¡El huevo sabe a rayos!

Ésta es una expresión de las que repite uno sin pensar, porque díganme ¿A qué saben los rayos? Tengo entendido que, con alguna honrosa excepción, todos los que han “probado” uno,  no han tenido tiempo de platicar acerca de su sabor antes de morirse.

Compré una marca de huevos distintos a los que durante años he consumido, porque una de mis hijas me dijo que tenían muchas hormonas que les daban a las gallinas para que produjeran más. Así que, una de dos, o me llenaba de X hormonas que no sé qué efecto podrían causar en mí o cambiaba de marca. Ahora no sé qué es peor: arriesgarme a agarrar un complejo de gallina ponedora o tenerme que comer algo con un sabor desagradable. ¡Ah! ¡Qué tiempos aquellos cuando los huevos eran el producto del apareamiento entre el gallo y la gallina y no un invento humano!

Esta situación me hizo recapacitar. Estoy comiendo un pan de gluten que no tiene carbohidratos, grasas, calorías, (para no engordar) y resulta que sabe a plástico.  Parece pan, huele a pan y cuando lo masticas parece un trozo de hule. ¡Otra estafa! Imaginen un bolillo recién horneado, un “ojo de Pancha”, una “concha”. Ni soñarlos puedo.

¿Y la carne? Comemos hamburguesas preparadas que tienen todo menos carne y, además, parece ser que eso de que a las vacas les dan cerveza, las tienen en espacios limpios con aire acondicionado, les dan masajes y las matan con dulzura, sólo sucede en Japón.  Dicen que aquí las matan de mala manera, por lo que las descargas de adrenalina del pobre animal se convierten en toxinas que, en una forma u otra, nos van a afectar sin contar con otras substancias como el clembuterol que se queda en nosotros cuando nos comemos un bistec, si no me creen, investiguen sobre Alberto Contador (tour de Francia ciclismo) y a otros atletas cómo les ha ido con este asunto. ¿Y la carne de cerdo? Es una carne blanca que podría estar en la lista de las “buenas”;  pero aquí el riesgo de contraer cisticercosis o triquinosis  entre otras enfermedades es altísimo, por lo que tampoco se anima uno.

Queda el pescado, donde también hay artículos publicados sobre la contaminación de ríos y mares por deshechos humanos, sintéticos, químicos y todo tipo de contaminantes que arrojan al agua fábricas y ciudades enteras.

¡Vámonos con las verduras y legumbres! Ahora hay que comprarlas “hidropónicas” o “vivas” para tener la esperanza de que no fueron regadas con aguas negras. ¿Y las frutas? Cuidado, puede ser que les hayan aplicado algún pesticida o algo parecido “para protegerlas de las plagas” y tú vas a ingerir ese veneno también.

Respecto a la leche y sus derivados, puede ser de vacas contentas o que se ríen,  o de fécula de papa, como la que fabrica una empresa enorme que todos conocemos. Nos venden productos que son sustitutos de la leche. Por favor, lean las etiquetas de los quesos (y la leche) e investiguen el proceso por medio el cual la que era leche, ahora es un líquido deslactosado, pasteurizado, ultra-pasterurizado,  semi-descremado, light, sin colesterol, para hombre, para mujer, para niño, para la tercera edad, etc. Parece ser que la de soya es la más segura por el momento y, también, la más cara.

Y qué decir del maíz transgénico y demás experimentos agrícolas. Tenemos que importar los alimentos básicos cuando antes éramos un país autosuficiente en maíz, frijol y otros granos. Ahora contamos con frijol peruano, lentejas y garbanzos americanos o españoles, arroz italiano, etc., a precio de oro. El otro día, en el supermercado compré frijol a $ 24.00 el kilo (hay hasta de $ 36.00 el kilo) y otro tanto pagué por un kilo de arroz. Creí que era elitista y fui al mercado a comparar,  encontré los precios parecidos, claro que siempre está el arroz quebrado y el frijol de hace varios años que requiere veinte pesos de gas para cocerse. ¿Y el pueblo? Bien, gracias.

Total ¿Qué comemos? ¿Ovejas clonadas? ¿Granos transgénicos? (1)  ¿Legumbres y tubérculos contaminados por aguas negras? ¿Carne de res con toxinas; de puerco con cisticercos o triquinosis (2) ; de pollo engordado con hormonas o que es un desecho del mercado de país que está al norte del nuestro, como lo que importó un político mexicano muy renombrado? ¿Pescado contaminado? ¿Nos vamos a un supermercado elitista/ gourmet (no doy nombres) y compramos todo importado? ¡Es una delicia comprar ahí, te sientes en otro país… hasta que pagas! ¿Qué me sugieren?

( 1) Referencias:  Peticiones de Greenpeace:   Es necesaria una propuesta de legislación en bioseguridad amplia que abarque todos los tipos de organismos transgénico-genéticos que pueden generarse y ser liberados intencional y accidentalmente al ambiente. Debe quedar la posibilidad de integrar elementos que por el momento no se consideren posibles, pues esta tecnología es muy dinámica y en poco tiempo se podrían generar escenarios no imaginados y no controlables.

Se requiere una evaluación de riesgo; la legislación debe regular todas las etapas que involucran a los organismos transgénicos: uso, monitoreo, vigilancia del traslado e identificación del producto vía el etiquetado indicando el origen y cómo obtener más información.   El personal que maneje transgénicos debe ser capacitado para ello.

Debe haber un manejo claro y transparente de la información.

Un régimen de responsabilidades que obligue a los que desarrollan la tecnología y los que hacen uso de ella a responder ante la posibilidad de daños a la población y los ecosistemas. Las industrias han obtenido ganancias millonarias gracias a que la población consume sus productos, pero la población está desprotegida ante cualquier daño.

( 2 ) http://www.drscope.com/privados/pac/generales/…/cisticercosis.htmlEn caché – Similares

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2 pensamientos en “¡El huevo sabe a rayos!

  1. Sra. Maria grande en tanatologia y psicologia!
    En su refleccion sobre la alimentacion dañiña me hace tomar conciencia de que somos una población enferma, y el sector salud ha perdido la batalla ante la Salud. Pero habemos grupos y asociaciones que estamos poniendo un granito de arena en cuanto a lo que usted relata para salir avantes en esta difícil batalla.

    Att:
    Natalia Delgado Alvarez

    • Mi querida Natalia.
      Me consta que saliste de los Grupos de Empleo Creativo de 1995 como una líder nata, creativa e innovadora y has sido el motor que ha impulsado a tu familia a salir adelante y a muchas otras personas más. Tus productos naturistas, tus investigaciones sobre la herbolaria mexicana y el haber creado el curso de una alimentación alternativa, hacen de tí una persona muy valiosa. Sigue por ese camino, sigue creciendo. Son las personas como tú las que se convierten en factor de cambio, aún sin darse cuenta. Mi admiración y mi respeto. Gracias por escribir. Un abrazo. María

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