CÁNCER

Creo que sólo las personas que han escuchado esta palabra dirigidas a ellas en un diagnóstico médico, pueden comprender el peso de la palabra cáncer.

Se siente que el mundo termina ahí, que te cae una lluvia de lodo que te paraliza, que el suelo se abre y te hundes en un abismo insondable de dudas, lamentos, confusión, incertidumbre. De pronto te ves atrapado en un tornado de emociones y sentimientos, algunos de los cuales ni siquiera sabías que estaban dentro de ti.

He sido testigo de muchos casos, como el de una amiga que me llamó llorando para decirme que tenía cáncer de mama, en que se trata de diagnósticos aventurados (interesados) dichos por médicos sin escrúpulos a los que les urge el dinero de la cirugía, o cubrir la cuota que les piden en el lugar en que trabajan.

Cuando le pregunté qué exámenes le habían hecho, me dijo que un ultrasonido nada más. Le expliqué que sin una biopsia no podía diagnosticarse un cáncer así como así, y le sugerí ver a un especialista. Fue con un oncólogo que le realizó la biopsia y el resultado fue un nódulo benigno que extirpó sin mayores consecuencias. A pesar de ser una persona inteligente, con conocimientos de medicina y farmacológicos, vivió un miedo desquiciante que trastornó su vida hasta que le dijeron que no tenía cáncer.

Es muy común que los médicos den el diagnóstico con la referencia de que su caso es uno en un millón, como si eso sirviera de algo, aunque en ocasiones, la persona siente cierto privilegio de que no va a morir de un cáncer cualquiera, el suyo es especial y raro.

Como tanatóloga he visto casos en que el diagnóstico sobre el cáncer no sigue el patrón esperado. Por ejemplo, una señora de 50 años había sido tratada en una institución pública por quistes en el hígado durante largo tiempo. Al ver a un oncólogo muy calificado de otra institución, el médico le dijo al marido que tenía un cáncer secundario en el hígado y que el primario estaba en el colon, por lo que daba un estimado de 3 a 6 meses de vida, aunque precisó que hay una autoridad superior que es la que manda, señalando el cielo.

El marido decidió no decirle que estaba en fase terminal y ella empezó el largo recorrido de medicina alterna, brujos y curanderos, fetiches y santuarios. Al final, uno de sus hijos le traía todos los días excremento de vaca que se colocaba en el vientre y cubría con paños húmedos tibios.

Pues bien, sobrevivió cinco largos años, afectando la vida de todos los que la rodeaban, hasta que una alteración emocional generó el caer en un tobogán rápido e imparable hacia la muerte.

También me tocó trabajar con una señora que tenía un diagnóstico de cáncer de mama “muy raro”, a la que ya le habían realizado una mastectomía lateral y que, sabiendo que yo digo en mis cursos que el cáncer tiene un origen psicosomático, quiso una asesoría para vencerlo en lugar de aplicarse la quimioterapia que le mandaron los médicos de Houston, Texas. Ha sido mi mejor alumna. Trabajó con denuedo y perseverancia y erradicó el cáncer de su vida. Han pasado 10 años en que, año con año, se revisa y todo va bien, está sana.

Estos dos casos, más cientos que he presenciado, reforzaron mi criterio de que muchas enfermedades son reversibles, o pueden ser erradicadas, si son tratadas a tiempo mediante una reingeniería emocional que conlleve un cambio de vida, en ocasiones radical.

Todo esto se me vino a la mente por un artículo que leí en días pasados, en que mencionan el efecto que la palabra cáncer tiene en los enfermos, y que oncólogos de Estados Unidos han propuesto denominar de otra forma a los tumores leves para disminuir el estigma asociado a la palabra.

En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association (JAMA), un grupo de médicos del Instituto Nacional del Cáncer abrió el debate al decir “El uso de la palabra cáncer debería reservarse para describir las lesiones que tienen visos razonables de una progresión letal si no se trata”. Entre ellos se encuentran Laura Esserman de la UCSF, Ian Thompson del Centro de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio, y Brian Reid del Fred Hutchinson Cancer Research Center de Seatle, quienes hablaron también del problema del sobre-diagnóstico.

George Lundberg, que fue director de Medscape, la web sanitaria de más impacto en Estados unidos, defendió esta propuesta: Decir cáncer, el emperador de todas las enfermedades, son palabras mayores, Hay que ser muy cuidadoso. Con ese diagnóstico, el patólogo está dando permiso a cualquier clínico para que trate a su paciente con lo que sea, con cualquier terapia que esté de moda, incluyendo que lo corte, lo bombardee con rayos o envenene al tumor y al paciente”. “Muchas lesiones que son llamadas cáncer no lo eran en absoluto según su comportamiento”. Menciona que muchas personas sufren daños emocionales y en su economía al ser tratados de sus no cánceres.

Así que palabras como leucemia, linfoma, cáncer, neoplasia, hiperplasia, lesión o proliferación celular, sarcoma, tumor, melanoma, pólipo maligno, etc., desatan dudas y temores y se sugiere decirlas y escucharlas con cuidado.

Se estima que más del 50% de los casos de cáncer se curan cuando son detectados y tratados a tiempo. ¿Por qué colocarme a priori en la lista del 50 % que no tiene remedio? ¿Por qué no vigilar mi salud y cuidarla? ¿Por qué no erradicar la posibilidad de que mi patología emocional me pueda conducir a desarrollar una enfermedad terminal?

Hay muchos caminos para la salud y, para mí, el primero es el de la salud emocional. Libera a tu organismo de basura emocional, vive una vida con emociones y sentimientos sanos. Diseña tu Proyecto de vida, dale un sentido a tu vida y a tu muerte, vive plenamente cada minuto, y goza el amor y el bienestar de quien nada teme, ni nada deja para un mañana que puede no llegar.

Hay una reflexión de Steve Jobs que trata de esto: “Cada día me miro en el espejo y me pregunto: Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta es “no” durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo”.

Consultar:
www. jama.jamanetwork.com
http://www.ama-assn.org/go/publications
http://www.elpais.com
https://www.facebook.com/…Journal…American-Medical-Association

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s