de oficiales.

 General Electric dio a conocer ventajas colaterales a esta idea de los juegos verdes de Londres. Según una encuesta encargada por la marca, más de un tercio de los británicos se siente inspirado para cuidar el medio ambiente en su vida diaria. La empresa encargada de levantar la encuesta, Futerra, afirmó por su parte que ésta es la oportunidad perfecta para influir en las prácticas cotidianas de la gente que estará en contacto con las actividades deportivas.

 No es la primera vez que General Electric da tal apoyo a unos olímpicos. En los juegos de invierno  de Torino 2006 apoyó con reactores e iluminación, en Beijing 2008 instaló turbinas y subestaciones eléctricas, y en los juegos de invierno de Vancouver 2010 instauró por primera vez una policlínica.

General Electric ha sido patrocinador de justas olímpicas de verano e invierno desde 2005. Esto ha significado una inversión de más de mil millones de dólares en infraestructura. El compromiso de la compañía continuará hasta 2020”.

 Estos son algunos datos sobre esas obras impresionantes. En http://www.london2012.com y en http://www.cslondon.org pueden encontrar mucha información, fotografías, videos, sobre los preparativos y metas ecológicas de las olimpiadas verdes.   

 Después de haber visto los documentales de la BBC y leído sobre el tema, considero que los ingleses nos han dado un ejemplo muy valioso sobre la importancia de cuidar el medio ambiente, y como se pueden llevar a cabo acciones específicas para ello. Nosotros somos amas de casa, empleados administrativos, contadores, abogados, albañiles, plomeros, músicos, artistas, estudiantes, y todos podemos hacer algo HOY por cuidar nuestro entorno, desde no arrojar basura en la calle, separarla, reciclar y re-usar todo lo que sea posible, tanto en el hogar, en la oficina, en la escuela o en la fábrica.  Podemos darle preferencia a las empresas que utilizan materia prima orgánica y ecológica, que no contaminan, que reciclan lo que no van a utilizar, adquiriendo sus productos y “corriendo la voz sobre ellas” entre nuestros familiares, amistades y conocidos.  Los invito a reflexionar sobre este punto y a investigar más a fondo sobre  la contaminación que sufre nuestra ciudad, nuestro país, el mundo, el planeta, para tomar conciencia y generar cambios cuando aún estamos a tiempo.

 

JUEGOS OLÍMPICOS

Vamos a darnos un respiro en nuestro camino de superación, sin dejar de practicar lo que ya hemos grabado en nuestro disco duro, para ubicarnos en el tiempo y el espacio, aquí y ahora, a través de acontecimientos relevantes que están ocurriendo a nuestro alrededor.

Comenzaremos con la fiesta de inauguración de los juegos olímpicos celebrada ayer en Londres, Inglaterra.  Todos teníamos curiosidad para ver cómo se podría superar el alarde de tecnología futurista que utilizaron  los chinos en los festejos anteriores. Empezaré por hablar de lo que sentí, antes de utilizar la razón para comparar o evaluar el evento.

Lo sentí humano, accesible, emotivo, cercano, cálido, como si fuera parte de mi historia. Me conectó a muchos momentos mágicos que han marcado rumbos y trayectorias en el lenguaje universal de la literatura, el teatro, el cine, la música, la ciencia.

Lo primero que me llamó la atención fue recordar que los chinos eran miles de actores, gimnastas, bailarines, deportistas, todos iguales, ejecutando movimientos con una simetría impactante, asombrosa, y que transmitían en alguna medida la frialdad de lo mecánico, faltaba el toque mágico de lo emotivo.

Los ingleses optaron por lo sencillo, por la historia, suplieron la impactante tecnología futurista china, con la imaginación y la creatividad, para tejer una www (Tim Bernes-Lee)  que abarcara los recuerdos y los logros de su pueblo, con los recuerdos y los logros de los demás países, a través de un cuento (Mary Poppins/Harry Potter); de un cómico (Chaplin/Mr. Bean); del cine (Carros de fuego/007) de la música y los músicos (Los Beatles/los Rollings, Eric Clapton, David Bowie, Queen, los Sex Pistols, Paul McCartney, imposible mencionar a todos a cual más relevante ya que han trascendido a través de las generaciones), del deporte (Beckham/Wiggins), etc.

Por supuesto que dentro de la simbología que resaltó todos los aspectos, la tecnología tuvo mucho que ver, como por ejemplo en la formación de una antorcha olímpica que se elevó del piso, cuya corona o pebetero estaba formada por un recipiente que llevó durante el desfile un representante de cada país participante = todos unidos podemos iluminar el mundo.

El hecho de que 15 000 voluntarios movieran los escenarios y participaran en la fiesta, hasta incluir un gran contingente de los que construyeron la ciudad olímpica, marca la pauta de la colaboración, del trabajo en equipo, de cómo se puede ser sencillo, práctico y lograr los objetivos,  sin erogar tanto en tecnología en tiempos de austeridad.

Se habla de que 4 000 millones de personas vimos y disfrutamos esta fiesta de inauguración. No dudo que los jóvenes hayan terminado bailando y coreando las canciones que se transmitieron, y que los mayores que hemos tenido el privilegio de recorrer la campiña inglesa, de visitar sus universidades (pasear en lancha en Cambridge y comer una pizza horneada en la plaza), sus monumentos, sus museos, de recibir la calidez de su gente, de disfrutar de un Shepherd’s pie, un cranberry-crumble, o un desayuno tradicional inglés hecho en casa,  o un cono de fish&chips en la playa en Brighton, nos quitemos el sombrero ante quienes combinan tan bien lo tradicional con lo avantgarde.

Gracias Londres 2012.  Fue un gran inicio de los Juegos Olímpicos. Nos vemos en la fiesta de clausura.

Pamplona, España

Para los que no estén familiarizados con el tema les diré que, desde finales del siglo XVII se celebran en Pamplona/Iruña, España, unos “encierros” de toros que van por las calles hasta el lugar donde van a ser lidiados. Al principio, algunos jóvenes se metían a las calles para correr con los toros en forma espontánea , lo que fue regulado cuando se autorizaron formalmente las carreras en 1876.

Hoy día, los festejos que inician el 6 de julio al mediodía, con una reunión multitudinaria, frente al Ayuntamiento, cuando el Alcalde, desde el balcón, da el “chupinazo” (enciende un cohetón). Se estima que este año estuvieron en esa plaza alrededor de 12 500 personas. El comité organizador dispuso 431 actos oficiales, acreditó a 2 500 personas de los medios informativos, capacitó a todo un ejército de personas para que todo funcione bien: policías, guardias, personal de servicio de limpia, asistentes turísticos, inspectores, asistencia médica, etc., ya que esperan a miles de visitantes, tan sólo de Nueva Zelanda y Austria, vendrá el 29.92% de ellos.  Los festejos terminan el 14 de julio, en que se vuelven a reunir en la misma plaza para cantar el “Pobre de mí…”

Al día siguiente, 7 de julio, día de San Fermín, a las 8 de la mañana, se lleva a cabo el primer encierro en el que unos cabestros (bueyes/mansos), guían y acompañan a los toros que van a ser lidiados ese día por la tarde en la corrida,  a través de algunas calles de la ciudad, en una ruta vallada de 848.6 metros, hasta que entran a los corrales de la plaza de toros.

Hay un grupo de expertos, vestidos de verde, los pastores, que apoyan a la manada y la mantienen siempre hacia adelante en el camino por medio de varas de madera y también apoyan a los corredores y los protegen en un caso dado, y otro grupo que, una vez dentro del redondel de la plaza, capote o muleta de por medio, muestran el camino a los toros despistados que se separan de la manada.

Existen muchas tradiciones alrededor de esta actividad, como la de que unas personas que guardan una estatuilla de San Fermín en su casa todo el año,y, durante las fiestas, la colocan en una hornacina fuera de los corrales donde van a ser liberados los astados. Minutos antes de la hora prevista de salida, se juntan algunos de los corredores frente a la imagen y le cantan: “A San Fermín le pido, por ser nuestro patrón, nos guíe en el camino y nos dé su bendición”, mientras sacuden en alto un papel periódico enrollado, lo cual hacen 3 veces. Cuando dan las ocho, se enciende un cohetón y se abren las puertas de los corrales para que salgan los toros a toda velocidad. Cuando esto ha pasado, se llevan la imagen a su casa, para realizar el mismo ritual todos los días a la misma hora.

Cerca de ahí, una “cadena” de guardias evita que la multitud se una a los toros antes de que estos tomen su paso. La “carrera” de los aficionados consiste en acompañar a los toros unos segundos o minutos, adelante y/o al parejo, para hacerse a un lado oportunamente y dejar a otros vivir la misma descarga de adrenalina.

Si tomamos en cuenta que como promedio los encierros duran entre 2.30 y 3.30 minutos, y que los toros corren a una media de 25 kilómetros por hora (aunque hay tramos donde incrementan el paso en forma asombrosa), y que suelen pesar entre 500 y 600 kilos, comprenderemos el riesgo tan grande que hay en este evento.

¿Por qué me interesó el tema? Porque considero que es un fenómeno social, donde el tema central es el reto a la muerte en una actividad sumamente peligrosa. Alrededor de esto están los ríos de vino, buena comida, música, desenfreno, baile, diversión continua, etc., por ejemplo, es común ver a muchos turistas dormir sobre las bancas o el pasto en los jardines.

La fiesta taurina no me es ajena y tengo conocimientos sobre ella. Esto es otra cosa, ya que, aunque es importante para los encierros el tener condición física, saber correr, conocer algo sobre la conducta de los toros en esa situación específica, no está involucrado el arte, el oficio, la imaginación, el “duende”, que pueden hacer inolvidable un encuentro toro-torero en otras circunstancias.

Además, considero que se está descuidando un aspecto: la cantidad  de corredores que se permite. Este domingo se habló de 3 600 personas. Era una masa compacta en la que no se podía ver al toro, la que le dificultaba el tránsito hacia su meta y multiplicaba exponencialmente el riesgo de recibir cornadas o embestidas.  Pusieron ese día un encierro de Miura, toros nobles que no suelen embestir gratuitamente y que hicieron su recorrido en 2.29 minutos, sin que hubiese ninguna persona con herida por asta de toro, solamente las contusiones debidas a alguna embestida, caídas, empujones, etc.

Sé que pedir que cancelen estos encierros es ilógico y no lo es el que restrinjan el número de participantes para evitar que unos se estorben a otros y que, así como hay un reglamento que limita que lleven cámaras fotográficas, objetos colgantes, correas, mochilas, etc., y pide que los participantes sean mayores de 18 años, estén sobrios, no citen a los toros, no tomen fotos y utilicen calzado deportivo que no sea resbaloso y ropa discreta (de preferencia blanca), se fije un tope de participantes, ya que el monto fluctúa los fines de semana entre 3000 y 4000 personas y alrededor de 2000 de lunes a viernes, de los que pocos son corredores expertos o aficionados y, los más audaces y temerarios turistas que quieren vivir el miedo de estar cerca o enfrente de un toro, y aunque hay cada 53 metros un puesto de asistencia médica, ponen su vida, y la de otros participantes, en riesgo.

¿Ustedes qué opinan al respecto?