Septiembre 5 del 2014

Renovación 249

Vamos a recordar una anécdota que nos puede servir para abrirnos al autoconocimiento y al saber universal, en dos versiones. La información está en es.wikipedia.org/wiki/101_historias_zen

“Nan-in, un maestro japonés durante la era Meiji (1868-1912), recibió a un profesor universitario que venía a preguntar sobre el zen.
Nan-in sirvió té. Llenó la taza de su visitante, y continuó virtiendo té.
El profesor observaba cómo la taza rebosaba hasta que no pudo contenerse. «¿No ve que la taza está completamente llena? ¡Ya no cabe más!».
«Como esta taza —dijo Nan-in—, estás lleno de tus propias opiniones y especulaciones. ¿Cómo puedo enseñarte el zen a menos que primero vacíes tu taza?”

Extrapolando la actitud de conocer y saber todas las respuestas a nuestra vida diaria, cuando adoptamos esa postura de autosuficiencia, ya no permitimos conocer otras teorías, técnicas, conceptos, experiencias.

Es conveniente abrirnos a la posibilidad de otros enfoques, otros puntos de vista, otras personas que han vivido experiencias diferentes a las nuestras y que pueden aportarnos su testimonio.

Cada día podemos aprender algo, no sólo de las personas eruditas, sino también de un barrendero de la calle, un campesino iletrado, un niño inocente.

Ser humilde para aceptar las enseñanzas que la vida nos presenta, nos puede ahorrar muchos dolores de cabeza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s