DESALOJO DEL ZÓCALO DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Si hace algunos años me hubieran dicho que yo, y miles de mexicanos más, íbamos a clamar porque las autoridades utilizaran mano dura ante un grupo de ciudadanos, no lo hubiese creído. Ayer, muchos escuchamos en la radio, minuto a minuto el desalojo del zócalo, mientras echábamos “porras” a la Policía Federal.

Llevo semanas realizando encuestas y, créanme, no ha habido una sola persona, que esté de acuerdo con los “maistros” y sus marchas, protestas, acordonamientos, bloqueos, agresiones. He preguntado a personas de toda la escala social, desde el barrendero, el que recoge la basura, los locatarios de un mercado, taxistas, obreros, albañiles, hasta personas con un doctorado universitario. A todos nos tienen hartos, a todos nos han perjudicado, en una forma u otra, tanto en lo económico, profesional, laboral, psicológico y emocional.

Para quienes estén ajenos a lo que está pasando en el país, les diré que, entre otras muchas cosas, se aprobó una Reforma Educativa para empezar a superar los escollos de la educación en México y dejar de ser los últimos o los penúltimos en el nivel de aprendizaje en el mundo.

Entre las medidas de esta Reforma está llevar a cabo una evaluación de los maestros para conocer su preparación y capacitarlos en caso de ser necesario. Ya se intentó hacer una y el 69% de ellos no aprobaron.

Esto aterra a muchos “maistros” que, en estos momentos, son responsables de la educación de nuestros hijos, porque las plazas de maestro se heredan o se compran (alquilan, prestan), no están basadas en un mínimo de conocimientos y una preparación formal para ejercer el puesto. Esto quiere decir que un “maestro” le puede heredar la plaza a su hijo, aunque éste apenas haya terminado la primaria, o se la puede vender al mejor postor, aunque sea un delincuente ignorante.

Resulta que nosotros, con nuestros impuestos, pagamos el sueldo de los maestros, y una parte de nuestro dinero se ha ido a manos de un líder de la SEP, que se encuentra en la cárcel porque gastaba 30 millones de pesos mensuales en chucherías, tiene propiedades en todo el mundo, en fin, es multimillonaria a expensas nuestras. ¿Ustedes creen que una persona así va a dejar de luchar para que continúen las condiciones que la enriquecieron, a ella y a cientos de personas corruptas más?

La legislación dice que van a evaluar a los maestros y si reprueban, recibirán capacitación y la oportunidad de una segunda prueba. En caso de que otra vez reprobasen, se les da capacitación, y si a la tercera no logran tener el mínimo de conocimientos para ejercer como maestros, NO SE LES DEJARÁ SIN EMPLEO, se irán a un puesto administrativo. Cosa con la que no estoy de acuerdo ¿Más burrócratas?

No quieren que los evalúen, ni que las plazas se adjudiquen por capacidad y mediante un examen, si no que se consideren una propiedad privada de la que ellos pueden disponer a su antojo. Existen también, las comisiones, tal o cual “maistro”, está asignado a una comisión, con tal o cual político. Hago mutis.

Habrán notado que llamo “maistros” a los energúmenos que destruyen edificios, monumentos, propiedades privadas, hacen pintas, perjudican impunemente a todo MÉXICO: turismo, comercio, ciudadanos….y ¡OJO! hacen un daño irreparable, mayor que la ignorancia, a nuestros niños. ¿Qué les van a enseñar? ¿A hacer barricadas? ¿A golpear granaderos? ¿A robar, destruir, agredir? ¿A ser ignorantes y estar orgullosos de su estatus asnal?

Mientras en otros países se les pide el grado de licenciatura a los profesores de enseñanza primaria, Maestría a los de educación media y Doctorado a los que imparten clases en la Universidad, aquí cualquiera puede ser “maistro” y comprar una plaza de por vida.

Esos no son MAESTROS, una profesión sacrificada que exige una capacitación y superación constante, porque de no hacerlo, queda uno obsoleto por segundos. Una profesión que requiere una vocación profunda y sostenida en el tiempo. Yo admiro a miles de maestros que han dedicado o dedican su vida a la enseñanza, para quienes un alumno es una oportunidad de trascender, no un signo de pesos en el sindicato. En México hay muchos así, no es justo que los menos, los retrógradas, prepotentes, corruptos, manejados por líderes en las mismas condiciones, ensucien el nombre del magisterio.

Mano firme contra ellos. ¡¡ QUÍTENLES LA MÁSCARA!! Estoy segura que la gran mayoría de las personas que tanto daño han causado a la economía del país no son maestros, son mercenarios alquilados y pagados por personas con fines ulteriores, inclusive escuché que pagan $ 100.00 por día más gastos, para que los ayuden a “hacer alboroto”. Inclusive me temo que si se les pidiera una identificación de maestros, la enorme mayoría de los que nos han hecho tanto daño con sus “manifestacioens”, no la tiene.

Felicitaciones a las autoridades que, por fin, decidieron ejercer como tales. Ya nos sentíamos desamparados. ¡No cedan más. Mano dura. A las manzanas podridas se las tira a la basura!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s