PERSONAS VAMPIRO

En días pasados aprendí una cosa cuando una persona en quien había confiado, a quien había apoyado incondicionalmente, alentándola a salir adelante, a quien le brindé mis conocimientos y experiencia en forma desinteresada, e impulsé a superarse y vencer obstáculos, me trató como un producto desechable. ¿Les ha pasado a ustedes algo similar?

No es la primera vez que me hacen a un lado personas “trepadoras” cuando han obtenido lo que necesitaban de mí, o en cuanto sienten algo de fuerza para volar por su cuenta. No se trata de crear codependencia, se trata de compartir éxitos y logros, alegrías y sinsabores, se trata de ser primero maestro-alumno, y después, compañeros de camino.

Estas personas, a quienes llamaré “vampiros” buscan a hombres o mujeres para nutrirse de ellos y “sacarles la esencia”. Al principio son respetuosos, considerados, atentos (hasta serviciales), piden ayuda y consejo, les dicen que valen o saben mucho, copian sus ideas, siguen sus pasos y, poco a poco, les extraen todo lo que necesitan para sobrevivir y/o para destacar. En cuanto sienten que ya lo saben todo, ignoran a quienes los ayudaron cuando eran ignorantes. No sólo los hacen a un lado, quieren tratarlos como inferiores, “ponerles el pie encima” para que se den cuenta de quién es quién.

Yo me formé en Análisis Transaccional con el Dr. Octavio Rivas Solís, a quien llamaba Maestro. Me enseñó no sólo el aspecto cognitivo, favoreció mi desarrollo integral, me ayudó a confiar en mí para poder capacitar grupos de 120 personas, en pocas palabras, me modeló el camino.

Pasó el tiempo, seguí mi proceso de aprendizaje y crecimiento y llegó el día en que le dije: ya somos colegas. Eso no impide que reconozca lo importante que fue en mi desarrollo el haber aprendido con él y de él, su generosidad absoluta para compartir, apoyar y alentar a las personas, y sienta una profunda gratitud hacia él. También he tenido el privilegio de conocer a muchas personas que me han ayudado a crecer y a todas se los agradeceré siempre. No es bien nacido, quien no es agradecido”

En cuanto a las “personas vampiro”, la clave con ellas es que necesitan encontrar a quienes tienen la necesidad de ser necesitadas, o la necesidad de dar.

A quienes nos gusta el magisterio y compartir inquietudes de aprendizaje, y también a quienes disfrutan el crecer al mismo tiempo de quienes aman o aprecian, nos suele suceder que “damos de más”, permitimos que nos utilicen para “trepar”, que nos roben las ideas y digan que son de ellos, mientras nos ponemos a divagar sobre el efecto Pigmalion, y esto no es sano: estamos cubriendo una debilidad, una debilidad nuestra.

No es la primera vez que me pasa, por lo que me percaté que había un patrón, (en realidad son dos), el primero es el de las personas vampiro que me han utilizado, exprimido mis conocimientos, devaluado mi trabajo, abusado de mi debilidad, y que me han pagado poco o nada por mis servicios y me han hecho a un lado cuando ya habían succionado suficiente para hacer suyo lo mío.

El otro patrón es el mío al buscarlos a ellos y ponerme a su disposición.

La lección que aprendí es que las “personas vampirovan a existir siempre.

Es mi responsabilidad el propiciar, permitir, favorecer, tolerar, que me “chupen la sangre o energía”, o mis conocimientos y mi capacidad de trabajo, o abusen de mi necesidad de dar.

Si lo que hago es para cubrir una necesidad de DAR, requiere que yo analice cuál es la motivación que me lleva a caer en este patrón abusivo:
• ¿La necesidad de ser aceptada?
• ¿La necesidad de ser reconocida?
• ¿La necesidad de justificar cómo utilizo mi tiempo?
• ¿El confirmar que “todos son abusivos”?
• ¿Sentirme superior, aunque sea temporalmente?

Resolver nuestra necesidad de dar nos impedirá caer en el tipo de situaciones en las que me vi envuelta esta semana.
En el caso de que nuestra necesidad sea ser necesitados, estamos hablando de un patrón aprendido en la infancia, tal vez de nuestra madre o padre, o de ambos. Ahí hay una ausencia de autoestima y autovaloración, donde algunas premisas pueden ser:
• no valemos nada si no estamos haciendo cosas por y para los demás
• no tenemos derecho a tener ideas propias
• no merecemos ser felices y disfrutar de nuestros logros
• debemos procurar la felicidad de nuestra familia
• lo más importante en mi vida son mis hijos, mi marido, todos, menos yo.
• mi Meta es que mi marido y/o hijos se realicen y triunfen
• si nadie me necesita ¿Para qué sirvo?
• lo que yo deseo no vale la pena, ellos son los que cuentan
• utilizar el tiempo en mí es egoísta
• no puedo molestarlos con lo que me pasa,
• Etc., etc., etc……

Algo que podemos hacer es utilizar las neurociencias y crear nuevas redes neuronales. Uno de los medios que existen son las afirmaciones. Escribirlas y repetirlas una y mil veces si hace falta, colaborará para ello. Por ejemplo:

• Yo valgo la pena
• Merezco ser feliz
• Soy autónoma, independiente.
• Soy capaz
• Puedo pensar y decidir qué es lo que conviene en cada momento de mi vida.
• Cada quién es responsable de su destino.
• Lo más positivo que puedo hacer por mis hijos, y por los que me rodean, es modelarles el éxito.
• Merezco ser amada
• Merezco respeto y no ser agredida, manipulada, utilizada, explotada, insultada, abusada….
• Todas las personas tienen el derecho de ser únicas y respetadas.
• Merezco ser feliz y disfrutar de mis logros
• Lo más importante soy yo
• En la medida en que yo esté sana emocionalmente, los demás lo estarán también.
• Soy valiosa
• Mis deseos, pensamientos, emociones, sentimientos son dignos de ser tomados en cuenta.
• Etc., etc., etc……

Conviene decidir qué nos motiva a sentir esa debilidad por las “personas vampiro” y, si es una necesidad de DAR, dilucidar qué vamos a compartir, encontrar las personas indicadas para recibirlo, los medios óptimos para que llegue nuestra aportación, la dosis conveniente y la oportunidad para hacerlo, sin esperar nada a cambio y sin que ello sea una necesidad patológica de nuestra parte.

Si la motivación es buscar reconocimiento, ese no es el camino, no vamos a encontrarlo por ahí. Es necesario aceptar nuestra debilidad, ir a la raíz de la descalificación, aislamiento, agresión, que recibimos en la infancia y, mediante un proceso de resiliencia, salir adelante. Nuestro niño herido puede ser rescatado y convertirse en un adulto capaz y triunfador. Nadie puede hacerlo por nosotros. Es nuestra tarea a realizar.

Deseo que esta confesión y análisis público de un descubrimiento personal pueda servir a muchas personas que están, o han estado en la misma situación, o alguna similar. Esto puede fluctuar desde el aspecto laboral al familiar, donde las personas vampiro son el marido (pareja) y los hijos.

El reto está frente a nosotros. Vamos a abordarlo. Sé que podemos triunfar. ¡Adelante!

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6 pensamientos en “PERSONAS VAMPIRO

  1. Muy interesante…. me aclaró inquietudes que tenia sobre este tipo de relaciones, especialmente en el trabajo… que no he aprendido hasta donde dar conocimientos al otro

    • Me alegra que de algo te pueda servir lo que escribí para detectar y evadir a las “personas vampiro”. Dar es un privilegio enorme que requiere nuestra voluntad de hacerlo, lo demás se llama robo.
      Gracias por escribir y muchos éxitos en tu trabajo y en tu vida personal. ¡Adelante!

  2. Dejar un comentario a ti????
    Es complejo adorable Maria fuiste mi maestra soy tu alumna esa que te presto los brazos de apoyo de un “guapo” a tu vista y hoy no puedo evitar derramar unas lágrimas con tu reflexión y obvio ventaneare al decirte, no estás sólo en eso de la gente “VAMPIRO” “TREPADORES” justo eso te utilizan para trepar, subir no tengo mucho que aportar a una gran mujer SABÍA !!!!!!!
    Sólo decirte que quien use TU TRABAJO A NOMBRE DE OTRA, no lo daña al contrario TE HACE AÚN MÁS GRANDE hay ojos que podrá engañar pero al final se PAGA, creo yo no, más bien lo eh visto así que no dejes que la carroña distraiga ni pierdas el tiempo y en efecto los VAMPIROS QUE DUELEN SON LOS HIJOS LA PAREJA TE FALTO DECIR LOS HERMANOS!!!!!

    Cuanta falta me haces María necesitó platicar contigo

    Un gran abrazo hermosa maestra

    • Gracias por tus palabras y tu apoyo. Resulta que he recibido muchas comunicaciones de personas que se hermanaron o identificaron con mi reflexión. De eso se trata, de compartir, de crecer juntos.
      Gracias por tus conceptos sobre mi desempeño como maestra, créeme que para mí, el dar clases es un privilegio enorme porque cada día aprendo algo con ustedes y de ustedes. Un fuerte abrqazo y hasta pronto.

  3. QUERIDA MARÍA SIGUE SIENDO MI MAESTRA AUN CUANDO NO ESTE EN LA ESCUELA, TAMBIÉN ME HE TOPADO CON VAMPIROS, HE REFLEXIONADO ACERCA DE MI NECESIDAD DE DAR, Y LO QUE LEO HOY VINIENDO DE USTED,COMO SIEMPRE ME HA AYUDADO USTED ES UNA GRAN MAESTRA HOY Y SIEMPRE. GRACIAS. ELOISA

    • Hola.
      Gracias por escribir cosas tan elogiosas. Si de algo estoy segura es de mi vocación como maestra.
      El magisterio es para mí un regalo de Dios, la oportunidad de dejar una semilla, una inquietud, ún estímulo en alguien, es un privilegio que valoro muchísimo. Ojalá nos acompañes en el programa de renacimiento que arrancaremos en enero. Empieza a poner el coche en condiciones. Te esperamos. Un abrazo. María.

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