Septiembre 9 del 2014

Renovación 253

Este camino de renovación que hemos estado transitando para salir de la codependencia, conlleva una o varias pérdidas, por lo que es normal que nos sintamos cansados a veces, debido a la gran energía que empleamos en procesar el duelo.

Podemos sentir también la necesidad de llorar al practicar el desapego y dejar ir objetos que nos atan al pasado, o la necesidad de encerrarnos en nuestra habitación a estar solos, sin ver a nadie.

Lo que hemos hecho durante todo el año ha sido encerrarnos como una crisálida, mientras el proceso transformador va operando una metamorfosis en nuestro interior que nos permitirá, cuando salgamos, volar libres y ser felices.

Tengamos paciencia con nosotros mismos. Vamos a consentirnos, a darnos gusto en cosas pequeñas o grandes que no traigan consecuencias negativas para nadie, por ejemplo: un masaje, un baño de tina, aislarnos para escuchar una música que nos conmueva, meditar con más frecuencia, salir a caminar a un parque cercano, hablar con las plantas que comparten con nosotros el espacio en que vivimos.

Merecemos descansar, merecemos consentirnos y no exigirnos resultados inmediatos.

Cada quien tiene un tiempo interno.

Vamos a caminar sin prisa y sin pausa hacia nuestra realización.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s